5 de mayo 2024 - 08:52

¿Cuál fue el impacto de la política monetaria en la baja de la inflación?

El Banco Central del Uruguay estimó su aporte, a través de la TPM, para reducir el IPC hasta consolidarlo en el rango meta.

La política monetaria del Banco Central del Uruguay fue clave en la baja de la inflación, según un análisis.

La política monetaria del Banco Central del Uruguay fue clave en la baja de la inflación, según un análisis.

Foto: Pixabay

La inflación lleva 11 meses consecutivos dentro del rango meta y esa baja se consolidó durante los últimos años por diversos factores, entre los cuales aparece la política monetaria que aplicó el Banco Central del Uruguay (BCU).

El BCU, que recientemente revisó a la baja el IPC y pronosticó que se mantendrá en el objetivo de entre 3% y 6% por los próximos dos años, midió el efecto de los cambios de la Tasa de Política Monetaria (TPM) entre setiembre de 2021 e igual mes de 2023, concluyendo que su impacto fue bajar en un 3,6% la inflación anual.

Para estimar esa cifra, la autoridad monetaria planteó tres ejercicios contrafactuales en el último Informe de Política Monetaria (IPoM): uno con variables exógenas y TPM observadas; otro con exógenas observadas y TPM constante; y un tercero con variables proyectadas y tasa observada. En todos los casos, las variables endógenas fueron libres.

El BCU detalló que, de haber mantenido las tasas en el 4,7%, como en setiembre de 2021, la inflación de igual mes de 2023 hubiera sido del 8,3%, contra un IPC del 4,7% con la TPM observada.

De este modo, la contribución aproximada de la política monetaria a la desinflación fue del 3,6%, mientras que aportó una merma del 4,6% a la inflación subyacente (6% contra 10,6%). “Este ejercicio permite concluir que la política monetaria contractiva habría jugado un rol central en el proceso de caída de la inflación”, sostuvo el IPoM.

La influencia del escenario internacional y el costo de la política monetaria

Por otro lado, el BCU analizó el escenario externo y lo comparó entre el impacto del entorno macro-financiero enfrentado con el que se proyectó. Lo ocurrido en la realidad generó un 2,2% más de inflación, que hubiera estado en 2,5% con las variables exógenas esperadas.

Así, se resaltó que lo ocurrido a nivel internacional no colaboró con la baja del IPC e incluso el escenario “menos benévolo” agregó inflación.

Finalmente, el IPoM comparó el déficit del BCU en el período entre setiembre 2021 y 2023, simulando el costo y eficiencia de la política monetaria. Tras partir de un 0,9% en el inicio, se redujo al 0,7% en 2022 y al 0,6% en 2023, 1 punto básico por encima de lo esperado en ambas ocasiones.

Sin embargo, esos valores estuvieron por debajo de la media registrada entre 2006 y 2023, que es del 0,8%, lo que prueba que el déficit se encontró a nivel del promedio histórico.

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