22 de abril 2026 - 18:52

"No vamos a correr riesgos": Guillermo Tolosa frenó la baja de tasas ante la incertidumbre en Medio Oriente

Pese a que los precios locales tocaron su nivel más bajo en décadas, el BCU decidió no tocar las tasas para blindarse ante la volatilidad global.

Tolosa rechazó el triunfalismo por la baja inflación de marzo y prefirió blindar la tasa frente a los ruidos que llegan desde Medio Oriente.

Tolosa rechazó el triunfalismo por la baja inflación de marzo y prefirió blindar la tasa frente a los ruidos que llegan desde Medio Oriente.

Foto: gentileza del BCU

El Banco Central del Uruguay (BCU) mantuvo sin cambios la tasa de política monetaria en 5,75% y su presidente, Guillermo Tolosa, dijo que el conflicto en Medio Oriente mantuvo el precio del petróleo en un rango elevado y que el dólar global hoy muestra vaivenes, por lo tanto, actuar en cualquier dirección sin más información conllevaría "riesgos innecesarios".

La inflación de marzo quedó en 2,94% anual, el nivel más bajo en décadas, pero Tolosa fue explícito: eso no significa que el trabajo esté terminado. "No es el objetivo del BCU que se mantenga en estos niveles con anterioridad a un eventual cambio de la meta de inflación. No es deseable porque el BCU evita distorsionar las decisiones de las empresas, de los hogares y del gobierno que han sido realizadas acorde con la meta del 4,5%", explicó en una conferencia de prensa para explicar en detalle los fundamentos de la decisión del COPOM.

El dato puntual de inflación, aclaró, refleja fundamentalmente la caída en los precios de frutas y verduras, los componentes más volátiles de la canasta. La inflación subyacente, que excluye esos precios volátiles y da una mejor lectura de las presiones de fondo, "se mantiene cómodamente por encima del piso del rango de tolerancia, pero se encuentra por debajo de la meta puntual de 4,5% por perturbaciones inesperadas asociadas a un dólar global débil durante la mayor parte de este período y una actividad económica que se ha enlentecido". La lectura de mediano plazo, sin embargo, es positiva: "Desde que la inflación entró en el rango meta en junio de 2023, en promedio, en estos casi tres años, ha sido 4,6%, casi exactamente en su meta del 4,5%".

Las dos fuerzas que se neutralizan y la apuesta a la prudencia

El panorama externo es el elemento que define la postura actual del BCU. Tolosa describió con precisión la tensión que enfrenta el banco: el precio del petróleo está "considerablemente por encima de lo que estaba previo a la guerra" en Medio Oriente, lo que genera presiones inflacionarias; pero al mismo tiempo el dólar global muestra una tendencia a la depreciación que introduciría presiones desinflacionarias en Uruguay.

"Tenemos entonces dos fuerzas operando en direcciones opuestas con magnitudes inciertas en un contexto de alta volatilidad. Esa es la realidad del momento en que vivimos. En este marco de usual incertidumbre, y déjenme decirlo con total claridad, la decisión correcta es esperar y observar", afirmó.

Tolosa también descartó que la pausa implique un giro en la dirección de la política monetaria. "No sería apropiado inferir de esta reunión un cambio direccional de la política monetaria", sostuvo, dejando abierta la puerta tanto a nuevos recortes como a subas si la evidencia lo justifica y luego sumó: "La política monetaria tiene los instrumentos y también la disposición para tomar pasos activos y decisivos cuando la evidencia lo justifica, y así lo hará".

Sobre los riesgos específicos, el presidente del BCU fue preciso: "Si los precios del petróleo enfrentasen una tendencia al alza adicional por el recrudecimiento o la extensión del conflicto más allá de lo esperado, ello puede generar presiones inflacionarias más duraderas de las que prevemos y requerirían otro tipo de respuesta de política. Es un riesgo al alza que monitorearemos con atención."

La transmisión de la política monetaria funciona

Tolosa dedicó una parte importante de su exposición a mostrar que el ciclo de recortes iniciado a mediados de 2025 está teniendo efectos concretos en la economía. "Las tasas de interés a las empresas han venido reduciéndose en línea con la tasa de política monetaria. Hoy, una empresa grande en Uruguay se está endeudando en su propia moneda a niveles del 2,5% real, que son de los niveles más bajos que se registran en la historia", insistió.

Ese abaratamiento del crédito se está traduciendo en mayor demanda: el crédito en moneda nacional crece más del 10%, "que como dice el libro de texto de economía, es un canal de transmisión importante para sostener la actividad económica". El canal cambiario también operó. Tras los anuncios de enero y las reducciones de tasa, "la moneda uruguaya se desacopló de sus pares regionales, ayudando a que la inflación vuelva a converger a la meta".

El primer trimestre creció 0,8% trimestral: señal de recuperación

Ante una pregunta en el auditorio sobre las señales de mejora en el primer trimestre, Tolosa aportó el dato más concreto de la conferencia: "La mejor estimación que podemos hacer hoy sobre cuánto fue esa evolución de la actividad es alrededor de 0,8% trimestral desestacionalizado, sujeto todavía a considerable incertidumbre, pero que ya muestra otro tipo de tónica con respecto a lo que se venía mostrando en el segundo semestre".

El presidente del BCU identificó los motores de esa recuperación: "Vemos un consumo dinámico, en particular lo que tiene que ver con los autos, pero más generalmente vemos empleo que crece en términos de los cotizantes al BPS y vemos exportaciones que se mantienen en buenos niveles, en particular ayudado en algunos casos por precios favorables como es el caso evidentemente de la carne."

Sin embargo, templó el optimismo de cara al año completo: "En lo que tiene que ver con nuestra apreciación de lo que va a pasar para el año como un todo, afectado en particular por la sequía que va a marcar un poco los números de este 2026, estamos haciendo una revisión a la baja de lo que son nuestras proyecciones a pesar de este buen y positivo primer trimestre".

La política monetaria contracíclica: un hito histórico

En respuesta a una pregunta de Ken Parks de Bloomberg News sobre el balance entre inflación y crecimiento, Tolosa hizo una reflexión de fondo sobre el cambio de paradigma del BCU. "Nuestro compromiso ante la ley, ante la sociedad, es con una inflación de 4,5%. Ese es el foco de nuestros esfuerzos", afirmó, pero añadió: "Hoy estamos en una instancia expansiva de la política monetaria, permitiendo por primera vez, gracias a la credibilidad acumulada del BCU, apoyar, sostener la actividad económica en un momento de relativo enlentecimiento."

"Durante muchos años, la ausencia de credibilidad generó la necesidad de un foco exclusivo en la inflación y la imposibilidad de una política monetaria contracíclica. Hoy estamos en un lugar distinto, donde finalmente el Banco Central puede tener también este rol", subrayó Tolosa.

Un elemento que el presidente del BCU resaltó con énfasis es el anclaje de las expectativas inflacionarias. "Las expectativas de inflación continúan ancladas en la meta, aún pasado un tiempo del inicio del conflicto en Medio Oriente y lo que eso ha supuesto. Esto es un hecho histórico para la política monetaria uruguaya", comentó. Las expectativas de los analistas se mantienen en 4,5%, el objetivo puntual del banco. El Informe de Política Monetaria con todos los detalles de las proyecciones se publicará el próximo lunes.

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