Las expectativas de inflación de los empresarios se mantuvieron sin cambios en todos los horizontes contemplados por el relevamiento del Instituto Nacional de Estadística (INE), y en un momento en que las condiciones geopolíticas internacionales podían llevar a un aumento de los precios a nivel local.
Los empresarios mantuvieron sus proyecciones de inflación, aunque todavía por encima de la meta
El sector privado sigue esperando una inflación estable en torno al 5% hasta enero de 2028, entre el IPC en mínimos de 70 años y presiones geopolíticas.
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Los empresarios mantuvieron sus proyecciones de inflación, aunque todavía por encima de la meta.
Todavía por encima de la meta del 4,5% del Banco Central del Uruguay (BCU), pero en mínimos históricos para un sector que tiende a estar rezagado en incorporar la tendencia bajista de la variación de los precios, los empresarios mantuvieron en el 5% sus expectativas para la inflación tanto del 2026, como del año móvil cerrado a enero próximo —horizonte de 12 meses— y el cerrado en enero de 2028 —a 24 meses.
Así lo registró la mediana de las repuestas relevadas en la última Encuesta de Expectativas Empresariales (EEE) del INE, luego de dos meses consecutivos de reducción en las proyecciones a 24 meses por parte del sector privado.
En cuanto a los costos operativos, éstos sí se reflejaron un descenso en continuidad con la tendencia de meses anteriores: los empresarios esperan un 5% durante este año, un 5,5% al cierre de enero próximo y un 6% en enero de 2028.
Menor inflación pero mayores riesgos inflacionarios
Los resultados de la EEE se conocieron al cierre de una semana económica intensa en Uruguay, que comenzó con el BCU recortando las tasas en 75 puntos básicos y hasta el 5,75% —el nivel más bajo desde 2001—; continuó con el dato del Índice de Precios del Consumo (IPC) de febrero, que se ubicó en 3,11% interanual —el menor registro en casi 70 años—; y cerró con el dólar apreciándose casi un 5% frente al peso en apenas cinco días.
Pero, mientras que el presente inmediato da cuenta de un "sobrecumplimiento" de la meta inflacionaria del equipo económico, los acontecimientos internacionales suman riesgos que podrían implicar un aumento en el indicador de variación de precios.
En ese sentido, el economista José Licandro consideró que “si se consolida esta apreciación del dólar y se asocia con aumentos de commodities debido a la inestabilidad por la guerra en Medio Oriente, es probable que eso opere de manera opuesta a lo sucedido durante 2025 —con dólar y precios internacionales debilitándose—, haciendo que la débil inflación en pesos de los bienes transables se revierta, al menos en parte”. Lo que podría, a su vez, repercutir en un "rebote" en los precios, aunque en un escenario que todavía ofrece un margen amplio en el mercado local.

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