La lechería atraviesa un escenario de contrastes; mientras la producción continúa creciendo y la remisión de leche a plantas industriales mantiene una fuerte expansión durante este año, los precios internacionales de los lácteos comenzaron a mostrar señales de ajuste que podrían generar presión sobre los ingresos del sector.
Más leche, pero menos precios: el sector enfrenta señales cruzadas en pleno crecimiento
La remisión a plantas mantiene un fuerte ritmo de expansión, mientras los valores internacionales de los lácteos comenzaron a mostrar correcciones.
-
Arrancaron los embarques de lácteos a Indonesia y Uruguay prepara una misión a todo el sudeste asiático
-
Coleme tiene una segunda oportunidad: la cooperativa láctea fue arrendada y seguirá operando
El aumento de la producción sostiene la actividad, pero sigue los interrogantes por la rentabilidad.
Los datos más recientes muestran que durante junio la remisión mantiene la tendencia alcista registrada desde comienzos de año, con un incremento parcial de 12%, mientras que en algunas industrias el crecimiento fue incluso superior. Hasta abril, el aumento interanual alcanzó 9%, con 634 millones de litros remitidos a plantas industriales.
La recuperación productiva también se refleja en los números acumulados. En los últimos doce meses móviles —entre mayo de 2025 y abril de 2026— la remisión alcanzó 2.262 millones de litros, lo que representó una suba de 10% frente a los 2.054 millones del período previo.
Precios internacionales a la baja
Sin embargo, el otro lado de la ecuación muestra una dinámica distinta. En la última subasta de Global Dairy Trade (GDT), una de las principales referencias internacionales del sector, el índice general de precios cayó 2,8%, ubicándose en 3.979 dólares por tonelada. La leche en polvo registró su segunda baja consecutiva y se situó en 3.589 dólares por tonelada. También retrocedieron otros productos: la manteca ajustó 2,4%, hasta 5.516 dólares por tonelada, y la leche en polvo descremada bajó 3,6%, hasta 3.368 dólares por tonelada.
El escenario deja una combinación que el sector observa con atención: una producción sólida y condiciones favorables para trabajar, pero con precios internacionales que comenzaron a perder fuerza. Desde el sector entienden que los valores continúan en niveles considerados aceptables, aunque la evolución de los próximos remates será clave para determinar si se trata de una corrección puntual o del inicio de una tendencia más prolongada.
- Temas
- Uruguay
- Leche
- Industria láctea

