Brasil consolidó su posición como el principal emisor de capitales de América Latina durante 2024, según datos de UNCTAD, con un flujo de Inversión Extranjera Directa (IED) saliente que creció 13,1% interanual hasta 28.150 millones de dólares.
Las empresas brasileñas consolidan su dominio en la plaza local con inversiones por más de u$s 28.000 millones
Brasil alcanzó un crecimiento del 13,1% en su inversión extranjera directa saliente durante 2024, desde frigoríficos hasta banca y agroindustria.
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Las multinacionales brasileñas se han convertido en actores estratégicos del tejido productivo uruguayo a través de adquisiciones de gran escala.
Esta expansión tiene un impacto directo en Uruguay, donde las multinacionales brasileñas se han convertido en actores estratégicos del tejido productivo nacional.
El capital brasileño en Uruguay no se limita a operaciones de exportación, sino que se ha materializado en adquisiciones de gran escala y reinversión de capitales. El sector agroindustrial lidera esta presencia: Marfrig Global Foods opera a través de Frigorífico Tacuarembó, controlando la matanza de ganado vacuno, ovino y equino; Minerva Foods gestiona Breeders & Packers Uruguay para el procesamiento y conservación de carnes; y Camil domina el sector arrocero a través de Molinos Arroceros Nacionales (SAMAN) y Arrozal 33.
En el sector financiero, Banco Itaú Uruguay se posiciona como una de las principales instituciones de intermediación monetaria del país. El comercio minorista también muestra presencia brasileña con Lojas Renner operando tiendas de prendas de vestir, mientras que el Grupo Fasano (JHSF) se especializa en intermediación inmobiliaria de lujo.
Completan el mapa sectorial Banco BTG Pactual con administración de mercados financieros y Gerdau Laisa en industrias básicas de hierro y acero.
El acuerdo que cambió las reglas
Un dato histórico reciente transformó las condiciones para las inversiones brasileñas en Uruguay: el Protocolo de Zonas Francas (Protocolo Adicional 83 al ACE 18), vigente desde octubre de 2022. Este acuerdo permite que bienes producidos en zonas francas uruguayas ingresen a Brasil con arancel del 0%, siempre que cumplan con las reglas de origen.
"Este protocolo equipara la competitividad de la industria uruguaya de alta tecnología con la de otros centros regionales como Manaos, facilitando la inversión en manufactura avanzada", señala el informe de Uruguay XXI sobre Brasil.
Marco institucional reforzado
La relación de inversiones se ve fortalecida por instrumentos bilaterales de última generación. El Acuerdo de Cooperación y Facilitación de Inversiones (ACFI) establece un marco de seguridad jurídica que "facilita la llegada de las multilatinas brasileñas a Uruguay, promoviendo el diálogo técnico y la agilización de procesos administrativos para proyectos de largo plazo".
Desde enero de 2024 entró en vigor pleno el Convenio para Evitar la Doble Tributación (Ley N° 20.009), que elimina la carga fiscal redundante sobre utilidades, servicios técnicos y dividendos. Esta herramienta resulta fundamental para el sector de servicios globales y tecnología que Uruguay exporta hacia Brasil.
Grado inversor como garantía
Uruguay cuenta con calificación crediticia de grado inversor por parte de las cinco calificadoras internacionales. En enero de 2026, R&I ratificó la calificación en BBB+, manteniendo perspectiva estable y destacando que "a pesar de los desafíos del entorno económico internacional y las presiones fiscales locales, la disciplina fiscal y la solidez de las instituciones uruguayas respaldan la confianza de los inversores".
Esta estabilidad institucional resulta determinante para atraer capital brasileño, considerando que Brasil también mantiene grado inversor y sus corporaciones buscan destinos con marcos regulatorios sólidos para sus inversiones regionales.
Flujos comerciales en expansión
La presencia de capital brasileño en Uruguay se complementa con un intercambio comercial robusto. En 2024, las exportaciones uruguayas hacia Brasil alcanzaron un máximo histórico de 2.324 millones de dólares, mientras que las importaciones desde el país vecino cerraron 2025 en 2.742 millones de dólares.
Brasil concentra el 48% de la inversión en capital de riesgo (Venture Capital) de toda América Latina, posicionándose como el principal polo de atracción regional. Este ecosistema de innovación y capital fortalece el vínculo bilateral, especialmente en sectores de servicios empresariales e informática, donde las importaciones brasileñas globales alcanzaron 24.917 millones de dólares y 13.331 millones de dólares respectivamente en 2024.
Perspectivas de profundización
El stock acumulado de IED saliente de Brasil alcanzó 485.630 millones de dólares en 2024, consolidando al país como potencia inversora regional. Para Uruguay, esto representa una ventana de oportunidad para atraer más capitales en sectores donde aún existe margen de crecimiento, particularmente en energías renovables, tecnología y agroindustria de valor agregado.
La combinación de marcos institucionales robustos, eliminación de barreras arancelarias y estabilidad jurídica posiciona a Uruguay como un destino natural para la expansión de las multilatinas brasileñas en su estrategia de diversificación regional.
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