El subsecretario del Ministerio de Defensa (MD), Joel Rodríguez, informó este jueves que el próximo pago que el Estado deberá realizar al astillero Cardama en el marco del contrato por las nuevas patrulleras oceánicas dependerá del cumplimiento de la instalación del motor en una de las embarcaciones en construcción, sin esa verificación, el Banco República (BROU) no podrá ejecutar el desembolso previsto.
Si Cardama instala los motores en las patrullas oceánicas antes de febrero, el Estado deberá habilitar el pago
El gobierno detalló el mecanismo que condiciona los desembolsos al astillero español y advirtió demoras en la provisión de motores.
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El contrato fija un hito técnico que debe verificarse para habilitar el uso de la carta de crédito del BROU hacia Cardama.
Rodríguez recordó que el esquema de pagos del contrato se organiza mediante una carta de crédito administrada por el BROU. Cada transferencia está asociada al cumplimiento de una etapa específica del proyecto, lo que obliga a la empresa a acreditar documental y físicamente el progreso antes de recibir fondos. El hito establecido para febrero es uno de los más relevantes, ya que marca la fase estructural de las patrulleras.
De acuerdo con el cronograma, Cardama debería avanzar en esta instalación antes del 15 de febrero, fecha límite para que el BROU procese el pago antes del vencimiento de la carta de crédito, previsto para el 28. Como sucede en cada hito, la auditoría técnica debe certificar que el motor fue efectivamente colocado en la embarcación correspondiente.
El viceministro señaló que, si Cardama cumpliera con lo estipulado, "el Estado estaría obligado a pagar" porque así lo determina el contrato. Sin embargo, adelantó que hay señales de que esto no ocurrirá debido a problemas externos al propio astillero.
Demoras de proveedores y dudas sobre la llegada de los motores
Rodríguez confirmó que la empresa proveedora de los motores, Caterpillar, no estaría en condiciones de enviar las unidades dentro del plazo necesario para cumplir con el hito. Según indicó, existen diversas causas que explicarían la demora, aunque no se detallaron públicamente por tratarse de un proceso comercial entre privados.
La consecuencia directa es que Cardama no podría ejecutar la instalación del motor en tiempo y forma, lo que dejaría sin efecto la activación automática del pago. "Seguramente ese hito no se cumple y, por tanto, no haya que pagar", afirmó el subsecretario, remarcando que el mecanismo de control fue diseñado precisamente para atar cada desembolso a avances verificables.
Las dificultades en la provisión de componentes se suman a un clima político cargado por el reciente caso Cardama, que puso bajo la lupa el manejo de los fondos públicos y los mecanismos de supervisión del MD. En el Parlamento, legisladores del Frente Amplio (FA) volvieron a cuestionar la ejecución del contrato hecho por el gobierno anterior y reclamaron mayor transparencia.


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