Transportistas autoconvocados se reunieron en el norte del país para dirigirse en caravana a Montevideo en el marco del reclamo por la aplicación de la Guía Electrónica de Carga (GEC), bajo el lema "No somos evasores" y a la espera de las negociaciones sindicales con el Ministerio de Transporte y Obras Públicas (MTOP).
Tras la caravana a Montevideo, camioneros autoconvocados llevaron sus reclamos al Parlamento
El sindicato de transportistas se volvió a mostrar en contra de la aplicación del GEC bajo el lema "No somos evasores".
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Transportistas autoconvocados realizaron una caravana hacia Montevideo en el marco de la protesta por la aplicación del nuevo sistema de control.
Los camioneros se dirigieron a Montevideo en caravana en las rutas 102 y 5 mientras la Policía Caminera llevaba a cabo un operativo en la rambla portuaria, con el objetivo de monitorear los camiones que ingresaban por los accesos del oeste. "Se está realizando por parte del Ministerio del Interior una identificación de los vehículos involucrados”, aseguraron en un comunicado.
El Puerto de Montevideo se vio afectado debido a que los camioneros obstruyeron la entrada. "Desde las 17:00 y con motivo de una permanente circulación de los vehículos manifestantes en ambos sentidos, también se ve afectada la salida de Montevideo por Rambla Portuaria, en lo que sería un horario pico de desplazamiento", comunicó la Policía Caminera.
Autoconvocados a la espera del sindicato
La Intergremial de Transporte Profesional de Carga (ITPC) se encuentra negociando con el MTOP por la aplicación del nuevo sistema, mientras que los camioneros autoconvocados decidieron llevar a cabo una medida de fuerza por su cuenta. Esta semana, el sindicato había anunciado un freno en las medidas de fuerza tras acordar con el gobierno que se congele la imposición del sistema de control digital.
Por su parte, la titular del MTOP, Lucía Etcheverry, comentó sobre la caravana de los autoconvocados. "Hemos hablado y, por supuesto, mantenemos —por indicación enfática del presidente y la convicción de que es la forma de resolver esto— las mesas de diálogo abiertas. Con los autoconvocados nos hemos reunido dos veces", explicó en rueda de prensa.
"Se ha explicado: el tema de la guía no es obligatorio; está en diseño; va a llevar tiempo, pero, además de eso, no tiene ningún costo; tiene que ser muy ágil, accesible con la tecnología que tenemos, más allá de que, por supuesto, haya que capacitar", añadió la jerarca.
Tres semanas de escalada
La historia de la GEC es la de una herramienta presentada por el gobierno como modernización y rechazada por el sector como burocracia y control excesivo. El MTOP implementó la Guía Electrónica de Transporte de Carga como sistema exigible para todo transporte por carretera con vehículos de más de 3.500 kg, registrando datos del vehículo, el trayecto y la mercadería a través de una plataforma web y una app móvil.
Los detractores calificaron la iniciativa como un "Gran Hermano" del transporte de carga, argumentando que el sector ya está sometido a numerosos mecanismos de fiscalización, radares, balanzas, videovigilancia, y que la nueva herramienta resulta innecesaria. Lo que para el director nacional de Transporte, Felipe Martín, es un sistema para "conocer el movimiento de esa carga asociado a su GPS, para conocer lo que tiene que ver con su trazabilidad", para los transportistas es "una carga burocrática adicional con costos concretos", sin ningún beneficio tangible a cambio.
El MTOP mantuvo una reunión el 27 de mayo sobre los avances e implementación del sistema y emitió un comunicado aclarando que no existe fecha establecida para el comienzo de la fiscalización y que la etapa actual "tiene un fin netamente de masificación e integración". Pero el comunicado no alcanzó para calmar al sector.
La intergremial denunció que en la misma semana del anuncio oficial la plataforma del MTOP "estuvo caída varios días por cambios de último momento del equipo técnico", lo que, sumado a las contradicciones entre las comunicaciones oficiales y las instancias de difusión, generó "una gran incertidumbre sobre el sector". La gremial calificó de "ilógico" que se prevean sanciones a partir de junio cuando a su entender la herramienta "no está completa ni siquiera desde el punto de vista técnico como para ser implementada masivamente".
Hubo también un argumento jurídico de fondo. Los transportistas plantearon que la ley de 2001 que habilita la guía "no contempla los actuales sistemas tecnológicos de control y almacenamiento de datos. No está legislado", señalando que el reclamo excede las competencias ministeriales.
El detonante definitivo fue la difusión de un calendario que aceleró los plazos de implementación. Eso provocó movilizaciones en al menos 19 puntos del país. El lunes 8 de junio el conflicto llegó a su punto máximo: las patronales del transporte de carga realizaron un paro nacional con caravanas y cortes intermitentes en rutas nacionales y accesos a Montevideo. La protesta fue convocada por unas 700 firmas de pequeños transportistas autoconvocados. El sector recomendó suspender preventivamente el traslado de ganado en pie y cereales durante la jornada, priorizando únicamente las cargas esenciales.
Los autoconvocados llevaron sus reclamos al Parlamento
En paralelo a la movilización, representantes del movimiento de camioneros autoconvocados se reunieron este miércoles con el presidente de la Cámara de Representantes, Rodrigo Goñi, a quien entregaron un documento con los principales reclamos del sector.
Uno de los voceros del colectivo, Gerardo Scagni, explicó a Radio Montecarlo que el planteo se centra en el rechazo a la Guía Electrónica de Carga y en la preocupación por los sucesivos aumentos de los combustibles. Según indicó, los transportistas consideran que la nueva herramienta implicará mayores costos y más tareas administrativas para quienes realizan los fletes.
"Se está cargando a los transportistas de un costo y más trabajo que no tiene que ver con respecto a los fletes. El camión va a estar monitoreado y tenemos que informar dónde cargamos y dónde descargamos. Son cosas que no nos competen a nosotros", sostuvo Scagni, quien aseguró que buena parte del sector sigue cuestionando la forma en que se pretende implementar el sistema digital.

