19 de febrero 2026 - 19:00

Bimbo vs. Bimbo: de fundar juntos la panificadora más poderosa del mundo a terminar enfrentados en una batalla legal

Lo que comenzó en 1945 como el sueño de una familia de inmigrantes catalanes en México, derivó en una separación transatlántica y una guerra de tribunales por la marca.

Bimbo vs. Bimbo: cómo fue la batalla interna de la panificadora.

Bimbo vs. Bimbo: cómo fue la batalla interna de la panificadora.

La historia de Grupo Bimbo se estudia en las escuelas de negocios como un caso de éxito global, pero en los pasillos corporativos se conoce también como una saga familiar llena de fricciones, austeridad radical y una batalla legal que enfrentó a la misma sangre a ambos lados del Atlántico.

Todo comenzó con la visión de Lorenzo Servitje. Hijo de inmigrantes catalanes (Juan Servitje y Josefina Sendra) que llegaron a México en 1920 con lo puesto, Lorenzo tuvo que madurar a la fuerza tras la muerte repentina de su padre. Dejó sus estudios de contabilidad en la UNAM para hacerse cargo de "El Molino", la pastelería familiar. Pero su ambición iba más allá de vender pan dulce en el mostrador.

BIMBO FABRICA.jpg

Bimbo: el nacimiento del gigante y la primera ruptura

El 2 de noviembre de 1945, recién terminada la Segunda Guerra Mundial, nació Panificación Bimbo S.A. El nombre, una curiosa fusión entre el juego "Bingo" y la película "Bambi", bautizó a una empresa fundada por Lorenzo junto a su tío José Mata, el ingeniero Alfonso Velasco y, crucialmente, su primo y amigo Jaime Jorba.

Su gran innovación no fue solo el producto, sino el marketing de la higiene: envolvieron el pan de molde en celofán transparente para garantizar frescura, algo inaudito frente a la competencia de la época.

Sin embargo, el estilo de gestión de Lorenzo Servitje, marcado por una austeridad espartana y una exigencia extrema, comenzó a fracturar al grupo fundador. "Don Lorenzo era muy estricto, a veces exigía de más y eso acabó influyendo en nuestra salida", confesaron años después los socios disidentes. Incluso su hija, María del Carmen Servitje, ha reconocido que en casa "no se permitía la altanería" y se vivía bajo un régimen de contención del gasto.

Esta presión provocó la salida del ingeniero Velasco (quien fundó la competencia, "El Nopal", que eventualmente sería devorada por Bimbo) y, más tarde, la del primo Jaime Jorba.

El "Cisma" de 1965: Bimbo España

Jaime Jorba regresó a España con la bendición de los Servitje para replicar el modelo de negocio. En 1965, la fábrica de Granollers (Barcelona) comenzó a producir el primer pan de molde Bimbo en Europa. Durante años, las empresas fueron hermanas gemelas operando en continentes distintos.

El problema —y la semilla del conflicto— surgió cuando Jorba, incapaz de lidiar con los sindicatos españoles y buscando competitividad, vendió Bimbo España a la estadounidense Campbell Taggart Inc. en 1978.

En ese momento, la marca dejó de pertenecer a la familia en el viejo continente. Los caminos se separaron: Bimbo México crecía en América, mientras Bimbo España operaba bajo dueños norteamericanos.

bimbo.jpg

La guerra de los tribunales de Bimbo: México vs. España

Décadas después, con la globalización, el gigante mexicano quiso recuperar su territorio. Pero se encontró con un muro legal. Cuando Grupo Bimbo intentó registrar su marca ante la Oficina de Armonización del Mercado Interior (OAMI) de la Unión Europea, Bimbo España se opuso ferozmente.

El argumento era simple: existía "riesgo de confusión". Los consumidores españoles asociaban la marca a la empresa europea, no a la matriz mexicana.

El litigio llegó hasta el Tribunal de Justicia de la Unión Europea, que en una sentencia del 14 de diciembre de 2012, falló a favor de la filial española, impidiendo a los mexicanos usar libremente su propia marca fundacional en ese territorio para productos de panificación.

La ironía final de Bimbo: si no puedes ganarles, cómpralos

Lo paradójico de esta historia es que, para cuando el tribunal dictó sentencia en 2012, la guerra ya había terminado en el terreno financiero.

Un año antes, en 2011, Grupo Bimbo (México) adquirió Bimbo España y Portugal, renombrándolas como Bimbo Iberia. La estrategia de Daniel Servitje, hijo de Lorenzo y actual líder del imperio, fue pragmática: solucionar el conflicto legal comprando a la contraparte. Poco después, también adquirieron Panrico, consolidando el monopolio del pan de molde.

Hoy, bajo el mando de la segunda generación, Grupo Bimbo factura más de 15,000 millones de dólares y tiene presencia en 22 países. La familia Servitje posee el 38% del capital y la rama Jorba el 11.9%. Al final, tras juicios, ventas y recompras, el "Osito" volvió a ser uno solo, aunque el costo fue una de las guerras corporativas más singulares de la historia empresarial iberoamericana.

Dejá tu comentario

Te puede interesar