19 de junio 2026 - 15:58

Charlas de quincho: el "partido difícil" de la gestión, el "campo minado" de la economía y una interna que no cierra

El caso de la camioneta le sigue pasando factura a la gestión de Orsi, mientras que el Ministerio de Economía trata temas candentes que determinan el futuro. A su vez, el Partido Nacional sigue luchando con la interna y el fideicomiso aprobado a Bergara en Montevideo.

El gobierno todavía se ataja del caso de la camioneta de Yamandú Orsi. 

El gobierno todavía se ataja del caso de la camioneta de Yamandú Orsi. 

En el gobierno se sigue procesando el impacto del caso de la camioneta de alta gama que compró el presidente Yamandú Orsi, asunto que espera fallo de la Jutep. Por la situación, las apariciones públicas del presidente han estado muy acotadas y ocurren en lugares donde el mandatario se siente cómodo y en su mejor perfil: con vecinos en barrios de Montevideo o en localidades en el interior. Hace unos días visitó José Pedro Varela, en Lavalleja, donde inauguró la iluminación de canchas de Baby Fútbol, en el marco de un plan donde también está involucrada UTE; esta semana estuvo en el lanzamiento del programa Más Barrio en el barrio Cofrisa, en Las Piedras.

“Es como que Yamandú quiere volver a ser intendente”, bromeó ocurrente pero mordaz un referente canario del Partido Nacional, que lo conoce bien y mantiene una buena relación con el mandatario; hablaba mientras miraba las imágenes de la recorrida que hacía Orsi en Las Piedras, con el intendente canario, Francisco Legnani, y también con el ministro Carlos Negro.

“La estrategia es lógica, pero los temas nacionales se están poniendo muy candentes y se acumulan”, agregó. En efecto, por un lado, irrumpió la movilización de los camioneros, que tuvo al país en vilo por varias horas, asunto que pintaba muy complicado hasta que se abrió una negociación. "La ministra Echeverry tiene cintura política”, dijo el nacionalista.

Pero también está complicada la situación de la seguridad y —además— se viene la discusión de la Rendición de Cuentas, en la que el gobierno enfrenta reclamos tanto de la interna frenteamplista como de sectores sindicales. “Nada de eso se soluciona recorriendo barrios y con abrazos y palmadas en la espalda, querido. Hay que encarar la gestión de gobierno y ahí el partido es más difícil”, remató el político canario, mientras se subía al auto para volver a Canelones.

Gasto

En cuanto a la Rendición de Cuentas, se han dado varias reuniones (con diverso grado de formalidad) entre referentes del Ejecutivo y legisladores del Frente Amplio, para discutir el proyecto que el gobierno debe enviar al Parlamento antes de fin de mes.

“El ambiente es bueno, como siempre… pero nos gustaría que haya más recursos”, dijo con claridad una legisladora oficialista con varios años de rodaje en lides presupuestales. “Tenemos que tener alguna herramienta para responder a los reclamos sociales y sindicales… con el equilibrio fiscal no le ganamos a nadie”, dijo, dejando de lado el lenguaje más protocolar y yendo al grano. “Pero bueno… —siguió, algo resignada— aparentemente gasto agregado no va a haber (...) Oddone nos pone un poco entre la espada y la pared”, agregó, en riguroso “off the record”. “Sabemos que las cuentas están complicadas, pero si nos ponemos demasiado rígidos, perdemos pie también en la discusión política, con la oposición”, concluyó.

En el Ministerio de Economía y Finanzas, además, no tienen en carpeta solo el tema Rendición de Cuentas. “Acá surgen temas todos los días… es como caminar en campo minado”, bromeó —aunque con tono nervioso— un asesor de Colonia y Paraguay. “Seguimos con el tema del impuesto a los vehículos eléctricos; la idea es aplicar Imesi a los eléctricos más caros”, lanzó. “Y ahora la Caja Profesional se aparece con esta idea de los timbres en la salud. ¡Buenísimo!”, dijo irónico. “Obviamente va a ir en el costo de los análisis y tickets…. Y plantean que podrían volver atrás con la medida si el Estado financia el déficit…. La presión es fuerte”, agrega con indignación controlada. La situación de la Caja se sabe hace años; se sabía que el déficit era creciente (...) el año pasado se tomaron medidas y el déficit se achicó, pero ahora vuelve a crecer”, lamentó.

“Reconozco que todas las cajas —y obviamente el BPS— están con déficit, pero se podría plantear el asunto de otra manera”, opinó. En la Caja Profesional se avendrían a exonerar los timbres a los menores de 1 año y a los mayores de 65, así como a los pacientes internados (intermedios o CTI); y la Caja también estaría dispuesta a que cada usuario no pague más de 1 timbre por mes, para aliviar a los que recurren mucho a análisis y consultas.

En el MEF, además, están enfocados también en la Ley de Competitividad. “No queremos que la discusión por la Rendición de Cuentas opaque esta ley, donde se hizo un trabajo gigantesco y tiene que prosperar”, remató el asesor.

Armas

“Hay una gran confusión con todo esto”, comentó el coleccionista de armas al periodista, mientras le mostraba su colección de fusiles ante la impresionada mirada de quien solo maneja lapiceras y computadoras. “El control sobre las personas armadas los lleva el Ministerio del Interior, pero el control sobre balística y las propias armas lo lleva el Servicio de Material y Armamento (SMA) que está en la órbita del Ministerio de Defensa ¿Se entiende? El problema es que hay poca coordinación y ahora el proyecto de ley oficialista busca mejorarla, aunque no sé si eso se resuelve por ley o por la propia voluntad de ejecutar y gestionar mejor”, comentó, mientras mostraba un antiguo Mauser.

“Para comprar cualquier bala tenes que tener, obviamente, la boleta a tu nombre. Y además: Constancia de domicilio, la Guía del arma —sería como la cédula— el THATA (Título de Habilitación para la Adquisición y Tenencia de Armas), que te acredita como portador y habilita a manejar arma, tu Cédula y ahora piden además la Credencial Cívica”, explicó. “Para obtener el THATA tenés que aprobar academia de tiro, tener certificado de buena conducta y aprobar examen psicofísico. Te piden además declaraciones de bienes e ingresos, dirección, etc…. te cuesta 7.000 a 8.000 pesos y lo emite el Ministerio del Interior”, explicó.

“Todo eso le pide el Ministerio del Interior a la gente y a las armerías; por eso la Asociación de Armerías salió al cruce del ministro, que dijo que comprar un arma era como comprar una flauta en un supermercado…. le erró feo y eso no solo muestra que está mal informado en este tema, sino vaya a saber en qué otros tantos… no le puede errar en un asunto básico para su cartera”, opinó, mientras guardaba de vuelta el Mauser.

“El tema es que las armerías tienen que dar cuenta también al SMA, que es el registro nacional de armas. Obviamente, sería bueno coordinar más”, comentó. “Los coleccionistas tenemos un régimen especial, pero una persona corriente, si quiere adquirir un arma usada, la tiene que llevar al SMA, la revisan, le hacen prueba balística y queda registrada; hay que pagar el trámite y la guía. Y lo más importante: te pueden vender balas solo para esa arma, no podés comprar balas para otra arma, ¿se entiende? Y el control es del SMA, no del Ministerio del Interior... Obviamente que todas las balaceras que se escuchan en algunos barrios son con balas que no se compran cumpliendo la ley y la reglamentación… la gente no puede tener las armas de guerra que tienen varios delincuentes, es muy obvio. El problema —como le han dicho desde la oposición— es controlar el mercado negro de armas y balas, si bien es compartible mayor coordinación”, concluyó el experto, mientras mostraba ahora un Colt de principios de siglo “Una joyita”, le dijo sonriente al periodista.

Internas

La aprobación de los fideicomisos especiales para la Intendencia de Montevideo (con 2 votos blancos, uno colorado y otro independiente), sigue dando que hablar. “Las heridas se van cerrando… pero no desaparecen”, comentó un dirigente barrial blanco del oeste. “Fue una movida que se manejó mal por todos lados… no hubo diálogo con Pocho (Caramés) y él tampoco dio mucho pie para hablar antes, y se cortó solo. Así quedamos, otra vez, los blancos divididos”, se lamentó.

Mientras pasaba un mate en reunión de barbacoa, con otros militantes, siguió comentando la interna. “No está fácil para la política departamental en Montevideo, pero es claro que la lista 22 (la de Caramés) se está poniendo ambiciosa. Acordate que allí está integrada Valeria Ripoll, que sabe moverse en estos asuntos municipales, muy combativa”, sonrió. “Y obviamente, todo indica que Pocho quiere ir a más… capaz está pensando candidatearse a Intendente por la Coalición Republicana”, lanzó. Le preguntaron si ese trompo no es de Martín Lema. “En principio sí —respondió— pero para los blancos ‘no Lacallistas’ el escenario que plantea el Partido les da poco espacio: Lacalle Pou es el candidato cantado, por lo tanto tienen que buscar por otros lados. Y la 22 está coordinando políticamente a nivel nacional con Olivera (intendente de Paysandú); quieren que el ala no Lacallista no pierda fuerza”, comentó, ante la atenta mirada de otros militantes, mientras ya se iban haciendo algunas achuras.

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