El dólar se encamina al cierre de 2026 en los 40,50 pesos, según la mediana de las respuestas de la encuesta de expectativas económicas de octubre del Banco Central del Uruguay (BCU).
¿Qué se espera del dólar para el cierre del año?
Entre las decisiones de la Reserva Federal, el nuevo tablero político en Brasil y las jugadas de la autoridad monetaria local.
-
Guillermo Tolosa advirtió sobre los riesgos de medir las inversiones únicamente en dólares
-
El dólar rebotó, pero no alcanzó a recuperar lo perdido en las últimas dos jornadas
Los analistas del mercado local actualizaron sus estimaciones para la cotización del dólar de cara al cierre del año.
Los analistas consultados por Ámbito también proyectan una suba gradual para los próximos años, aunque la evolución de la cotización dependerá de las decisiones de los bancos centrales, el escenario internacional y el ingreso de inversiones al país.
El relevamiento, que reunió 22 respuestas para el año calendario 2026, ubicó el promedio simple de las proyecciones en 40,39 pesos con estimaciones que oscilaron entre 39,95 pesos y 40,80 pesos. Para octubre, la mediana esperada fue de 40,27 pesos. La encuesta no presenta una estimación específica para el último día de diciembre, ya que los 40,50 pesos corresponden al año calendario y no deben interpretarse como una cotización garantizada para el cierre del año.
Brasil ya definió su elección y cambia el escenario regional
Las elecciones presidenciales brasileñas eran uno de los factores que los analistas seguían antes del cierre de año. Sin embargo, ese escenario ya cambió: Lula da Silva ganó el balotaje del 25 de octubre frente a Flávio Bolsonaro, con el 51,79% de los votos frente al 48,21%.
Patrizio Drago, sales trader de Adcap Uruguay, y Alan Babic, asesor financiero de Balanz, habían señalado que las expectativas electorales podían incidir sobre el real y, por esa vía, sobre las monedas de la región. El resultado ya conocido obliga a dejar atrás los escenarios previos a la votación y observar cómo se traduce en las decisiones de los inversores y en el comportamiento de los activos brasileños. El real es una referencia relevante para Uruguay por su incidencia sobre los precios relativos y la competitividad regional, no obstante, el resultado electoral por sí solo no permite anticipar la dirección del dólar en el mercado local, también importan la política monetaria de Brasil, las condiciones financieras internacionales y los factores propios de la economía uruguaya.
La Fed mantuvo las tasas, pero siguen las dudas sobre nuevos aumentos
En Estados Unidos, la Reserva Federal (Fed) mantuvo sin cambios su tasa de referencia en el rango de 3,75% a 4% tras su reunión del 28 de octubre. La decisión no despejó las dudas sobre los próximos pasos de la política monetaria: el 30 de octubre, varios funcionarios de la Fed defendieron nuevos aumentos para contener la inflación, según informó Reuters.
Una política monetaria más restrictiva en Estados Unidos puede fortalecer al dólar si aumenta el atractivo relativo de los activos denominados en esa moneda y favorece el movimiento de capitales hacia ese mercado. Para Uruguay y otras economías emergentes, ese escenario puede traducirse en presiones cambiarias.
Las elecciones legislativas estadounidenses, previstas para el 3 de noviembre, también forman parte del panorama inmediato que siguen los mercados. Su resultado puede influir en las expectativas sobre la política económica de la administración de Donald Trump, aunque el efecto sobre el dólar dependerá también de la evolución de la inflación y de las decisiones de la Fed.
El BCU también puede incidir sobre el tipo de cambio
El 8 de octubre, el BCU elevó la tasa de política monetaria de 5,75% a 6%, en un movimiento de 25 puntos básicos, una decisión que forma parte de la estrategia del organismo para conducir la inflación hacia su meta de 4,5%. En su análisis previo, Drago no había descartado un nuevo aumento de la tasa antes de finalizar el año. Una tasa más alta puede mejorar el atractivo relativo de las colocaciones en pesos y contribuir a sostener la moneda uruguaya, aunque el resultado depende de las tasas internacionales y de las expectativas de los inversores.
La relación entre las decisiones de la Fed y las del BCU será importante para evaluar el comportamiento del dólar, es decir, si las tasas estadounidenses suben mientras las condiciones locales no compensan ese movimiento, el peso podría enfrentar presiones. En cambio, un mayor atractivo de los instrumentos en moneda nacional puede contribuir a moderarlas.
La inversión extranjera y los límites para anticipar una baja del dólar
El ingreso de capitales del exterior también puede aumentar la oferta de dólares en el mercado uruguayo y favorecer al peso. Sin embargo, el efecto depende del calendario de ejecución de cada proyecto, del destino de los fondos y de cuánto dinero termina efectivamente disponible en el mercado local.
En relación con la inversión anunciada por Solaria, Babic había considerado prematuro estimar el impacto cambiario a partir de los movimientos registrados tras el anuncio. Drago, por su parte, había distinguido entre los efectos de largo plazo, como una mejora de la productividad y de la capacidad exportadora, y la incidencia inmediata sobre el tipo de cambio.
Una parte de los fondos destinados a grandes proyectos puede utilizarse para adquirir bienes y equipos importados, lo que limita la cantidad de divisas que queda disponible en el mercado local. Por eso, una inversión de gran escala no necesariamente provoca una apreciación inmediata del peso. Drago también había señalado que la debilidad de la actividad económica y el déficit fiscal son factores internos que condicionan las perspectivas de la moneda uruguaya. En consecuencia, el ingreso de inversiones es una variable a seguir, pero no alcanza por sí solo para anticipar la evolución del dólar.
Qué proyecta el mercado para 2027 y 2028
La encuesta de octubre muestra una trayectoria ascendente para el tipo de cambio nominal en los próximos años. Para el período comprendido entre octubre de 2026 y marzo de 2027, la mediana se ubicó en 40,60 pesos y para los siguientes 12 meses, hasta setiembre de 2027, ascendió a 41,00 pesos.
En el año calendario 2027, la mediana de las respuestas fue de 41,39 pesos, mientras que el promedio simple alcanzó 41,30 pesos. Para 2028, la mediana se situó en 42,20 pesos y el promedio simple en 42,49 de pesos.
Las cifras reflejan las expectativas de los participantes de la encuesta, no valores asegurados para esas fechas. Además, las proyecciones de los años calendario deben distinguirse de las correspondientes a períodos móviles, como los próximos 12 o 24 meses. En cuanto a la actividad económica, los consultados esperan un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) real de 1% para 2026, 1,65% para 2027 y 1,80% para 2028, de acuerdo con las medianas del relevamiento.
La mediana de 40,50 pesos para 2026 constituye la referencia central de la encuesta de octubre, pero no es una previsión puntual para el último día del año. Para evaluar la trayectoria del dólar en las próximas semanas habrá que observar la reacción de los mercados tras la elección brasileña, las señales de la Fed luego de mantener las tasas sin cambios y las próximas decisiones del BCU. A esos factores se suman la evolución de las inversiones extranjeras y las condiciones de la economía uruguaya. Las proyecciones de la encuesta apuntan a un tipo de cambio nominal más alto en los próximos años, aunque el ritmo de esa trayectoria dependerá de cómo se combinen las variables externas y locales.

