1 de abril 2025 - 10:17

¿Qué desafíos enfrenta Uruguay en la gestión del agua para garantizar la sustentabilidad y evitar una nueva crisis?

Un conversatorio organizado por la Alianza Uruguaya por el Agua con el apoyo del BID se centró en el fortalecimiento de la cooperación público-privada.

El gobierno uruguayo destina 40 millones de dólares adicionales a obras para paliar la crisis del agua.

El gobierno uruguayo destina 40 millones de dólares adicionales a obras para paliar la crisis del agua.

Foto: AFP

La Alianza Uruguaya por el Agua (AUA), que agrupa a varias empresas del sector privado preocupadas por el tema, organizó el conversatorio “Desafíos en la gestión pública del agua”, que contó con la presencia como oradores centrales de la recientemente designada directora nacional de aguas, Teresa Sastre, y de Nicolás Rezzano, especialista en Agua y Saneamiento del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

En la apertura, Rezzano destacó que la gestión del agua en Uruguay enfrenta grandes desafíos que requieren una apuesta por la innovación y el uso de nuevas tecnologías. El experto mencionó herramientas como la inteligencia artificial (AI) que pueden ser claves para mejorar la eficiencia en la detección de pérdidas y optimizar el uso del recurso.

“Es necesario abordar la gestión del agua desde múltiples dimensiones, considerando eventos extremos, como las recientes sequías e inundaciones urbanas, la calidad del agua potable, el saneamiento y la preservación de los recursos hídricos, entre otros”, expresó Rezzano.

El técnico del BID mencionó que muchas veces la falta de datos y de participación ciudadana limita la comprensión y el involucramiento de la población en temas claves.

Más allá de que valoró la institucionalidad que implica la creación del Ministerio de Ambiente, consideró que “aún falta una visión estructural que redefina su rol” y le dio especial relevancia al sector privado.

A su tiempo la directora nacional de Aguas detalló los cinco ejes estratégicos en los que trabaja el gobierno que son: promover un uso eficiente y sostenible del agua; garantizar la seguridad hídrica reduciendo brechas sociales, gestionar los riesgos hídricos ante la variabilidad climática, fomentar la ciencia, tecnología, educación y transparencia para adoptar decisiones basadas en conocimiento; y fortalecer la transversalización y descentralización para la participación en la toma de decisiones.

Teresa Sastre directora nacional de aguas

Sastre puso sobre la mesa el debate surgido a partir de la reciente crisis de falta de agua potable en el país. “Históricamente se creyó que en Uruguay el agua sobraba, pero los eventos recientes mostraron la necesidad de invertir en su gestión. A eso se suma el deterioro de la calidad de los cursos de agua superficiales, y la necesidad de investigar más en los subterráneos para comprender y mitigar su impacto”, reconoció.

La jerarca expresó la intención de fortalecer las llamadas “comisiones de cuencas” como espacios de propuesta donde los actores locales, que son los más afectados por los impactos hídricos, tengan una participación prioritaria.

“Debemos actualizar la red de monitoreo de los grandes cursos de agua y coordinar un acceso más dinámico a la información para la ciudadanía y el sector privado, optimizando los sistemas de alerta y ajustando los modelos de predicción para garantizar el acceso seguro al recurso, minimizar daños y proteger infraestructuras críticas como las telecomunicaciones y las redes eléctricas” agregó.

El sector privado y los proyectos Arazatí y Casupá

Cabe recordar que el gobierno propuso renegociar la construcción de la planta de Arazatí al mismo que evalúa cómo seguir con el proyecto de Casupá.

A pesar de la destacada presencia empresarial en la sala, que incluía a algunos ingenieros y mandos medios de empresas integrantes del consorcio Aguas de Montevideo (Saceem, Berkes, Ciemsa y Fast), la directora nacional de Aguas eludió hacer comentarios concretos sobre los pasos que se van a dar porque las decisiones se toman al “mas alto nivel del Poder Ejecutivo”.

Sin embargo, Mauro de la Vega, director ejecutivo de la Alianza Uruguaya por el Agua, afirmó en diálogo con Ámbito que “los dos proyectos son complementarios, uno busca generar una nueva fuente de agua, el otro aprovechar al Santa Lucía”.

“El tema está en la órbita del Poder Ejecutivo, donde se está generando un diálogo para conversar de nuevo del proyecto y los impactos ambientales que tiene así como la financiación, esos son como los dos grandes temas“, señaló.

“Para nosotros lo bueno de todo esto es que se hable, que se genere, que se piense, que no llegue una próxima sequía o un momento prolongado de no tener lluvias donde pongamos estos temas en agenda” afirmó De la Vega.

“Y si es Casupá o si es Neptuno, vamos para adelante a trabajar y apoyar. Nosotros somos apolíticos y lo que queremos es generar soluciones de agua para el país. Somos un grupo de empresas del sector privado que trabaja para eso. Cualquiera de las dos opciones, bienvenida sea”, ratificó el vocero de la Alianza Uruguaya por el Agua.

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