La Unión Nacional de Trabajadores Metalúrgicos y Ramas Afines (UNTMRA) volvió a plantear al Poder Ejecutivo su interés en que parte de las patrulleras oceánicas (OPV) encargadas al astillero de España, Cardama, puedan ser fabricadas en Uruguay, en caso de que el gobierno concrete la rescisión del contrato.
¿Puede Uruguay abordar la construcción de patrullas oceánicas ante el conflicto con Cardama?
El quiebre con el astillero español reabrió el debate sobre la capacidad industrial del país para asumir parte de la fabricación.
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El sector metalúrgico sostiene que Uruguay ya demostró que puede construir embarcaciones complejas y busca un rol en el proyecto militar.
El presidente de UNTMRA, Danilo Dárdano, afirmó que el gremio ya había trasladado esta propuesta a la administración anterior y que ahora recibió una "devolución positiva" del actual gobierno.
En diálogo con Radio Monte Carlo, el dirigente explicó que el planteo requiere necesariamente de respaldo estatal. "Para que eso se concrete se necesita voluntad política", sostuvo. La expectativa del sindicato es que, si el contrato con Cardama queda sin efecto, se considere al sector de la industria metalúrgica y a las empresas navales locales en cualquier nuevo proceso de adjudicación.
"Se abre una posibilidad": el planteo del sindicato al Poder Ejecutivo
Dárdano relató que la propuesta se revitalizó durante la discusión pública sobre la situación del astillero español. "Se nos ocurrió nuevamente decir: ‘Bueno, se abre una posibilidad, simplemente eso, una posibilidad de que si esto se rescinde… se tenga en cuenta al sector industrial naval uruguayo'", afirmó.
Reconoció que las empresas uruguayas no participaron de la licitación adjudicada a Cardama. "No, no, no creo. ¿Por qué? Porque hay un decreto del año 2013 del gobierno de José Mujica donde obliga al Estado a que cada vez que compra una embarcación tenga un mínimo de 20% de componente nacional. Pero queda afuera lo que tiene que ver con la Armada Nacional".
Esa excepción, explicó, no implicó incumplimiento del Estado, pero sí significó que el sector naval local quedara fuera de la posibilidad de producir parte de los buques. "Lo que no se estaba viendo era la posibilidad de darle trabajo a la gente que ha quedado por el camino, especialmente tras el cierre de grandes plantas", dijo, en referencia al impacto de la caída de la empresa Tsakos y la pérdida de empleos especializados.
El dirigente aseguró que la respuesta del Poder Ejecutivo fue "positiva" y que esperan novedades "en las próximas semanas". "Creemos que deberíamos tener noticias, y positivas. Este sector demanda bastante mano de obra… Estamos hablando de 1.000 empleos que se han perdido".
Industria y empleo: el otro frente del sindicato
Dárdano también se refirió a la situación del sector automotriz, particularmente tras el incendio y reapertura de la planta de Nordex. Señaló que en el Consejo de Industria se trabaja para "potenciar las inversiones" en una actividad que “es generadora de empleo”.
Consultado sobre qué se necesita para retomar inversiones, respondió: "Siendo muy rudimentario, lo que digo es: tener una mejora en el beneficio que las empresas reciben sobre las exportaciones para nuevos proyectos dentro de las fábricas ya existentes o para nuevas empresas que se instalen en Uruguay".
Lo que dice el gobierno
La discusión sobre la eventual construcción local de partes de las patrulleras cobró fuerza esta semana. El ministro de Trabajo y Seguridad Social (MTSS), Juan Castillo, afirmó que la idea cuenta con su apoyo personal. "Es algo que quisiera. Si se puede o no se puede, lo estará investigando el Ministerio de Defensa en coordinación con el sindicato metalúrgico, la central y el apoyo del Cuesta Duarte", dijo.
Esas evaluaciones incluyen determinar “en qué parte se puede incorporar tecnología y mano de obra especializada” proveniente de otros países, manteniendo una base de producción local.
Castillo insistió en que Uruguay ya demostró capacidad industrial en el sector naval: "Antes era imposible pensar que en Uruguay se construyera una draga y se hizo. Antes era imposible hacer una barcaza y se construyó. Creo que no hay imposible para los uruguayos".
La ministra de Industria, Energía y Minería (MIEM), Fernanda Cardona, coincidió en que el tema está siendo analizado, pero pidió no confundir competencias. "Hay que gestionar las cosas como van surgiendo. Hoy hay un proceso que debe seguir la cartera correspondiente. No hay que entreverar los cables", comentó.
Cardona subrayó que al Consejo de Industria le interesa "potenciar el empleo de los uruguayos", pero remarcó que cada organismo debe cumplir su rol en el marco de la eventual rescisión con Cardama.
Tanto el sindicato como el MTSS destacan que la reactivación naval podría generar empleos especializados y fortalecer capacidades industriales perdidas tras el cierre de plantas clave. Para la UNTMRA, la situación abre una ventana de oportunidad: "Confiamos en tener respuesta positiva… Primero para mantener lo que hoy tenemos, y luego para que lleguen más proyectos de este tipo", sostuvo Dárdano.


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