17 de mayo 2024 - 08:13

Charlas de quincho en Uruguay

Mientras la atención se centra en la campaña política y sus vaivenes en Montevideo, los millonarios de la región se reunían en cónclave en Punta. La conflictividad laboral, una sombra en el último tramo de gobierno.

Fábricas Nacionales de Cerveza huelga
Foto: Sindicato FNC

A fines de abril, sin que trascendiera demasiado (esto es parte del valor), Punta del Este convocó una vez más a buena parte de los más importantes empresarios de la región. En un encuentro organizado por la familia Bulgheroni, denominado “Padres e Hijos”, confluyeron en la península, en el mes de abril, el magnate mexicano Carlos Slim, el multimillonario venezolano Cisneros, los presidentes de Avianca y Copa Airlines, varios otros empresarios destacados y -además- el ex presidente español, Felipe González. Todos llegaron con varios de sus familiares, en una rígida reserva. La reunión confirma -cada vez con mayor claridad- que Uruguay es un lugar destacado y de referencia para los encuentros empresariales de alto nivel en la región.

Los jets último modelo aterrizaron en el Aeropuerto Capitán Curbelo, de Laguna del Sauce, y luego las familias llegaron a los hoteles top de la Península. Recorrieron atractivos turísticos exclusivos e intercambiaron sobre varios asuntos, familiares y de negocios. Carnes y vinos uruguayos fueron protagonistas de almuerzos y cenas. El encuentro duró 4 días y algunos quedaron con idea de volver.

No fue el único encuentro de alto perfil en las últimas semanas en Punta. A fines de marzo estuvieron en el Enjoy un grupo de empresarios brasileños del sector construcción, intercambiando sobre experiencias corporativas en el sector, la economía regional y las oportunidades de negocios. Directores de empresas como ArcelorMittal, Suvinil, Aliança Metalurgica, Mundial S.A y Viapol, estuvieron presentes. En esta ocasión, se ofreció a los asistentes el "Gran Tour de Terroirs del Uruguay", una degustación exclusiva de los mejores vinos locales. Allí estuvieron, entre otros, los vinos de Garzón (de Bulgheroni) Cerro del Toro, Bouza, Vinos de Mar, Pizzorno, Bouza, Alto de la Ballena y Los Cerros de San Juan.

Según los hoteleros puntaesteños, la agenda este año está cargada de eventos de alto perfil, pequeños, mediano y grandes.

Ley de Medios

“Al que crea que la Ley de Medios ya está aprobada con el acuerdo que hubo en el Senado, le falta bastante información política”. La aseveración de una legisladora en la Cámara de Diputados, a donde debe volver el proyecto con modificaciones, llamó la atención al grupo de profesionales y empresarios que la escuchaba. Luego de que Cabildo Abierto acordara, con el resto de los socios de la coalición oficialista, introducir a contrarreloj un polémico artículo que alude a un pretendido equilibrio en la información que dan los medios, se pensó que el asunto, que lleva años en discusión en la interna oficialista, había quedado resuelto. “Está lejos de eso”, reafirmó la legisladora.

En el Parlamento se maneja que los votos en diputados todavía no están garantizados. Por un lado, porque hay algunos legisladores oficialistas de otros partidos que no están de acuerdo con el mencionado artículo. “Si bien es un agregado que es meramente enunciatorio, claramente va contra la libertad de expresión”, reconocen en la coalición. Pero lo más relevante es la posición del propio Cabildo: los de Manini pretenden -para dar sus votos definitivos en Diputados-, que se apruebe también la Ley de Financiamiento de Partidos Políticos. “Esto hasta tendría cierta lógica -reconoció un diputado blanco al que este tema ya le está sacando canas verdes- porque una cosa está bastante atada con la otra (...). En fin… es una sensación agridulce. Por un lado, Cabildo sigue complicando la agenda parlamentaria hasta los últimos meses; pero por otro lado, hacen su juego. Y contra lo que decían muchos, se han mantenido fieles dentro de la coalición aún atravesando graves crisis, como en el caso de Irene Moreira (esposa del líder cabildante)”.

En efecto, en Cabildo saben que -si bien hay muchas cosas que no se las llevan en la coalición-, se acercan las elecciones y es casi matemático que tanto colorados como cabildantes tienen que tener una votación razonable si el oficialismo aspira a mantenerse en el gobierno.

FNC y luces amarillas

“El asunto no es solo si cierran la planta de Minas: lo que está en juego es si Ambev (FNC) sigue produciendo bebidas en Uruguay o no". Con este comentario, en tono grave y preocupado, planteó las cosas un contador que hace varios años trabaja especialmente vinculado al sector de la bebida, y conoce los problemas que acarrea -hace mucho tiempo- la principal empresa industrial del sector. La multinacional tiene una amplia presencia en la región y responde por el 70% del mercado local.

La decisión de cerrar la planta de Minas, más que un asunto puntual, es interpretada por algunos como un primer paso hacia el cierre definitivo de las líneas de fabricación de bebida. “Es que es imposible sostener esto, por los costos muy elevados y por temas de escala: las plantas de Minas y Montevideo viene trabajando a menos del 50% de su capacidad nominal, así es insostenible para cualquier empresa, aún cobrando precios altos en el mercado local y evitando caer en pérdidas”, agregó el hombre de los números.

El diálogo siguió en una oficina céntrica, mientras caía el sol y los titulares informativos hablaban de las negociaciones, con participación del gobierno. Ya en la segunda ronda de café, un colega puso un ejemplo vidrioso. “Salvando las distancias… es algo parecido a lo que le pasa a Ancap con el Portland. El sindicato pretende -o pretendía- mantener la producción en Minas y en Paysandú, cuando ninguna de las dos es competitiva respecto a otras industrias que trabajan con mayor eficiencia y escala”, sentenció. “Creo que por presión de los sindicatos y con la esperanza de que algo cambie, se termina cayendo en la peor solución: dejar totalmente la producción; y los trabajadores como que mueren con los ojos abiertos… “, se lamentó.

En el Parlamento los directivos de Ambev reiteraron lo que ya venía manejándose públicamente: problemas de costos, problemas de escala, problemas de presión fiscal y la abrumadora llegada de producción importada, entre otras cosas por el importante atraso cambiario que tiene el Uruguay. “Por la empresa llegó un grupo de jerarcas jóvenes, no tenía más de 40 años… Parece que es gente relativamente nueva en la empresa y que mira las cosas de manera muy diferente a los históricos industriales en el Uruguay”, comentó un diputado. “La sensación que quedó es que no solo no van a volver atrás con el cierre de Minas, sino que están monitoreando todo el resto de la actividad en Uruguay. Es una luz amarilla con sirena prendida”, alertó.

Dejá tu comentario

Te puede interesar