El Banco Central del Uruguay (BCU) se prepara para definir el rumbo de las tasas de interés, que se mantienen en el 5,75% desde marzo, en el marco de la reunión del Comité de Política Monetaria (Copom) que tendrá lugar este jueves.
El Banco Central del Uruguay se prepara para discutir una modificación en los tipos de interés, tras cuatro reuniones sin cambios.
El Banco Central del Uruguay podría subir las tasas este jueves ante la presión de la inflación a nivel local y global.
El Banco Central del Uruguay (BCU) se prepara para definir el rumbo de las tasas de interés, que se mantienen en el 5,75% desde marzo, en el marco de la reunión del Comité de Política Monetaria (Copom) que tendrá lugar este jueves.
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La decisión del BCU genera expectativa en el mercado y los analistas, que esperan un movimiento luego de cuatro encuentros sin cambios en la Tasa de Política Monetaria (TPM), en un contexto con algunas adversidades en la coyuntura local y global.
Por un lado, la inflación superó la meta y se movió por encima de lo previsto en setiembre, mientras que las subas de los tipos de interés de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed), del Banco de Japón y del Banco Central Europeo (BCE), anticipan un panorama más restrictivo a nivel internacional.
El repunte de la inflación del mes pasado, que llegó al 4,68% interanual según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), se produjo a partir de un incremento sostenido del componente subyacente del indicador, mientras la tendencia podría mantenerse durante el último trimestre.
El economista Aldo Lema, socio de Vixion Consultores, se hizo eco de este aumento del IPC subyacente y consideró en su cuenta de X que “terminó la etapa fácil” para el BCU, evaluando que “la regla monetaria ‘a la Taylor’ sugiere alzas de las tasas de interés referenciales”.
Por la misma vía, el exgerente de Política Monetaria y Programación Macroeconómica del BCU, José Antonio Licandro, coincidió en el análisis y precisó que “la brecha inflacionaria es mayor que 1 y la del PIB es positiva, pero menor que 1”.
En una visión alternativa, el economista y director del Observatorio de Coyuntura de la Universidad Católica del Uruguay (UCU), Javier de Haedo, indicó en su blog “Economía para todos” que el Banco Central “debe reducir la TPM”.
Para eso, combinó dos argumentos: por un lado, dijo que “el país está recibiendo un shock externo negativo y ante esa situación se debe propiciar la depreciación real de nuestra moneda” y, por otro, que “la economía crece poco y nada desde comienzos del año pasado”.
A su entender, el dólar “se atrasó 1,20 pesos" en el país en comparación con otras partes del mundo durante las últimas semanas, mientras que una rebaja de los tipos de interés a nivel local podría derivar en “un ajuste a la baja de las tasas de las LRM, que son bastante más importantes que la TPM”, observó.
Una señal de las expectativas del mercado puede encontrarse en la evolución de las tasas de las Letras de Regulación Monetaria (LRM), que subieron en todos los plazos durante la última semana, aunque con un cambio este lunes que plantea un escenario ambiguo.
Tras alcanzar un máximo de 5,94%, las LRM a 35 días cortaron esta semana en 5,88%, es decir, con una baja de 6 puntos básicos, según datos de la Bolsa Electrónica de Valores del Uruguay (Bevsa), lo que hace pensar que el BCU podría dilatar nuevamente un incremento de la TPM.
No obstante, la tasa de corte de las LRM subió en los últimos días en los demás nodos. Así, los títulos a 84 días quedaron en 6,04%, mientras a 175 días quedaron en 6,1% y a 378 días cerraron en 6,4%, anticipando eventuales subas de la TPM.
Esta visión se alinea con lo que estiman los analistas que consulta el BCU, que esperan un incremento de 25 puntos básicos en el próximo semestre y otras dos de cara al cierre de 2027.
Lo que ocurre en el exterior es otra variable de análisis para el BCU. La última suba de tasas de la Fed fue la primera desde 2023 y el banco central estadounidense podría encaminarse a nuevos movimientos al alza en los próximos meses, a pesar de las presiones del presidente de ese país, Donald Trump, para que bajen.
Al mismo tiempo, Japón llevó su tasa a máximos de 31 años y Europa viene endureciendo su política monetaria. A esto se sumaron en las últimas semanas las presiones sobre el frente fiscal de Francia. Allí, el gobernador del Banco de Francia, Emmanuel Moulin, calificó la situación como “grave”, en un contexto marcado por la caída de los mercados de bonos, el aumento del déficit y mayores costos de endeudamiento, con posibles repercusiones para el resto de Europa.
Así, el BCU deberá evaluar no solo la trayectoria alcista de la inflación a nivel local, sino también los desafíos del frente externo: la situación económica de la zona euro, la política monetaria de Estados Unidos y el conflicto en Medio Oriente, con sus efectos en los precios del petróleo.