La Terminal Cuenca del Plata (TCP), concesionaria de la terminal especializada de contenedores del Puerto de Montevideo, cerró 2025 con una ganancia de 64,5 millones de dólares, lo que implicó una mejora respecto al año anterior en términos de resultado neto.
La empresa, cuyo principal accionista es el grupo belga Katoen Natie y que tiene a la Administración Nacional de Puertos (ANP) como socio minoritario (20%), había registrado en 2024 utilidades por 61,3 millones de dólares.
El patrimonio de la compañía se ubicó en 407,4 millones de dólares al cierre del ejercicio, lo que representa un incremento de 33 millones de dólares en comparación con el año anterior, según el balance auditado publicado en la web institucional de la ANP. Sin embargo, la mejora en los resultados financieros se dio en un contexto de menor actividad operativa, con una caída del 29% en el movimiento de contenedores durante el año.
Caída de actividad y cambios en las rutas marítimas
La baja de actividad en TCP fue incluso más pronunciada que la registrada en el Puerto de Montevideo en general, donde la caída fue del 23% en el volumen de contenedores, medida en teus (unidad equivalente a un contenedor de 20 pies). En total, el puerto movilizó 857.491 teus, de los cuales el 69,14% fue operado por TCP.
Uno de los factores que explicó la reducción fue la pérdida de trasbordos de Paraguay, que comenzaron a desviarse hacia el Puerto de Buenos Aires, afectando el volumen de carga regional.
En paralelo, el servicio semanal WestMed operado por Mediterranean Shipping Company (MSC) junto a Hapag-Lloyd dejó de incluir a Montevideo como escala directa, mientras que otra línea semanal entre Montevideo y Estados Unidos fue discontinuada por MSC, que atribuyó la decisión a "altos costos operativos".
Infraestructura, costos y conflictividad en el Puerto de Montevideo
Un reciente informe de evaluación comercial de TCP señaló una serie de factores estructurales que afectan la competitividad del puerto, entre ellos la falta de los 14 metros de profundidad en el canal de acceso, la necesidad de mejorar la conexión ferroviaria para avanzar en la multimodalidad y el aumento de controles aduaneros.
A esto se suma la conflictividad sindical, que según el informe generó 487 horas sin actividad durante 2025, considerando paros y asambleas. En este marco, la terminal, que emplea a unos 550 trabajadores, de los cuales 150 son mensuales y el resto jornaleros, inició la semana con una paralización de 48 horas impulsada por el sindicato, en el marco de la negociación de un nuevo convenio colectivo.
Las partes discuten principalmente la fórmula de jornales asegurados. Según fuentes de la empresa, la propuesta de TCP implica incrementos graduales, llevando a que trabajadores con entre 13 y 15 jornales pasen a 16, y aquellos con 20 jornales suban a 21, con una convergencia progresiva hacia un esquema más estable en los próximos años.
Desde la empresa, controlada por Katoen Natie, se calificó la medida sindical como "intempestiva e irracional", aunque reiteró su disposición a mantener el diálogo en el marco de la negociación tripartita. La situación se da en un contexto en el que el Puerto de Montevideo busca sostener su competitividad regional frente a la pérdida de servicios y el reordenamiento de rutas marítimas en el Cono Sur.