El Ministerio de Relaciones Exteriores (MRREE) reconoció este jueves la victoria de Nasry Asfura como presidente electo de Honduras, luego de un proceso electoral marcado por un ajustado margen de diferencia, denuncias de fraude y un escrutinio prolongado que se extendió durante varias semanas.
A través de un comunicado oficial, la Cancillería señaló: "Uruguay felicita a Asfura por su elección y expresa su voluntad de trabajar conjuntamente para continuar profundizando las positivas relaciones bilaterales, así como para llevar adelante iniciativas que promuevan la paz y la estabilidad en América Latina y el Caribe".
Asfura, empresario y exalcalde de Tegucigalpa, fue proclamado oficialmente por el Consejo Nacional Electoral (CNE) con el 40,26% de los votos, imponiéndose por menos de un punto porcentual a su principal rival, Salvador Nasralla, quien alcanzó el 39,39% y no reconoció el resultado, denunciando irregularidades en el proceso.
El escrutinio de las elecciones celebradas el 30 de noviembre estuvo marcado por la polarización política y se prolongó durante varias semanas, hasta que el CNE emitió la declaratoria final el pasado miércoles.
El respaldo de OEA y Unión Europea
En su mensaje, la Cancillería destacó que la proclamación de Asfura se produjo "tras un prolongado y polarizado escrutinio" que contó con el seguimiento de misiones de observación electoral de la Organización de los Estados Americanos (OEA) y de la Unión Europea (UE), organismos que respaldaron los resultados anunciados por la autoridad electoral hondureña.
Uruguay también subrayó el "alto compromiso con la democracia y la cultura cívica del pueblo hondureño", y reiteró su apoyo al fortalecimiento de las instituciones democráticas y del Estado de Derecho en la región.
Un presidente electo con fuerte alineamiento con Estados Unidos
Nasry Asfura, de 67 años e hijo de inmigrantes palestinos, contó durante la campaña con el respaldo del presidente estadounidense Donald Trump, un factor que marcó su posicionamiento en política exterior.
Desde el plano internacional, el mandatario electo propone recomponer una alianza preferente con Estados Unidos, recuperar relaciones diplomáticas con Taiwán (rotas en 2023 por el gobierno saliente en favor de China) y fortalecer vínculos con Israel, delineando un claro giro proestadounidense.
Asfura inició su carrera pública en la Alcaldía del Distrito Central en la década de 1990 y consolidó su perfil político como alcalde de Tegucigalpa entre 2013 y 2021. En las elecciones de 2021 había sido derrotado por la actual presidenta de izquierda, Xiomara Castro, pero logró regresar fortalecido tras imponerse ampliamente en las primarias del Partido Nacional en 2025. Su campaña estuvo centrada en la reactivación económica y el empleo, con énfasis en la reducción de regulaciones y en un rol más activo del sector privado como motor del crecimiento.
Denuncias pasadas y desafíos de gobernabilidad
En 2020, la Unidad Fiscal Especial Contra Redes de Corrupción presentó una solicitud de antejuicio contra Asfura por presuntos delitos de abuso de autoridad, fraude y malversación de fondos vinculados a su gestión municipal. El proceso fue suspendido por la Corte Suprema a la espera de una auditoría del Tribunal Superior de Cuentas, lo que dejó el caso sin avance judicial.
Con un país políticamente dividido y un resultado electoral ajustado, el nuevo presidente enfrentará el desafío de reconstruir consensos internos, atender las denuncias de fraude de la oposición y dar señales de estabilidad institucional.
La felicitación de Uruguay se suma al reconocimiento internacional del proceso, en un escenario donde la legitimidad democrática y la estabilidad política serán claves para el inicio del nuevo gobierno hondureño.
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