3 de junio 2026 - 08:43

La suba del gasoil y el bloqueo salarial desatan una semana de paros y cortes de ruta intermitentes

El transporte de carga y el Sunca activan medidas simultáneas de fuerza que sitian la agenda económica oficial.

El Sunca rechazó las pautas salariales del Poder Ejecutivo y exige la reducción de la jornada laboral a 40 horas semanales sin pérdida de salario

El Sunca rechazó las pautas salariales del Poder Ejecutivo y exige la reducción de la jornada laboral a 40 horas semanales sin pérdida de salario

Los camioneros van el lunes, la construcción el miércoles, y el resultado práctico será una semana de presión simultánea sobre el gobierno y los sectores empresariales en dos de las actividades con mayor impacto logístico y productivo del país.

El 8 de junio los transportistas de carga realizarán un paro nacional con concentraciones y cortes intermitentes en rutas y accesos a Montevideo. La convocatoria fue impulsada por camioneros autoconvocados con respaldo de gremiales del sector y algunos sindicatos vinculados al transporte.

Los reclamos tienen dos ejes, el primero es el rechazo a la nueva guía electrónica de carga impulsada por el Ministerio de Transporte y Obras Públicas (MTOP), que los transportistas consideran una herramienta que agrega trámites y expone a posibles sanciones sin resolver problemas reales del sector. El segundo, y más estructural, es el impacto del precio del gasoil sobre los costos operativos. Desde este lunes el gasoil subió un 7% y quedó en 61,76 pesos por litro, la suba más reciente de un ciclo de aumentos que el sector viene denunciando como insostenible para sus márgenes.

Vale recordar que el MTOP ya anunció una simplificación de la guía digital después de las primeras protestas del sector semanas atrás, pero ese ajuste no alcanzó para descomprimir la conflictividad. El paro del 8 es la respuesta de quienes consideran que los cambios anunciados son insuficientes.

El Sunca: convenio vencido, acta sin firmar y pautas "imposibles"

El 10 de junio el Sindicato Único Nacional de la Construcción y Anexos (Sunca) realizará un paro nacional parcial con movilización, en adhesión al paro convocado por el PIT-CNT para esa jornada. Pero la construcción va con conflicto propio y de larga data.

El convenio colectivo de la industria de la construcción, Grupo 9 del Consejo de Salarios, venció en marzo de 2026 luego de tres años de vigencia. Desde entonces la negociación del nuevo acuerdo está trabada, y el punto de ruptura inmediato es la negativa de las cámaras patronales a firmar el acta de ultractividad: el documento que, mientras se negocia el nuevo convenio, mantiene vigentes los beneficios del anterior.

La negociación está "trancada" por la negativa de las cámaras patronales a firmar el acta que ratifica los beneficios consagrados en el convenio finalizado. Si no hay un compromiso de firma del acta, el sindicato entiende que "no hay espacio para negociar".

Detrás de esa disputa puntual hay una discusión más profunda sobre las pautas salariales propuestas por el gobierno para la nueva ronda. El Sunca sostiene que "es imposible" negociar un convenio colectivo en la construcción con las pautas presentadas, y advirtió: "Que el gobierno y los empresarios sepan, vamos a discutir y resolver, como en el período anterior, organizando la lucha necesaria para que los trabajadores de la construcción seamos parte del crecimiento de la economía".

La plataforma reivindicativa aprobada por la asamblea del Sunca incluye reducción de la jornada laboral de 44 a 40 horas manteniendo el nivel salarial, incremento real de salarios, mejoras para el ingreso de mujeres a la industria y la "profundización de la democratización" en el sector.

El mapa de medidas: asambleas ya en marcha

El Comité Ejecutivo Nacional resolvió un plan de medidas inmediato que incluye asambleas sorpresivas en todos los centros de trabajo del país, sin horario fijo de inicio ni de finalización, para mantener informados a los trabajadores sobre la falta de avances.

"Las medidas empiezan hoy mismo con asambleas no coordinadas en todos los centros de trabajo del país. De no avanzar la negociación, seguramente se van a decretar más medidas", advirtió la dirigencia sindical. El sindicato también se declaró en "alerta permanente" durante todo el proceso negociador.

Consejos de Salarios bajo presión generalizada

En la ronda anterior se cerraron aproximadamente 154 mesas de negociación que abarcaron a unos 584.000 trabajadores del sector privado. En torno al 60% de los acuerdos fueron tripartitos, mientras que en otros casos se resolvió por votación. Hubo también situaciones en las que empresarios y trabajadores alcanzaron acuerdos sin el aval del gobierno, que se abstuvo por entender que se apartaban de las pautas oficiales.

El Sunca tiene antecedentes de imponer su agenda por encima de las pautas. En 2023 logró un convenio que incluyó ajustes anuales por inflación proyectada, correctivos como mecanismo de blindaje y aumentos reales distribuidos durante todo el período, vinculados a la evolución del número de cotizantes y del PIB. La pregunta ahora es si repetirá esa estrategia o si el gobierno y las cámaras ceden antes de que el conflicto se profundice.

El cuadro se complica además por el ruido institucional que rodea al sistema de negociación colectiva. Este mismo lunes Uruguay quedó incluido en la "lista corta" de la OIT por incumplimiento del Convenio 98 sobre negociación colectiva, precisamente por el rol del Poder Ejecutivo en los Consejos de Salarios, el mismo mecanismo que está en el centro del conflicto de la construcción.

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