“Pero al final: ¿desaparecen o no las AFAP? El empresario estaba mareado con tanta noticia sobre el sistema provisional en los últimos días. Su contador lo miró, entre comprensivo y resignado, y le respondió. “Estimado, el camino es claro: el PIT-CNT quiere eliminar las AFAP y -como fracasó el plebiscito que impulsó en 2024-, va ahora por esta ‘rendija’ que le abrió el Frente Amplio en el denominado diálogo social”, explicó. “No hay que olvidarse que esto, en realidad, es una discusión puramente de la interna de la izquierda, entre el Partido Comunista que empuja para eliminar la AFAP y el área más moderada que se resiste”, agregó.
Charlas de quincho: ruido por las AFAP, debate por seguridad y una sana envidia institucional
La posibilidad de cambios en el sistema previsional inquieta al sector privado, mientras que los anuncios en seguridad suenan a poco para opositores. En el medio, la región destaacó la excepcionalidad del arco político uruguayo.
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Los eventuales cambios en las AFAP inquietan al sector privado y tensan la relación entre el oficialismo y la oposición.
“Pero el ministro Gabriel Oddone dijo que no hay cambios, que simplemente es un rol diferente para la AFAP, que seguirán administrando los fondos”, planteó el empresario, aún incrédulo. “Estrictamente es cierto -respondió su amigo-: las AFAP seguirán administrando sus distintos fondos, pero en vínculo directo con el Estado y será éste el que tenga el vínculo con cada uno de los trabajadores ahorristas. De manera que toda la gestión de cuentas individuales y vínculos con los trabajadores, tarea muy importante de las AFAP hoy, lo dejan de hacer y lo va a hacer directamente el Estado. Claramente es un primer paso en dirección de la eliminación de la AFAP, si bien en este punto concreto, lo que propone el diálogo social, no llega a ese extremo”, describió.
“¿Y qué va a pasar con la gente que trabaja en las AFAP?”, preguntó el primero. “Buena pregunta, estimado; con esta disposición cientos de personas corren el riesgo de perder su empleo. En las AFAP trabajan 400 personas o más, en su mayoría dedicadas justamente al vínculo con los trabajadores propietarios de sus cuentas individuales. Toda esa tarea va a quedar ahora totalmente restringida o eliminada directamente”, respondió el contador, con semblante serio. “De todas maneras, todo esto tiene que pasar por el Parlamento y parece difícil que tengan los votos, pero nunca se sabe”, remató.
Seguridad
“¡Qué desembarco!”, exclamó -con cierto toque irónico- un abogado con mucho trillo por juzgados y fiscalías, mientras hojeaba el diario. El comentario se lo hacía a su amigo, legislador blanco “como hueso de bagual”, sobre el despliegue del gobierno en Cerro Norte, en el arranque del programa Más Barrio.
“¿Te parece?”, le contestó el nacionalista, mientras elegía sin mucho ánimo algo para comer en eso breves minutos de paz al mediodía, en un restaurante en la Ciudad Vieja. El diario mostraba a varios jerarcas del gobierno llegando al barrio, con decenas de efectivos policiales. “Creo que el gobierno acertó con lanzar esto ahora, es una apuesta fuerte y su gente lo valora”, le dijo el abogado, sabiendo que -en cierta forma- provocaba a su amigo. “El gobierno está con una caída en las encuestas y tiene que recuperarse, en especial dentro del propio electorado frentista, ¿no?”, comentó.
El legislador lo miró con una sonrisa. “¿Te parece? Para mí es puro humo. Los que hicimos algo en serio fuimos nosotros con el Hospital, dejate de embromar”, respondió, algo contrariado. Y siguió: “Acordate los gritos de los militantes del MPP cuando fue Luis (Lacalle Pou) a inaugurarlo… ¡no lo dejaban hablar!. Y ahora salen con la convivencia. ¡Qué rostro!”, exclamó, conteniendo la indignación. Su amigo confirmó que su provocación fue un éxito y buscó moderar el ambiente. “Tenés razón, eso fue una obra concreta, esto habrá que verlo. Ojalá que la gente pueda estar mejor”, mencionó.
“La gente está mejor si le das servicios y trabajo, y bajándole costos para trabajar y para acceder a bienes básicos, no hay misterio. Lo demás es cuento, que le sirve más a los políticos que al resto de la gente, digamos la verdad”, contestó el legislador, ya tomando calor. “¿A vos te parece que, otra vez, hay que ir a preguntarle a la gente por sus necesidades, otro censo más? ¡Pero si ya sabemos qué es lo que pasa y cómo está la gente, querido! Y lo que reclama la gente, a los gritos, es más seguridad”, continuó.
El abogado vio que su estrategia para moderar los ánimos de su amigo no estaba teniendo éxito. Pensó cambiar de tema, pero el legislador había agarrado viento en la camiseta. “Y para la seguridad el tema de fondo son las cárceles, que en lugar de reinsertar gente agravan el problema; ahí está el lío que hay que encarar, no en estas giras publicitarias”, remató, ya ofuscado. Su amigo abogado vio venir al mozo y aprovechó para distender. “Jefe: por favor, tráigame unos hielos para mi refresco y para este compadre, que me está levantando temperatura”. Los tres rieron.
Institucionalidad
“Esto solo puede pasar en Uruguay”. El comentario, en tono de elogio, fue replicado por varios de los asistentes a la XXIV Cumbre Mundial de Comunicación Política, que se realizó esta semana en la Intendencia de Montevideo. La alusión fue clara: hubo paneles con legisladores del oficialismo y la oposición; dos expresidentes como Julio María Sanguinetti y Luis Alberto Lacalle Herrera exponiendo en uno de los ciclos más convocantes del evento; y hasta un conversatorio entre los principales referentes del arco político local.
“¿Te imaginás esto en Argentina? O no vienen o se destruyen”, comparó un consultor con amplia trayectoria del país vecino. “Lo que seguro no imagino es un panel con Cristina (Kirchner) o Alberto (Fernández) dialogando con Mauricio Macri”, le respondió otro, con influencia en campañas en toda la región, con sana envidia sobre esta excepcionalidad uruguaya.
Fiel reflejo de esa institucionalidad uruguaya fue una perlita que dejó el martes, primer día de la cumbre. Los diputados Rodrigo Goñi (Partido Nacional), Felipe Schipani (Partido Colorado) y Gerardo Sotelo (Partido Independiente) se disponían a dialogar sobre los desafíos que plantea la inteligencia artificial para la democracia, en un panel
moderado por el jefe de redacción de Ámbito, Ariel Basile. Fue entonces cuando Goñi se hizo visera y divisó entre el público a Sol Maneiro, su colega parlamentaria por el Frente Amplio. “Vení, subí. Vamos a hablar de IA”, le lanzó y terminó por convencerla para que el FA también esté representado en la cita, reconfiguración del escenario mediante.
Entre tanta charla sobre comunicación política, con casos de éxito y figuras recurrentes como la del propio presidente Orsi o Javier Milei, la agenda local se coló en el último día, con declaraciones a la prensa de Álvaro Delgado, Andrés Ojeda y Pablo Mieres. “Están hablando sobre la polémica con las AFAP. ¿No ocurrirá como en Argentina, que se estatizaron las AFJP?”, se preguntó uno de los periodistas presentes, más avezado en temas económicos. “Está claro que cualquier paso en esa dirección asusta aquí, pero hoy llegar a ese punto lo veo muy lejos”, le respondió un conocedor de la escena local.




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