Las familias uruguayas redujeron un 4,9% sus expectativas económicas de corto plazo, en un contexto de desaceleración del gasto que podría impactar sobre el consumo privado, según adelantaron desde Equipo Consultores en su último relevamiento, que cotejó indicadores de comercio, ingresos y empleo, entre otros.
Con respecto a los índices agregados de expectativas de las familias, se evidenció un retroceso en la medición de mayo, que llegó a 36,6%, contra el 41,5% que había alcanzado durante la segunda mitad del año pasado. Según el director de Consultoría Económica de Equipo Consultores, Alejandro Cavallo, uno de los aspectos que explica esta situación es el impacto de la sequía, que trascendió al sector agropecuario.
Al analizar los datos, el estudio demostró que hubo un retroceso en el gasto de las familias, que en 2022 tuvo un crecimiento del 6%, que de todos modos se desaceleró en el tramo final del año, cuando creció 4,5%, contrastando con el 7,3% del trimestre anterior.
El informe de Cavallo consideró que “los fundamentos del gasto de los hogares se mostraban, a comienzos de año, favorables para 2023”, algo a lo que sumó la posibilidad de una recuperación de la masa salarial y el tipo de cambio débil, lo que da sustento a “cierta continuidad en los incrementos de los salarios en dólares”.
El aumento en las ventas que no se pudo capitalizar
Con respecto al aumento de 1,7% interanual de las ventas reales en el primer trimestre, que reflejó los buenos registros de turismo receptivo que se observaron en el mismo período, no se demostró un impulso fuerte ni generalizado de la actividad comercial. Esto se dio “en parte porque el aumento de la demanda de no residentes fue compensado por el consumo en países vecinos”, analizó el miembro de Equipo Consultores.
Incluso, sostuvo que se vio “cierto deterioro de los indicadores adelantados” y graficó que el índice de difusión esperado de las ventas cayó desde 41% en el primer trimestre a 36% para el segundo. Adicionalmente, se volvió a observar una menor propensión de las empresas a contratar, realizar compras de insumos o invertir, bajando desde 57% en la medición del tercer trimestre de 2022 a 52% en la última medición, lo que muestra cierta menor actividad esperada para los próximos meses.
Índice de condiciones Económicas Equipo Consultores.png
Gráfico: Gentileza Equipo Consultores
Por otra parte, el índice de Equipo Consultores que mide qué tan seguros se sienten los trabajadores respecto a mantener su empleo continuó en niveles reducidos, al tiempo que los indicadores sobre demanda retail (atención a precios, fidelidad a marcas, etc.) siguen en niveles muy restrictivos, en algunos casos en los peores registros en casi 10 años, admitió Cavallo.
Por todo esto, concluyó que “la evolución reciente de los indicadores adelantados muestra cierto deterioro en las perspectivas, tanto del lado de la oferta como de la demanda”. De todos modos, vaticinó que es probable que la masa salarial continúe recuperándose en los próximos meses, sustentando el crecimiento del consumo privado, que seguirá siendo el motor de la demanda agregada este año, aunque “con menor vigor que el que esperábamos algunos trimestres atrás”.
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