10 de diciembre 2025 - 16:25

El contrato con Cardama vuelve a tensarse tras un nuevo retraso en los motores

Las patrulleras oceánicas enfrentan otra demora y el gobierno analiza opciones, pero evitó confirmar la ruptura del contrato.

El proyecto de patrulleras oceánicas de Cardama acumula retrasos y observaciones técnicas desde 2023.

El proyecto de patrulleras oceánicas de Cardama acumula retrasos y observaciones técnicas desde 2023.

El contrato entre el Estado y el astillero español Cardama volvió a quedar bajo tensión, luego de que la ministra de Defensa, Sandra Lazo, informara en el Senado que los motores destinados a las patrulleras oceánicas tendrán un retraso adicional de doce meses.

El aviso fue comunicado por la propia empresa el 26 de noviembre, sin documentación de respaldo, y profundiza la incertidumbre sobre el cumplimiento del proyecto naval. Durante la interpelación convocada por el senador del Partido Nacional (PN), Javier García, la ministra explicó que en una reunión mantenida el 10 de octubre en Montevideo, el dueño de Cardama ya había adelantado su intención de postergar el cumplimiento del "hito B", correspondiente precisamente a la entrega de los motores, alegando "demoras" del proveedor internacional Caterpillar.

Sin embargo, Lazo informó que el 18 de noviembre la empresa comunicó que la llegada de los motores demorará un año más, lo cual implica un nuevo impacto directo en el cronograma de construcción de las dos patrulleras oceánicas contratadas por el gobierno anterior. "Esto se debe a la resolución de los contratos con Cardama", sostuvo Lazo.

Un contrato bajo revisión, pero aún sin rescisión decidida

Consultada en sala sobre si el Poder Ejecutivo resolverá finalmente la rescisión del contrato, Lazo afirmó que "al día de hoy no está decidida la rescisión", pese a que el presidente de la República, Yamandú Orsi, había anunciado en octubre su intención de terminar el vínculo debido a la presunta presentación de una garantía falsa por parte del astillero.

"Como en la vida, hay situaciones complejas que no son blanco o negro", respondió la ministra ante la insistencia de García. "Es un proceso complejo. Debería ser obvio", añadió, aludiendo a los procedimientos administrativos y jurídicos que rodean cualquier ruptura contractual de esta magnitud.

Lazo reiteró que actualmente "no hay plan B", y que "el único plan es tener patrulleras oceánicas para Uruguay", asegurando que el gobierno continúa buscando alternativas para garantizar medios navales que permitan ejercer la soberanía marítima.

Cuestionamientos técnicos y un proyecto cada vez más trabado

La ministra señaló que distintos informes técnicos remitidos al Ministerio de Defensa (MD) advierten problemas relevantes en el proyecto. Entre ellos, mencionó observaciones respecto a la “estabilidad” de las embarcaciones, además del retraso de los motores y las dificultades administrativas que rodean la obra.

"Son todos problemas derivados de una estafa monumental", dijo Lazo, recordando que el gobierno denunció penalmente una presunta garantía falsa presentada por Cardama. A su juicio, el avance general del proyecto "está plagado de inconvenientes", lo que "hace prever el incumplimiento del contrato".

Pese a esto, la jerarca cerró su intervención con un mensaje a la ciudadanía: "Como dijo el presidente Orsi, que la población tenga la plena certeza de que las patrulleras van a estar. En eso estamos, intentando resolver este problema que hemos heredado".

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