8 de mayo 2024 - 08:16

¿Puede afectar a Uruguay la recesión en Argentina?

La OCDE anticipó que el PIB del país vecino retrocederá, pudiendo generar un impacto en la economía uruguaya.

La recesión en Argentina puede tener un impacto en Uruguay, aunque podría acotarse al turismo.

La recesión en Argentina puede tener un impacto en Uruguay, aunque podría acotarse al turismo.

Foto: Pixabay

Argentina atravesará este año una fuerte recesión, con una caída del 3,3% de su PIB, según el pronóstico de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), por lo que vale preguntarse si ese escenario afectará a la economía de Uruguay.

Si bien la balanza comercial con el país vecino disminuyó de forma considerable en las últimas décadas, es habitual que las circunstancias económicas argentinas causen diferentes impactos en suelo uruguayo, tal como ocurrió con la brecha de precios, que viene reduciéndose.

El consultor senior de Exante, Alejandro Vallcorba, precisó que la menor comercialización de bienes entre ambos países “se dio, en gran medida, porque en los últimos 10 años Argentina experimentó una serie de ‘mini’ recesiones que determinó que no acumulara crecimiento en la última década”.

“Esto determinó que la demanda argentina perdiera peso. Entonces, si bien la recesión económica actual puede tener un impacto significativo en algunos sectores que tienen un nivel de dependencia relativamente alto del comercio con Argentina, a nivel macroeconómico estimamos que el efecto es pequeño”, destacó Vallcorba, al minimizar un impacto severo por la situación del otro lado del charco.

Por su parte, el presidente y fundador del Centro de Estudios para el Desarrollo (CED), Hernán Bonilla, manifestó que la caída prevista por la OCDE “está dentro de lo previsto en base a cuál era la muy compleja situación que heredó el actual gobierno de Argentina”.

El también profesor de Economía y Sociedad Uruguaya de la Universidad ORT coincidió en que “el dato de la caída no es tan relevante en la medida de que la relación comercial con Argentina representa un porcentaje menor de las exportaciones uruguayas, aunque relevante para un conjunto de industrias”.

Incluso, Bonilla vaticinó que “en la medida en la que se liberen algunas restricciones a las importaciones, puede compensar la caída del producto y pueden incluso mejorar los flujos comerciales en la medida de que haya menos restricciones”.

El encarecimiento de Argentina y el desvío del consumo

A su turno, Vallcorba señaló que “los impactos más importantes para Uruguay se están dando por el ajuste de precios relativos que se registró en los últimos meses”, tras la asunción de Javier Milei en el país vecino.

En ese sentido, detalló que “entre diciembre y marzo, Argentina tuvo un 90% de aumento del IPC y, en el mismo período, el dólar ‘blue’, que es el relevante para analizar el desvío de consumo de los hogares uruguayos, se mantuvo prácticamente estable”.

“La combinación de estos dos factores, alta inflación y estabilidad del dólar, determinó que Argentina se encareciera para el turismo uruguayo. Si bien sigue luciendo ‘barata’ para los uruguayos en una perspectiva histórica, la brecha de precios medida al dólar blue está en los niveles más bajos de los últimos cinco años”, puntualizó.

Así, según el economista de Exante, el encarecimiento “desalienta los viajes a dicho país, disminuyendo el desvío de consumo y desincentivando el consumo de frontera, favoreciendo la actividad comercial de Uruguay”. Esto, a su vez, “permite una mayor recaudación del gobierno, asociado al mayor consumo local”, observó.

La recesión en Argentina puede sentirse en el turismo

Al analizar los efectos de esta situación, Bonilla admitió que “en la medida que continúe la recesión y la economía caiga, puede tener un impacto negativo en la actividad turística, pensando sobre todo en la temporada de verano de 2025”.

“Ese puede ser el principal impacto sobre la economía uruguaya en el mediano plazo, aunque hay que ver sí pueden verse signos de reactivación hasta fines de este año y principios del año próximo”, precisó el economista del CED.

Vallcorba compartió que “actualmente, el canal más relevante es lo relacionado a la exportación e importación de servicios y, en particular, de turismo” y, en lo que respecta al consumo receptivo, analizó: “Juegan los dos efectos, la recesión económica podría desalentar los ingresos a nuestro país, pero a su vez el abaratamiento relativo de Uruguay incentivaría los viajes de argentinos”.

“A nuestro juicio el efecto que prima es el del abaratamiento relativo. De hecho, nuestros modelos apuntan a mayores ingresos de argentinos para lo que resta del año y para la temporada que viene”, agregó Vallcorba.

Sin embargo, admitió que las proyecciones incluyen “un alto nivel de incertidumbre, ya que lo que finalmente termine sucediendo dependerá en parte de que tan profunda y prolongada sea la recesión, así como también del éxito que tenga el programa de estabilización económica”.

El rumbo político y económico de Argentina

Por último, Bonilla consideró que “el plan de aplicación, tanto ajuste como política monetaria, para lograr controlar la inflación, era indispensable para buscar equilibrar las finanzas públicas, pero con efectos recesivos sobre la economía”.

Sobre la situación del país vecino, consideró que “es razonable el rebote esperado para el año próximo”, ya que la OCDE anticipa un crecimiento del 2,7% en 2025 para Argentina, algo que ocurrirá “en la medida que empiecen a verse los efectos positivos de la estabilización de la economía y pueda recuperarse el consumo, pero sobre todo la inversión”.

El director del CED observó que esa “es la clave para el mediano plazo, si se generan las condiciones de estabilidad política y económica que reactiven la confianza de los inversores en la economía argentina”.

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