24 de abril 2026 - 11:33

Comunicación política en Uruguay: entre la cercanía, la tecnología y la crisis de confianza

Álvaro Delgado, Andrés Ojeda, Pablo Mieres, Guido Manini Ríos y Mónica Xavier aportaron su mirada sobre los desafíos de la democracia y la adaptación a los nuevos tiempos.

Referentes de los partidos políticos analizaron los desafíos comunicacionales y su impacto en la democracia.

Referentes de los partidos políticos analizaron los desafíos comunicacionales y su impacto en la democracia.

En el marco de la XXIV Cumbre Mundial de Comunicación Política, referentes de todo el sistema partidario uruguayo coincidieron en que la política enfrenta un punto de inflexión: más herramientas para comunicar no necesariamente implican más confianza ciudadana.

La mesa estuvo integrada por Álvaro Delgado (Partido Nacional), Andrés Ojeda (Partido Colorado), Pablo Mieres (Partido Independiente), Guido Manini Ríos (Cabildo Abierto) y Mónica Xavier (Frente Amplio), quienes, desde distintas miradas, delinearon los desafíos de comunicar en la era digital.

Uno de los ejes más reiterados fue la paradoja contemporánea: la expansión tecnológica no se traduce en mayor legitimidad política. En ese sentido, Xavier planteó con claridad el problema de fondo: “Cuanta más oferta tecnológica tenemos para comunicarnos, no logramos traducirlo en mayor confianza. Hoy la política no cotiza al alza”.

La dirigente frenteamplista puso el foco en un elemento estructural del sistema político uruguayo: la militancia. “No se trata de contraponer tecnología con militancia. Hay cosas que no se solucionan con likes ni con posteos, sino con cercanía y confianza”, afirmó, al tiempo que reivindicó el contacto directo como una característica distintiva del país. “La política no son solo anuncios, ocurre todo el tiempo, y quien está cerca del ciudadano es el militante”, agregó.

El riesgo de la superficialidad

Desde el oficialismo, Delgado coincidió con ese diagnóstico y profundizó en los riesgos de la superficialidad en la comunicación política. Si bien reconoció el valor de las redes sociales, advirtió sobre sus límites: “hay que saber qué se puede decir por Twitter y qué requiere explicación. Un acto de gobierno no puede quedar reducido a un tuit”.

En esa línea, introdujo una crítica reforzando comentarios del expresidente Julio María Sanguinetti en la misma cumbre, sobre el uso informal de estas herramientas: “Me preocupa cuando se convierte en algo recreativo, incluso a las tres de la mañana, cuando en realidad se está fijando una posición de gobierno”.

Delgado también subrayó que la adaptación es inevitable: “Estos son probablemente los años más revolucionarios en comunicación de las últimas décadas. O nos adaptamos o nos reducimos al círculo rojo”. Sin embargo, marcó un límite claro: la velocidad no puede ir en detrimento de la profundidad ni del contenido.

Cumbre presidentes 3
Xavier, Delgado, Ojeda, Mieres y Manini Ríos integraron el panel de la Cumbre Mundial de Comunicación Política.

Xavier, Delgado, Ojeda, Mieres y Manini Ríos integraron el panel de la Cumbre Mundial de Comunicación Política.

El cambio generacional

Ojeda, por su parte, introdujo un matiz generacional en línea a su estilo mostrado en campaña. Cuestionó la dicotomía entre contenido serio y formatos atractivos: “No podemos seguir repitiendo que lo entretenido es banal. Se puede ser profundo y atractivo al mismo tiempo”. Además, destacó que los debates de fondo pueden trasladarse a redes sociales sin perder calidad.

El dirigente colorado coincidió en la necesidad de combinar herramientas tradicionales y nuevas, y remarcó que “la televisión sigue siendo central en Uruguay”, aunque reconoció que el cambio de época obliga a adaptarse rápidamente.

La integración y el riesgo de la demagogia

Al exponer durante el evento que se realizó en Montevideo entre el martes y jueves, Mieres aportó una mirada integradora: “no es sustituir un canal por otro, es sumar”. Para el líder del PI, la clave está en entender la heterogeneidad del electorado: desde quienes consumen medios tradicionales hasta quienes solo se informan por redes. “Hay que estar en todos lados, pero con mensajes adecuados para cada público”, sostuvo.

En esa línea, advirtió sobre los riesgos de la hipersegmentación: “la capacidad de hablarle a cada uno puede derivar en demagogia, diciendo a cada quien lo que quiere escuchar”. También puso el foco en la pérdida de atención del público, lo que obliga a sintetizar y jerarquizar los mensajes.

Desafíos para la autenticidad política

Una visión similar expresó Manini Ríos, quien coincidió en que la comunicación actual no reemplaza, sino que acumula desafíos. Reivindicó el cara a cara como un componente insustituible y alertó sobre la lógica de la inmediatez: “la exigencia hoy es decir mucho en pocos segundos”.

El líder de Cabildo Abierto también advirtió sobre el riesgo de que la segmentación extrema erosione la autenticidad del mensaje político, al tiempo que llamó a preservar la esencia del intercambio: “La comunicación es ida y vuelta, implica escuchar y dejarse cambiar”.

De cara a los próximos ciclos electorales, los dirigentes coincidieron en que herramientas como el big data y la segmentación ya no son el futuro, sino el presente. El desafío según analizaron, será utilizarlas sin sacrificar profundidad ni autenticidad, en un contexto donde la confianza pública aparece como el recurso más escaso.

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