La Administración Nacional de Obras Sanitarias del Estado (OSE) decidirá este mes cuál de los dos consorcios privados será el adjudicatario del Proyecto Arazatí, luego de que lo peor de la crisis del agua ya pasó en la zona metropolitana de Uruguay.
La Administración Nacional de Obras Sanitarias del Estado (OSE) decidirá este mes cuál de los dos consorcios privados será el adjudicatario del Proyecto Arazatí, luego de que lo peor de la crisis del agua ya pasó en la zona metropolitana de Uruguay.
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Antes del 30 de agosto —previo a la interpelación convocada para el 31 por la oposición—, OSE habrá decidido entre las dos propuestas presentadas el 13 de junio para avanzar con el proyecto Arazatí, también conocido como Proyecto Neptuno, el cual busca sumar otra fuente de abastecimiento de agua potable para el área metropolitana. Algo que cobró mucha más relevancia en los últimos meses, cuando el suministro en Montevideo y las zonas aledañas estuvo en grave riesgo debido a la sequía histórica en el país.
La decisión de la empresa estatal será entre el Consorcio Aguas de Montevideo —el grupo que presentó la iniciativa privada y promotor de la misma—, integrado por Saceem, Berkes, Ciemsa y Fast Industria e Comercio LTDA; y el Grupo Arazatí, conformado por Teyma y la Compañía Electrónica Industrial (CEI), según informó El País.
El gobierno prevé una inversión de 250 millones de dólares para la obra —el sindicato FFOSE y el Frente Amplio alertan que los costos ascenderán a 800 millones de dólares—, que comenzará a llevarse a cabo una vez se defina qué consorcio será el adjudicatario. En total, se estima que el plazo de construcción será de unos dos años y medio.
Para llegar a este momento, OSE analizó primero la “precalificación”, que implica la capacidad económica y la experiencia. Luego se observó la “oferta técnica”, que incluye suministros, procedimientos constructivos y el plan de trabajo.
La etapa actual es donde se evalúa la “oferta financiera y económica”, que implica el costo de la obra, quién la financia y cómo se estructurarán los pagos. El consorcio que tenga el menor precio de comparación ganará la licitación.
El Proyecto Arazatí podría ocasionar 93 tipos de impactos ambientales en la zona, de los cuales 27 presentan un "potencial negativo significativo", y por lo tanto, "necesitan una evaluación específica", según el Informe de Viabilidad Ambiental de Localización, que elaboró la consultora CSI Ingenieros y que fue presentado por OSE ante el Ministerio de Ambiente (MA).
En el informe, se asegura que la creación de la laguna artificial contemplada en la iniciativa modificaría "escorrentías superficiales y el régimen hidráulico de cursos de agua", lo cual desencadenaría en "erosiones" de suelo y la potencial "contaminación" de aguas subterráneas, entre otros problemas.
A su vez, se constata que la obra requerirá de la expropiación de unas 250 hectáreas, y que las tuberías deberán pasar por unos 114 padrones, en una zona de producción agro-forestal, ocasionando un "impacto socioeconómico sobre la población" del lugar.
Para el Ministerio de Ambiente, toda obra genera un impacto ambiental.
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