6 de agosto 2025 - 13:45

Los aranceles del 50% de Estados Unidos a Brasil entraron en vigor y afectan a la carne y el café

La disputa entre Donald Trump y Lula sa Silva no da tregua y el presidente brasileño rechaza acatar los pedidos políticos del estadounidense sobre Jair Bolsonaro.

Donald Trump impuso aranceles del 50% sobre la carne y café brasileños. 

Donald Trump impuso aranceles del 50% sobre la carne y café brasileños. 

Los aranceles del 50% que afectarán importaciones brasileñas a Estados Unidos tan importantes como el café y la carne entraron en vigencia a partir de este miércoles, en una decisión impulsiva del presidente de ese país, Donald Trump, quien tensa la relación con la primera economía latinoamericana.

A pesar de que Estados Unidos exporta más a Brasil de lo que importa, el mandatario republicano retó al presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, por lo que considera una "caza de brujas" contra su predecesor ultraderechista Jair Bolsonaro, juzgado por una presunta intentona golpista en 2022. A esto, se le suma que la Casa Blanca califica la política brasileña de "amenaza inusual y extraordinaria".

Es por eso que la decisión del gobierno estadounidense fue la de subir del 10% al 50% las tarifas aduaneras a muchos productos brasileños a partir de este miércoles. En tanto, otorgó un plazo adicional a los productos cargados en barcos antes del 7 de agosto y que lleguen a Estados Unidos antes del 5 de octubre.

Aunque Trump ha excluido de los nuevos gravámenes bienes esenciales para Brasil como el jugo de naranja, la energía, las aeronaves civiles y sus componentes, los fertilizantes, los metales preciosos, la pasta de celulosa o el arrabio, entre otros, si lo incluyó en el café y la carne. Según Brasilia, el 36% de las exportaciones del país a Estados Unidos se verán afectadas por impuestos suplementarios, una situación que exaspera a Lula.

La postura de Lula

La decisión del presidente brasileño ha sido la de mantenerse firme en su posición y no dar el brazo a torcer ante Trump. "Creo que nosotros los brasileños estamos a prueba", declaró Lula este martes en el Palacio Itamaraty, sede de la cancillería. "Nuestra democracia está siendo cuestionada, nuestra soberanía está siendo atacada, nuestra economía está siendo agredida. En ningún tarifazo aplicado a otros países hubo intento de injerencia sobre la independencia de los poderes del país", arremetió.

En tanto, el dirigente, que prevé presentarse a las elecciones en 2026, se refirió, sin mencionarlo, a Eduardo Bolsonaro, el diputado e hijo del exmandatario brasileño y quien mantiene vínculos estrechos con líderes trumpistas y encabeza desde Estados Unidos una campaña en defensa de su padre. "Esta interferencia en temas internos contó con el apoyo de verdaderos traidores a la patria", dijo Lula, quien descarta llamar a Trump "porque él no quiere hablar".

El enojo de Trump, plasmado en julio en dos cartas, una contra el Brasil de Lula y otra en solidaridad con Bolsonaro, ha crispado la relación entre los dos países. Quedó atrás la cordialidad escenificada por Lula y el expresidente demócrata estadounidense, Joe Biden, en una visita del brasileño a la Casa Blanca en 2023, cuando ambos se erigieron en guardianes de los valores democráticos.

¿Una oportunidad para Uruguay?

Brasil concretó exportaciones por 40.647 millones de dólares a Estados Unidos durante 2024 y, más allá de lograr exenciones en rubros clave, será el único país gravado con un diferencial a la tarifa base del 10% que aplicó Trump para el resto del mundo, incluido Uruguay.

Este movimiento puede incluir importantes modificaciones en el comercio a nivel regional y también para las exportaciones uruguayas, a las que se les abre una posibilidad de incrementar sus ventas al país norteamericano, pero también pueden verificar presiones en otros destinos comerciales.

El director del Instituto de Negocios Internacionales (INI) de la Universidad Católica del Uruguay (UCU), Ignacio Bartesaghi, se hizo eco de la decisión de Trump y analizó que “las condiciones de acceso a Estados Unidos cambian sustancialmente para los miembros del Mercosur”.

Bartesaghi observó que la tarifa base para Uruguay y Paraguay, así como la posibilidad de una reducción en Argentina por la buena sintonía bilateral genera “una desventaja muy clara para Brasil”, por lo que advirtió que esta situación “puede generar impactos de cierta consideración en las corrientes comerciales”.

En paralelo, este escenario puede seguir apreciando al dólar frente al real, que se erige como una moneda de referencia para el peso uruguayo. Otro factor a tener en cuenta es que una eventual disminución en el empleo y la actividad económica del país vecino también tendría su impacto a nivel local.

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