El Ministerio de Salud Pública (MSP) autorizó a la Administración Nacional de Obras Sanitarias del Estado (OSE) a continuar suministrando el agua potable a la zona metropolitana con mayores niveles de sodio y cloruros hasta, al menos, el 20 de julio, debido a la crisis del agua en Uruguay que no tiene perspectiva de resolverse a corto plazo.
Crisis del agua: OSE continuará distribuyendo agua con mayor salinidad
Lo autorizó el Ministerio de Salud Pública, mientras se esperan lluvias que puedan extender el plazo límite de las reservas en la zona metropolitana.
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Montevideo puede quedarse sin agua potable en un 18 días debido a la sequía en Uruguay.
En el país llueve, pero no es suficiente: según el informe semanal del Instituto Uruguayo de Meteorología (Inumet), en los primeros días de este mes "prácticamente no se han registrado precipitaciones en las cuencas" de los ríos Santa Lucía y de la Plata —las más afectadas por el prolongado déficit hídrico—, y las lluvias que se esperan en las próximas horas no alcanzarán para recuperar los embalses en niveles mínimos históricos.
En este contexto crítico, el MSP habilitó a que OSE continúe distribuyendo agua con mayores niveles de salinidad —máximos de 440 miligramos de sodio y de 720 miligramos de cloruros por litro de agua, según la ordenanza del 4 de mayo—, para así poder seguir abasteciendo con las pocas reservas que quedan —al punto de que Paso Severino está solo al 7% de su capacidad, y el suministro en Montevideo tiene los días contados.
Mientras tanto, según el meteorólogo y director de Nimbus Weather, Juan Luis Pérez, la única solución a corto plazo a la crisis del agua son las lluvias, pero todavía quedan varios meses por delante antes de que se adviertan cambios significativos, tal y como señaló en diálogo con Bloomberg.
OSE, por su parte, realizará en los próximos días dos nuevas perforaciones en la zona del Parque Batlle, en procura de fuentes alternativas de agua potable.
La desinversión, uno de los grandes motivos del desabastecimiento
Con la extensión de la habilitación para la medida mayor salinidad en el agua —generada por la mezcla de agua del Río de la Plata con la del río Santa Lucía—, continuará el escenario en el que una gran cantidad de personas evita el agua de la canilla —un 70% dejó de consumir o consume menos, según una encuesta de Opción Consultores—, a pesar de que Montevideo fue una de las primeras capitales de América Latina en tener agua potable corriente.
Según el ingeniero Francisco Gross, el hecho de que el país sea pionero en la cobertura de agua potable se debe a más de un siglo de inversión estatal en servicios básicos por parte de gobiernos que asignaron una alta prioridad a la salud pública. “Los gobiernos estaban preocupados por mejorar la infraestructura y la calidad de vida de la población. El agua potable es indispensable para una adecuada salud pública”, explicó.
Sin embargo, los efectos de la sequía causan estragos en un sistema que, si bien fue ejemplar hasta la década del ‘90, a partir de allí dejó de expandirse y mejorar.
Los sucesivos gobiernos desde la década de 1990 pospusieron nuevos proyectos de agua para la capital porque la llegada oportuna de las lluvias durante las sequías anteriores creó una falsa sensación de seguridad, dijo Gross. “Ese fue el gran error que cometimos. Tenemos una expresión en Uruguay, que es patear la pelota por el camino”, dijo Gross. “Hay que darle un buen uso a este susto por el agua”, añadió.
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