La historia del poder económico en México tiene un epicentro geográfico indiscutible: las calles empedradas del Centro Histórico. Mucho antes de las telecomunicaciones y los rascacielos, el apellido de Carlos Slim Helú comenzó a escribirse entre rollos de tela e hilos importados. Este legado no nació de la casualidad, sino de una migración forzada que transformó el destino comercial de una nación entera, vinculando para siempre a una familia con el corazón de la capital mexicana.
La Estrella de Oriente: toda la verdad sobre el negocio en CDMX del padre de Carlos Slim Helú que desafió una grave crisis
Julián Slim Haddad fundó La Estrella de Oriente, el negocio que cimentó el imperio de Carlos Slim Helú. Los detalles de esta mística dinastía comercial.
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Su padre es el hombre más poderoso de México, lleva el nombre de su madre y su pasión está por fuera del mundo empresarial
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Lo que Carlos Slim Helú está construyendo en el subsuelo mexicano y que cambiará el tablero energético nacional
La Estrella de Oriente: El código oculto tras el éxito de Carlos Slim Helú
Entender la magnitud de Grupo Carso requiere mirar hacia atrás, específicamente 124 años, cuando un joven libanés desembarcó en Veracruz huyendo del servicio militar obligatorio del Imperio Otomano. Julián Slim Haddad, padre del magnate, llegó a México con apenas 14 años y una determinación inquebrantable. Lo que inició como una búsqueda de refugio en Tampico pronto se convirtió en una ambición estratégica que lo llevó a conquistar la Ciudad de México, estableciendo las bases financieras que hoy rigen mercados globales.
La piedra angular de este imperio fue un establecimiento que desafió las crisis de la Revolución Mexicana: La Estrella de Oriente. Este negocio no solo fue una mercería exitosa, sino la escuela donde se gestó la metodología de inversión que Carlos Slim Helú aplicaría décadas después. La disciplina, el ahorro y la reinversión de utilidades no fueron conceptos aprendidos en libros de texto, sino principios vivos observados en el mostrador de la calle de Capuchinas, hoy conocida como Venustiano Carranza.
El ADN empresarial de Carlos Slim Helú: de mercería a holding global
En 1904, con un capital de 25,800 pesos —una cifra considerable para la época—, Julián Slim y su hermano José fundaron La Estrella de Oriente. El nombre era un guiño místico a sus raíces en el Medio Oriente y a la guía de los Reyes Magos, pero su operación era puramente pragmática. Vendían productos básicos como hilos y botones, artículos que, a pesar de la inestabilidad política del país, mantenían una demanda constante.
Para 1914, mientras el país se encontraba sumergido en el fuego de la Revolución, Julián Slim tomó una decisión audaz: compró la parte de su hermano por 30,000 pesos. En un momento donde muchos huían, él consolidó su control. Al finalizar esa década, el valor de su mercancía superaba los 100,000 dólares y ya era dueño de 11 propiedades clave en la zona. Esta visión de "comprar en la crisis" se convertiría, años más tarde, en el sello distintivo de las adquisiciones de Carlos Slim Helú.
A la muerte de su padre en 1953, Carlos tenía solo 13 años, pero ya llevaba consigo el "Manual de Vida" empresarial de don Julián. La conexión con el Centro Histórico no era solo financiera, sino sentimental. Por ello, en 2001, cuando la zona enfrentaba el abandono y la inseguridad, el ingeniero lideró un proyecto sin precedentes junto al gobierno local para rescatar el perímetro.
La revitalización no fue un simple maquillaje urbano. A través de la Fundación Centro Histórico, se modernizaron redes eléctricas, se restauraron fachadas y se transformaron edificios derruidos en centros culturales y viviendas dignas. Fue, en esencia, un acto de gratitud hacia el barrio que vio nacer la fortuna familiar. Hoy, el éxito de Carlos Slim Helú se refleja tanto en la Bolsa de Valores como en la iluminación de esas mismas calles donde alguna vez brilló, por primera vez, La Estrella de Oriente.
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