La gastronomía del estado de Veracruz cuenta con un reconocimiento amplio debido a la fusión de ingredientes prehispánicos y españoles que caracterizan a su cocina regional. Dentro de esta riqueza culinaria, un municipio específico ha captado la atención de investigadores y aficionados a la comida debido a la calidad con la que se elabora uno de los platos más representativos de la cultura mexicana.
Se trata de Xico, un destacado pueblo de dicho estado donde su mayor atractivo es su mole. A continuación, todo lo que debes saber sobre el lugar y este platillo único.
Así es Xico, Veracruz
Más allá de su propuesta culinaria, este Pueblo Mágico respira historia y arraigo cultural, gran parte del cual gira en torno a las festividades de su santa patrona, María Magdalena. De hecho, el mes de julio es una de las épocas más recomendables para viajar, ya que coinciden con estas grandes celebraciones locales.
Durante tu estancia, no dejes de visitar la Parroquia de Santa María Magdalena. Esta joya arquitectónica del siglo XVI resalta por su fusión de detalles barrocos y neoclásicos, además de sus pintorescos portales y áreas verdes. En su interior se resguardan esculturas religiosas, algunas de las cuales lucen detalles en cabello natural muy llamativos. Justo a un costado del templo se localiza el Museo del Vestido, un espacio que exhibe más de mil piezas obsequiadas por los mismos habitantes a la santa patrona, con piezas históricas que datan desde 1898. Asimismo, vale mucho la pena recorrer el Museo del Danzante, un sitio lleno de color donde se aprecian las máscaras y trajes tradicionales que dan vida a las danzas del pueblo.
El mole de Xico, Veracruz
Aunque no existe una fecha exacta sobre la creación del mole xiqueño, se estima que sus raíces se remontan al periodo colonial, consolidándose desde hace muchísimos años como todo un emblema de esta pintoresca localidad. El gran secreto de su éxito radica en ese equilibrio perfecto entre notas dulces y complejas, el cual se logra gracias a la combinación de más de 25 elementos que incluyen chiles seleccionados, especias, frutos secos, semillas y chocolate. Para darle aún más cuerpo y sabor, las recetas tradicionales suelen incorporar pan, tortilla, plátano macho, jitomate y manteca de cerdo.
Si visitas Xico, las opciones para saborearlo sobran. Puedes probar la sazón casera de "La tía Celsa", conocer el proceso en la emblemática fábrica "Mole Xiqueño" o disfrutar de unas buenas enchiladas en el Restaurante Acamalin. Una excelente alternativa para empezar el día es pedirlo sobre unas picaditas recién hechas, acompañadas por supuesto con un clásico café de olla de la región. Pero la oferta no termina ahí; tu itinerario gastronómico también debe incluir los famosos chiles rellenos, los tamales canarios, las enchiladas de nata y su exquisito pan artesanal. Definitivamente, comer en este rincón veracruzano es toda una experiencia.
Xico, Veracruz: opciones de naturaleza en el pueblito
El entorno natural de Xico es otra de sus grandes cartas de presentación. Prácticamente al llegar al destino te recibe la espectacular Cascada de Texolo, una caída de agua de 20 metros rodeada de un frondoso bosque mesófilo y alimentada por las corrientes de los ríos Matlacobatl y Texolo. Es un sitio fantástico tanto para quienes buscan relajarse en el agua como para los entusiastas de las emociones fuertes, ya que cuenta con paredes de más de 80 metros ideales para practicar rappel.
Siguiendo el cauce se encuentra la Cascada La Monja, una caída de siete metros que ofrece senderos rodeados de cafetales y una poza perfecta para nadar. Por último, otra parada indispensable es el histórico Puente de Pextlan, una estructura del siglo XIX que regala vistas panorámicas imponentes hacia un cañón de 40 metros de profundidad. Con todo esto por descubrir, es momento de que comiences a organizar tu próxima escapada a este imperdible Pueblo Mágico de Veracruz.