La eventual utilización por parte de Brasil del excedente de la cuota uruguaya para exportar carne bovina a China abrió una serie de interrogantes sobre el alcance de la operación, las toneladas que podrían quedar involucradas y las eventuales contrapartidas para el país, mientras el senador del Partido Nacional (PN), Juan Martín Rodríguez, presentó un pedido de informes al gobierno para conocer los detalles de la negociación.
La cesión de la cuota de carne a Brasil suma dudas: el Parlamento pide conocer el volumen y las contrapartidas
Juan Martín Rodríguez pidió informes sobre las toneladas involucradas, el sustento jurídico, las consultas a China y el impacto para la industria local.
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El Partido Nacional cuestiona la cesión de la cuota de la carne a Brasil.
El legislador cursó el pedido a Presidencia, el Ministerio de Relaciones Exteriores (MRREE) y el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), luego de que el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, anunciara tras su encuentro del lunes en Nueva York con Yamandú Orsi la disposición uruguaya para que Brasil aproveche parte del volumen que el país no utilizaría este año.
La iniciativa busca determinar qué se conversó concretamente entre ambos mandatarios y cuál es el alcance de la autorización mencionada por Lula, en momentos en que la operación todavía necesita el aval de las autoridades chinas para concretarse.
¿Cuántas toneladas cedería Uruguay y a cambio de qué?
Uno de los principales interrogantes planteados por Rodríguez apunta al volumen del excedente que podría quedar a disposición de Brasil. La cuota asignada a Uruguay para 2026 asciende a 324.000 toneladas, pero todavía no se informó oficialmente cuántas podrían formar parte de la eventual operación.
Por eso, el senador solicitó conocer a cuántas toneladas asciende el remanente y qué porcentaje representa sobre el contingente total asignado al país. También preguntó cuáles serían los instrumentos jurídicos utilizados para concretar la operación y si existe alguna resolución administrativa adoptada por el Estado para viabilizar lo anunciado por el mandatario brasileño.
Otro de los puntos centrales es la participación de China, que administra las cuotas y deberá autorizar cualquier eventual reasignación. Rodríguez consultó si existieron gestiones formales o informales con el gobierno chino y si en esas conversaciones se abordó específicamente una ampliación o una cesión parcial del contingente.
El cuestionario apunta además a las contrapartidas que podría recibir Uruguay de Brasil en caso de avanzar con la operación, así como a sus posibles consecuencias comerciales y sanitarias. El senador también busca determinar si la industria cárnica uruguaya fue consultada antes de que el Ejecutivo manifestara su disposición a facilitar el excedente.
El planteo aparece luego de que la vicecanciller Valeria Csukasi aclarara que Uruguay no puede transferir unilateralmente la cuota, sino que puede manifestar ante las autoridades chinas su disposición a que parte del volumen que no utilizará sea aprovechado por otros proveedores. La definición final corresponde a Beijing y las cantidades todavía no fueron establecidas.
Brasil advierte que el impacto sería limitado este año
Mientras en Uruguay crecen las preguntas sobre las condiciones de la operación, la Asociación Brasileña de Industrias Exportadoras de Carne (Abiec) valoró positivamente cualquier iniciativa que permita ampliar el acceso de la carne brasileña al mercado chino, aunque advirtió que aprovechar el excedente uruguayo tendría un efecto limitado durante 2026.
La entidad explicó que los tiempos necesarios para completar la negociación, realizar los embarques y trasladar la mercadería hasta China reducen el margen para utilizar el contingente antes de que termine el año. Además, la operación continúa condicionada a la aprobación de las autoridades del gigante asiático.
El panorama cambia para 2027. Brasil tendrá una cuota de 1,128 millones de toneladas, pero Abiec estima que, de mantenerse el actual ritmo de ventas, podría agotarse durante los primeros meses del año. La organización viene reclamando mecanismos que permitan distribuir los embarques de manera más uniforme y preservar el flujo comercial con China.
Por ese motivo, la posibilidad de acceder a volúmenes adicionales adquiere mayor importancia para el sector brasileño de cara al próximo año, aunque la negociación planteada por Uruguay está vinculada actualmente al excedente correspondiente a 2026.
El antecedente inmediato tampoco favorece una resolución automática: a comienzos de este año, Beijing rechazó una solicitud de Brasil para que las cuotas no utilizadas por otros proveedores pudieran ser redistribuidas.

