Los días han pasado y los episodios que involucraron al presidente Yamandú Orsi —primero por su camioneta, luego por irregularidades en sus inmuebles— van quedando atrás. Si bien resolvió las situaciones, el impacto en términos de evaluación de gobierno fue —lógicamente— importante. Y esto le ha quitado capacidad de exposición al primer mandatario, que ha optado por reducir sus salidas públicas, al menos en lo inmediato.
Pero hay otro efecto que preocupa también, y tal vez más, a los jerarcas y dirigentes oficialistas. “En el Frente Amplio (FA) impera una mezcla de preocupación y desazón. Como que se ha perdido el impulso y todo esto de Yamandú afecta desde la cabeza del gobierno hacia abajo”, comentó un director de una repartición ministerial importante.
En riguroso off the record, prosiguió: “La acción de gobierno exige energía, convicción, y eso te lo dan los compañeros entusiasmados con la tarea, con el liderazgo de los que están en los puestos clave… y eso no está sucediendo”, se lamentó. “Si la acción del Poder Ejecutivo se atiene a ‘cumplir’, olvidate: te traga el Estado, que juega para sí mismo, ¿entendés? El FA tiene sus objetivos, pero ha sido difícil concretarlos y —sumado a esto— los problemas de liderazgo están afectando la gestión; y lo que te digo vale para mi Ministerio y para otros, así como otras áreas de gestión”, agregó.
“Obviamente todo lo que afectó a Yamandú repercute en cadena. Creo que tenemos que enfocarnos en la agenda. Ahora está planteada la unificación y refuerzo de las partidas a la infancia; es una buena oportunidad para recomponer filas y tomar energía, de lo contrario van a ser años largos”, comentó.
Un asesor que lo acompañaba lo escuchaba atentamente, y se animó a agregar. “Esto es especialmente complicado en el tema seguridad, que es el más urgente y preocupante: el Plan está lanzado, pero una cosa es anunciarlo y otra ejecutarlo. Y lamentablemente los delitos han dejado de caer, en especial los homicidios”, dijo, con tono de preocupación. “No es nuestro ministerio, pero incide en todo: economía, vivienda, salud. Hay barrios tomados y no le encuentran la vuelta. Ahora están incorporando los vehículos militares… ¿Y si tampoco hay resultado?....”, dejó la pregunta “picando”, sin respuesta.
Conflictividad
Los conflictos sindicales han estado entre las principales preocupaciones de empresarios, comerciantes, profesionales y —también— de otros trabajadores, que resultan afectados en mayor o menor magnitud por paros u otras medidas gremiales. “Son un derecho básico, pero la situación se está yendo de las manos. Lo del Puerto de Montevideo fue escandaloso y está lejos de encontrarse una solución, más allá de la tregua que logró (Juan) Castillo”, comentó un empresario del sector logístico, permanentemente afectado por los paros, que generan demoras, complicaciones y pérdidas.
Pero el problema no se remite solo al puerto. También en la construcción el sector está sin convenio colectivo vigente y el Sunca se está movilizando en varias obras, afectando el trabajo. Una de las situaciones más extremas se vivió en Punta del Este, en la obra de la segunda torre Surfside (en Rincón del Indio). Allí, una delegación externa de dirigentes del Sunca Maldonado, de no más de siete personas, convocó a paralizar las tareas justo cuando se estaba instalando la losa de uno de los pisos, tarea que se interrumpió, afectando seriamente la estructura.
“Nunca vi algo igual. Hemos tenido conflictos durísimos, históricos con el Sunca, pero los obreros y los sindicalistas saben de sobra que las tareas de relleno con hormigón de las planchadas no se pueden interrumpir, porque si eso sucede puede quedar inútil… ¡Y fue lo que hicieron! Están fuera de control”, dijo indignado un empresario con varias obras iniciadas y terminadas, en Montevideo y Maldonado.
En el caso de la obra en Surfside, el empresario decidió enviar 47 trabajadores a seguro de paro y está a la espera de una respuesta del sindicato. “Más allá del conflicto en sí mismo, el problema es qué pasa con las decisiones de inversión. ¿Vos pensás que alguien que tenga interés en invertir lo va a hacer con este panorama? ¡Olvidate! Esto es gravísimo”, agregó el empresario.
Y siguió: “Fijate que esto irrumpe a pocos días de que (Alejandro) Ruibal, presidente de la Cámara de la Construcción, le planteara al propio presidente su preocupación por la conflictividad en la construcción y, también, por el paulatino descenso en el empleo. Sigue habiendo decenas de obras, pero la tendencia es clara: estamos retrocediendo y en el gobierno no se dan cuenta de que la construcción ha sido clave para sostener la actividad y el trabajo. ¡No lo están viendo!”, exclamó, con una mezcla de frustración y preocupación. En ese momento sonó el teléfono; un colega promotor le avisaba que había hablado con dos ministros del gabinete sobre el tema.
Inversiones
“Aunque no lo creas, me dicen que el negocio está casi cerrado. El problema es que se quiere establecer un cierto ‘diferencial’ respecto a lo que ya estaba acordado con el gobierno anterior ¿entendés?”. Así explicaba una ingeniera vinculada a la inversión de HIF Global cómo se está planteando la negociación, que se espera cerrar este mes.
El colega que la escuchaba quedó sorprendido. “Hay como una manía en criticar la administración anterior, parece broma. Es una inversión gigante y hay que sacarla sí o sí, no se puede empantanar por cosas menores, ¿no?”. La colega asentía. “En cualquier caso, el negocio no está firmado hasta que está firmado”, respondió, jugando con las palabras. Jerarcas del Ejecutivo han dicho que ya está cerrado el precio con UTE, pero no hubo mayores detalles.
“Me acuerdo —dijo el ingeniero— que el de HIF no era el único proyecto… ¿En qué está aquello de los árabes en Rocha?”, preguntó curioso. “Recuerdo que era un proyecto muy interesante y con una dimensión parecida, casi 6.000 millones de dóares. Y además, incluía producción de fertilizantes, insumo clave para la agricultura que —al ser un proceso renovable— apuntalaría el perfil sostenible de la producción uruguaya, ¿no?”.
“Hablas del proyecto de Alfanar, empresa española con capitales árabes, cierto. El proyecto sigue planteado, atención; a pesar de los escarceos que hubo en UTE en la administración anterior, los inversores siguen planteando la iniciativa. Recordá que se llegó a firmar un acuerdo de confidencialidad, que fue cuestionado por el FA. Ahora los empresarios se lo han vuelto a plantear a los jerarcas actuales. Sería muy interesante para Rocha”, respondió la experta.
“Acá hay un asunto clave: el gobierno precisa una nueva inversión importante para mover la aguja de la economía, de lo contrario van a ser tres años de sufrimiento, estimado. Y encontró un ‘socio’ incondicional en el intendente de Paysandú, Nicolás Olivera, para impulsar el proyecto de HIF en Paysandú. Se ve que en Rocha Alejo Umpiérrez no está tan proactivo", agregó.
Su colega le recordó: “Cierto, pero Rocha no es Paysandú. Los sanduceros son industrialistas históricos, y ahora están en la mala, con empresas que cierran, una situación muy complicada. Es lógico que prioricen ese lugar. En Rocha lo que mueve es el turismo y plantear un proyecto de estos es un lío por la sensibilidad ambiental, aunque —paradójicamente— es un proyecto de energía renovable”, comentó.