Uruguay avanzó dos posiciones en el Índice Global de Innovación 2026, al pasar del puesto 68 al 66 entre 139 economías, pero el informe de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) expuso importantes debilidades en materia de inversión, desarrollo empresarial y generación de resultados innovadores, con el país ubicado en el puesto 121 tanto en formación bruta de capital como en ingresos netos de inversión extranjera directa.
Uruguay sube dos lugares en innovación, pero la falta de inversión expone sus principales debilidades
El país ocupa el cuarto lugar en América Latina, aunque presenta dificultades para transformar sus capacidades de investigación en resultados económicos.
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Uruguay subió dos puesto en el ranking de innovación mundial.
El relevamiento, elaborado por la agencia especializada de las Naciones Unidas, analiza las capacidades y los resultados de innovación de las economías a partir de aproximadamente 80 indicadores, que incluyen instituciones, capital humano, investigación, infraestructura, desarrollo de mercados y sofisticación empresarial.
Aunque Uruguay mejoró respecto de 2025, cuando ocupaba el puesto 68, su posición actual continúa por debajo del lugar 62 alcanzado en 2024 y del puesto 63 registrado en 2023. En términos regionales, se ubica cuarto entre 21 economías de América Latina y el Caribe, mientras que entre los 54 países de ingresos altos ocupa el lugar 48.
El documento también advierte que el desempeño innovador uruguayo se encuentra por debajo de lo esperado para su nivel de desarrollo económico, una conclusión que pone el foco no solamente en los recursos destinados a la innovación, sino también en la capacidad para convertirlos en resultados.
La inversión, uno de los principales puntos débiles
Uno de los resultados más desfavorables del índice corresponde a la formación bruta de capital, que representa el 16,2% del Producto Interno Bruto (PIB) y coloca a Uruguay en el puesto 121 entre las 139 economías evaluadas. El país también aparece en la posición 121 en el indicador de ingresos netos de inversión extranjera directa, equivalentes al 0,3% del PIB según los datos utilizados por el relevamiento.
Ambos indicadores figuran entre las principales debilidades identificadas por la OMPI y reflejan las dificultades que enfrenta Uruguay en variables vinculadas con la acumulación de capital y la captación de inversiones internacionales. En la categoría general de sofisticación de mercados, Uruguay ocupa el puesto 94, mientras que en sofisticación empresarial desciende hasta el lugar 101, uno de los resultados más bajos entre los siete grandes componentes del índice.
Las dificultades también aparecen en el financiamiento de la investigación por parte del sector privado. El país se encuentra en el puesto 84 en la participación empresarial en el financiamiento de investigación y desarrollo, mientras que ocupa el lugar 86 en la proporción de investigadores que trabajan en empresas.
El informe señala que apenas el 4,2% del gasto total en investigación y desarrollo es financiado por empresas, de acuerdo con el último dato disponible para ese indicador, correspondiente a 2021.
Uruguay tiene mejores condiciones para innovar que resultados obtenidos
Otra de las principales conclusiones del informe es la brecha entre las capacidades disponibles y los resultados que efectivamente genera el sistema de innovación. Uruguay ocupa el puesto 56 en el subíndice de insumos para la innovación, una mejora frente al lugar 61 de 2025. Sin embargo, en el apartado de resultados de innovación se ubica en el puesto 77, una posición por debajo de la registrada el año anterior.
La OMPI señala expresamente que el país genera menos resultados innovadores de los que cabría esperar en función de sus inversiones y capacidades disponibles. Esta diferencia también se observa al analizar los indicadores vinculados con la creación de conocimiento y su aplicación económica.
En creación de conocimiento, Uruguay ocupa el puesto 86, mientras que en impacto del conocimiento desciende hasta el lugar 102. A su vez, se encuentra en la posición 111 en patentes de origen nacional ajustadas por el tamaño de la economía. El informe registra 13 patentes de origen nacional en 2024, una disminución de 13,33% respecto del año anterior.
En cuanto a los vínculos entre investigación y actividad productiva, el país ocupa el puesto 102 en publicaciones científicas realizadas conjuntamente por instituciones públicas de investigación y empresas, con una participación del 0,8%.
Estos resultados muestran que las dificultades no se limitan al volumen de recursos invertidos, sino que también aparecen en la articulación entre el conocimiento científico y el sector productivo.
Las fortalezas están en las instituciones y la infraestructura
Pese a los resultados desfavorables en inversión y desarrollo empresarial, Uruguay mantiene posiciones destacadas en otros componentes del índice. Su mejor desempeño general corresponde a instituciones, donde ocupa el puesto 29, seguido por infraestructura, en el lugar 44.
Entre los indicadores específicos sobresale la estabilidad de las políticas para hacer negocios, en la que el país se ubica séptimo a nivel mundial, así como la estabilidad operativa de las empresas, donde ocupa la posición 13. También se destaca el uso de energía baja en carbono, indicador en el que Uruguay aparece décimo, y las exportaciones de servicios de tecnologías de la información y las comunicaciones como proporción del comercio total, donde alcanza el puesto 16.
En materia de investigación y desarrollo, el gasto representa el 0,7% del PIB, según los datos de 2023 utilizados por el índice, lo que ubica al país en el puesto 51. Por otra parte, el gasto en educación alcanza el 4,76% del PIB, también con datos de 2023, mientras que la cantidad de investigadores equivale a aproximadamente 938 por millón de habitantes, de acuerdo con la información de 2024.
Sin embargo, el país presenta dificultades en la formación de profesionales en áreas científicas y tecnológicas. Los graduados en ciencia e ingeniería representan el 11,7% del total, lo que coloca a Uruguay en el puesto 113 del ranking.
El desafío de convertir el conocimiento en crecimiento económico
La distancia entre las fortalezas institucionales y los resultados empresariales constituye uno de los contrastes más significativos del relevamiento. Mientras Uruguay figura entre los países mejor posicionados en estabilidad para hacer negocios, sus resultados en formación de capital, inversión extranjera y sofisticación empresarial se encuentran considerablemente más rezagados.
El informe también muestra que el 24,9% del empleo corresponde a ocupaciones intensivas en conocimiento, indicador en el que el país ocupa el puesto 61, aunque la participación del sector empresarial en el financiamiento de la investigación continúa siendo reducida.
En ese contexto, los datos permiten plantear un interrogante sobre las condiciones necesarias para transformar la inversión en educación e investigación en una mayor generación de valor dentro de la economía. La diferencia entre los puestos 56 y 77 en insumos y resultados de innovación, sumada a las posiciones 121 en los dos indicadores de inversión, evidencia uno de los principales desafíos estructurales del país: fortalecer el vínculo entre conocimiento, inversión privada y actividad productiva.
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