17 de marzo 2026 - 08:31

Uruguay duplicó su economía en 20 años pese a una presión fiscal del 27%

El país redujo la pobreza y fortaleció su recaudación con una presión fiscal estable, la misma que Argentina, que no logró los mismos resultados.

El modelo tributario uruguayo se basa principalmente en IVA, renta y contribuciones sociales.

El modelo tributario uruguayo se basa principalmente en IVA, renta y contribuciones sociales.

El Instituto para el Desarrollo Social Argentino (Idesa) publicó un informe que utiliza a Uruguay como ejemplo de sistema tributario eficiente, destacando que el país duplicó su PIB en los últimos 20 años con la misma presión impositiva que Argentina (27% del PIB), pero sin recurrir a "impuestos distorsivos".

El documento, titulado "Uruguay muestra que el problema no es la alta presión tributaria", señala que mientras Uruguay creció el doble y redujo la pobreza a la mitad, Argentina apenas creció 50% en el mismo período, pese a tener una carga tributaria similar.

El informe destaca que actualmente Uruguay tiene un PIB per cápita de 23.000 dólares mientras que Argentina alcanza solo 14.000 dólares, y que la incidencia de la pobreza allí duplica a la del país. "Semejantes disparidades contrastan con el hecho de que la presión impositiva en ambos países es muy parecida, alrededor del 27% del PIB", señala Idesa.

La gran diferencia, según el análisis, viene por el tipo de impuestos que cada país aplica. "En particular, en Uruguay no hay impuestos altamente distorsivos como Ingresos Brutos, sellos, impuesto al cheque y derechos de exportación", destaca el informe.

Uruguay recauda más con alícuotas iguales o menores

El IVA recauda 9,7% del PIB en Uruguay frente a 7,4% en Argentina, pese a que las alícuotas son prácticamente idénticas: 22% y 21% respectivamente. Una situación similar se observa en Ganancias, donde la recaudación alcanza 7,1% del PIB contra 4,5%, aunque la alícuota empresarial es de 25% en el primer caso y 35% en el segundo.

Las cargas sociales muestran la misma tendencia: recaudan 9,6% del PIB con alícuotas de entre 30% y 35% del salario en Uruguay, mientras que los argentinos apenas alcanzan 5,1% del producto con tasas que llegan al 43% de los salarios. El informe concluye que "con alícuotas similares en IVA e inferiores en Ganancias y cargas sociales logran recaudar más que Argentina".

Un dato clave que destaca Idesa es la estructura de la recaudación. "Con estos tres impuestos principales, Uruguay alcanza el 90% de su presión mientras que Argentina recauda sólo el 60% de su presión impositiva", señala el documento. Esto significa que Uruguay financia casi toda su estructura estatal con IVA, Ganancias y Cargas Sociales, sin necesidad de recurrir a la multiplicidad de impuestos distorsivos que aplica Argentina.

Los impuestos distorsivos erosionan la recaudación total

El informe explica por qué los impuestos distorsivos no solo afectan la competitividad, sino que terminan reduciendo la recaudación total. "Aplicar el impuesto sobre los Ingresos Brutos y el impuesto al cheque erosiona la competitividad y promueve la evasión, haciendo caer la recaudación de todos los impuestos, especialmente el IVA y cargas sociales", argumenta Idesa.

En el mismo sentido, "aplicar derechos de exportación desalienta la producción y baja la rentabilidad, lo que reduce la recaudación de varios impuestos, especialmente el impuesto a las ganancias". La conclusión es que "en Argentina, los impuestos distorsivos generan de manera directa una porción muy alta de la recaudación total, pero de manera indirecta la reducen porque incentivan la evasión y bajan el nivel de actividad económica".

"Mejorar la calidad, no bajar la presión"

"La principal conclusión es que lo imprescindible no es bajar la presión impositiva, sino mejorar la calidad de los impuestos que la componen", sostiene Idesa. El documento plantea ejemplos concretos para Argentina: "Si el IVA absorbe Ingresos Brutos el aumento en la alícuota será moderado porque la recaudación aumentará gracias a la menor evasión y mayores ventas. En el mismo sentido, eliminar Cheque y derechos de exportación hará que automáticamente crezca la recaudación de varios impuestos, en particular, el de Ganancias".

De esta manera, según el informe, "Argentina podría confluir a una estructura tributaria similar a la de Uruguay, donde el 90% de la misma presión tributaria se recauda con los tres principales impuestos, sin apelar a impuestos distorsivos".

Una reforma tributaria sin condicionar al gasto

Idesa plantea que la reforma tributaria no debe esperar a que baje el gasto público. "Continuar reduciendo el gasto público y mejorar la calidad de la gestión es muy importante. Pero no es un requisito que condicione el ordenamiento del sistema tributario", afirma.

Por el contrario, "como lo demuestra la experiencia uruguaya, el principal instrumento para avanzar en una reforma impositiva que aumente la competitividad es que los buenos impuestos sustituyan a los malos impuestos sin necesariamente perder recaudación".

El informe identifica un círculo vicioso en el planteo tradicional sobre la presión tributaria. "Muy arraigada está la idea de que uno de los principales factores que explican la falta de competitividad es la alta presión impositiva. De aquí se deriva la recomendación de hay que seguir bajando el gasto público para generar el espacio que permita reducir impuestos sin afectar el equilibrio fiscal. Esto lleva a un callejón sin salida: es muy difícil bajar el gasto público si la economía no se expande, pero la economía no crece con estos impuestos". La experiencia uruguaya, según Idesa, "muestra una salida" a ese dilema.

El informe se suma a una serie de reconocimientos internacionales recientes al sistema tributario uruguayo. El Banco Mundial (BM) destacó recientemente la "tributación amigable" de Uruguay como factor de atracción para argentinos. El índice StartupBlink ubicó a Uruguay segundo en Latinoamérica en entorno empresarial, destacando la previsibilidad del sistema.

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