Desde la legalización del consumo adulto y recreativo de marihuana en 2013, el sector de la industria del cannabis creció de forma notable. Hoy, un nuevo Día de la Marihuana a nivel internacional encuentra a Uruguay en plena expansión de licencias para cultivar, superficie en invernaderos, farmacias permitidas para vender, empresas que buscan cotizar en bolsa, nuevas variedades en el mercado y millones de dólares de ingresos anuales para el país.
Como contracara, un reciente informe de la Organización de Naciones Unidas (ONU) afirmó que la legalización del cannabis no redujo el mercado ilegal ni el consumo en Uruguay, donde la oferta ilegal aún alcanza el 50% del marcado total.
Se duplicaron las licencias de cultivo de cannabis en 2022
Según el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca, en 2014 solo se habían concedido dos licencias para cultivar 20 hectáreas de cannabis al aire libre. En 2021, el proceso se aceleró y ya se habían concedido 80 licencias. Pero el cambio significativo se produjo el año pasado, cuando se concedieron 167 nuevas licencias, con lo que se duplicó con creces el número de productores y se cultivaron más de 500 hectáreas de cannabis.
Por otro lado, la superficie de cannabis en invernaderos llegó casi al doble, pasando de 120 mil metros cuadrados a 239.782 metros cuadrados, en los años agrícolas de 2020/21 a 2021/22. El aspecto que tuvo bajas fue la plantación de cannabis a cielo abierto que en el 2021 tenia 580 hectáreas y paso a 513. Desde el 2020, las superficies plantadas a cielo abierto vienen disminuyendo.
Por el lado de la venta legal, el Instituto de Regulación y Control del Cannabis (Ircca) informa que, desde que se permitió la venta de marihuana en las farmacias, 14 establecimientos de este tipo se inscribieron, y hoy son casi 40.
El gobierno busca que las empresas radicadas en Uruguay produzcan sus propias variedades
Actualmente, el país cuenta con tres variedades de cannabis en circulación: Alfa y Beta, con un porcentaje de tetrahidrocannabinol (THC) —la sustancia psicoactiva de la marihuana— del 9%; y Gamma, presentada en diciembre, con un porcentaje del 15%.
El primer día de esta última –que se vende en paquetes de 5 gramos a 450 pesos cada uno– en las farmacias fue un éxito. De los 114 kilos que las farmacias pidieron en la previa del lanzamiento oficial, se vendió el 20% en 24 horas. Es decir, 22,8 kilos Asimismo, Ircca confirmó que está trabajando en una cuarta variedad que se llamaría E-Plus, con una presencia todavía mayor de THC.
Por otra parte, el organismo estudia la posibilidad de que las empresas cannábicas que desarrollan su actividad en los predios cercanos al Penal de Libertad puedan comenzar a producir sus propias variedades, con el objetivo de evolucionar el mercado local y lograr un sistema más interesante y atractivo tanto en términos de competitividad como de oferta para los consumidores.
La medida alcanzaría a las empresas Jabelor y Faises, que ya operan en esos predios, y Legiral, que piensa comenzar a trabajar en el lugar a mediados de 2023.
Las exportaciones de cannabis aumentan cada año
En 2020, el país exportó casi 11 toneladas de cannabis, mayormente a Europa. En 2021, esa cifra aumentó ligeramente —a alrededor de 11.300 kilos—; y aunque todavía se desconocen los números oficiales del 2022, se espera que el total sea similar a los años anteriores.
En febrero, Uruguay completó la mayor exportación de cannabis a nivel mundial, con un envío de 553 kilos hacia Estados Unidos, valorados en 2,5 millones de dólares.
Si bien no se trata de la primera exportación de este producto por parte del país, es el de mayor escala de cannabis legal con bajo contenido de THC hacia el país norteamericano. El negocio se llevó a cabo a través de la empresa C-END, un proveedor mundial de infraestructura personalizada, mientras que la compañía receptora fue Low Gravity, una firma de cáñamo de alta gama.
A su vez, en noviembre pasado, Brasil autorizó su primera importación de cannabis para uso medicinal desde una empresa radicada en Montevideo. La habilitación dispuesta por la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa) brasileña regirá durante dos años y podría significar una enorme puerta para el sector ya que representaría alrededor de 600.000 dólares al año de ingresos para el país.
Problemas en el mercado local de cannabis medicinal
El uso de cannabis medicinal es un aspecto de la legalización de la marihuana que quedó relegado a segundo plano cuando se debatió, ya hace diez años, la Ley 19.172 que terminaría autorizando y regulando el uso adulto y recreativo de este cultivo. Recién en 2019, con la Ley 19.847 se habilitó el uso medicinal del cannabis, y el Decreto 56/023 permitió el acceso a fórmulas magistrales.
Actualmente hay 19 empresas habilitadas para la producción de cannabis medicinal y, particularmente, medicamentos con cannabidiol (CBD), el componente no psicoactivo de la planta de marihuana. Sin embargo, la situación en ese subsector no es la mejor.
Las autoridades del Irca y del Ministerio de Salud Pública (MSP) relacionadas al cannabis medicinal expusieron en los últimos sobre el estado del mercado local ante la Comisión Especial de Adicciones de la Cámara de Diputados; y explicaron que atraviesa un momento difícil en cuanto a las inversiones. En concreto, reconocieron que “los inversores han tenido varios problemas”; a la vez que los pacientes exigen que se reglamenten las asociaciones civiles para acceder a medicamentos a mejor precio.
Sin embargo, en paralelo, destacan algunas startups de cannabis medicinal, como el caso de PucMed, que intenta dar sus primeros pasos en mercados de valores con planes para salir a la bolsa de Toronto, Canadá; y también a la B3 de Sao Paulo
La legalización del cannabis no redujo el mercado ilegal ni el consumo
El mes pasado, un informe de la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE), el órgano dentro de la ONU que supervisa el cumplimiento de las Convenciones internacionales sobre drogas, las medidas vinculadas a la legalización del cannabis no ha logrado disuadir a los jóvenes para que no consuman, y los mercados ilícitos persisten.
“Los datos muestran que la oferta ilegal de cannabis continúa en niveles elevados en todas las jurisdicciones en proceso de legalización, alcanzando el 40% en Canadá, casi el 50% en Uruguay e incluso el 75% en California”, indicó la JIFE a partir de su último reporte anual.
Asimismo, señala que en 2022, “más de 69.400 personas accedieron al mercado regulado de cannabis” en Uruguay por las vías legales: farmacias, autocultivo y clubes de membresía, pero destaca que esta cifra es “una parte relativamente pequeña de todas aquellas personas que consumen cannabis en el país”.
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