7 de septiembre 2026 - 18:27

El dólar global perdió terreno mientras el yen alcanzó su nivel más alto en siete meses

El yen ganó fuerza ante las mayores apuestas a una suba de tasas del Banco de Japón, mientras los inversores aguardan el dato de inflación de Estados Unidos.

El dólar global se debilitó  y el yen saltó hasta su nivel más alto en siete meses.

El dólar global se debilitó  y el yen saltó hasta su nivel más alto en siete meses.

El dólar global volvió a perder terreno este lunes frente a las principales monedas, mientras el yen japonés alcanzó su nivel más alto en siete meses y los mercados ajustaron sus expectativas sobre la política monetaria de los principales bancos centrales.

El foco ahora está puesto en el dato de inflación de Estados Unidos que se conocerá el viernes y que podría definir cuánto margen tendrá la Reserva Federal (Fed) para modificar las tasas este mes. El índice dólar, mide el desempeño del billete verde, se ubicó en torno a los 98,90 puntos, con una caída de 0,25%, mientras que el billete verde llegó a retroceder hasta los 154,05 yenes, su menor nivel desde febrero, antes de ubicarse cerca de 154,4 yenes, con una baja de alrededor de 1,1%. El movimiento marcó un fuerte contraste con la situación de apenas una semana atrás, cuando el dólar había superado los 160 yenes.

La fortaleza del yen respondió a varios factores, los operadores aumentaron sus apuestas sobre un endurecimiento más rápido del Banco de Japón, mientras también ganaron fuerza las expectativas de una repatriación de capitales japoneses y el desarme de operaciones de carry trade financiadas en yenes. La caída del dólar por debajo de los 155 yenes fue considerada además una señal favorable para la moneda japonesa.

La Fed vuelve al centro de la escena

En Estados Unidos, el mercado llega a la semana de inflación después de un dato de empleo de agosto mucho más sólido de lo esperado. La economía estadounidense creó 162.000 puestos de trabajo, frente a expectativas bastante inferiores, mientras la tasa de desempleo se mantuvo en 4,1%. El resultado reactivó las apuestas sobre una eventual suba de tasas de la Fed en septiembre.

Los mercados actualmente asignan alrededor de un 60% de probabilidad a una suba de tasas de la Reserva Federal este mes. UBS, de hecho, modificó su escenario y ahora espera dos aumentos de 25 puntos básicos durante 2026, uno en septiembre y otro en diciembre, después de revisar sus previsiones a partir de la fortaleza del mercado laboral estadounidense.

El próximo dato clave será el Índice de Precios al Consumidor (IPC) estadounidense, que se publicará el viernes. Para los operadores, una inflación superior a lo esperado podría consolidar las apuestas por una suba de tasas y darle respaldo al dólar, mientras que una lectura más moderada podría reducir esa presión y mantener al billete verde bajo presión.

"Un dato positivo del IPC prácticamente sellaría una subida de tipos en septiembre y apuntalaría un dólar estadounidense más fuerte. Un dato más moderado reforzaría la idea de mantener los tipos y dejaría al dólar estadounidense vulnerable", explicó Elias Haddad, director global de estrategia de mercados de BBH.

Japón vuelve a presionar sobre el yen

En Japón, en cambio, la discusión apunta cada vez más hacia una política monetaria restrictiva. Los mercados descuentan alrededor de un 75% de probabilidad de que el Banco de Japón eleve su tasa en 25 puntos básicos durante su reunión del 17 y 18 de septiembre.

La moneda japonesa también recibió impulso de la posibilidad de que inversores locales repatrien capitales y de un eventual desarme de posiciones que durante meses apostaron contra el yen. Según analistas citados por Reuters, una apreciación persistente de la moneda podría comenzar a modificar las decisiones de asignación de activos a escala internacional.

Lee Hardman, analista sénior de divisas de MUFG, señaló que la ruptura del nivel de 155 yenes por dólar constituye una señal favorable para la moneda japonesa. "Superar ese nivel es una señal alcista y podríamos ver un mayor repunte del yen", afirmó. El movimiento ocurre además sin evidencia de una nueva intervención oficial. Los datos diarios del Banco de Japón no mostraron que el Ministerio de Finanzas hubiera vendido dólares para comprar yenes durante la fuerte apreciación registrada la semana pasada, según analistas citados por Reuters.

El contexto global suma presión sobre el dólar

El Banco Central Europeo tiene prevista su reunión esta semana y los mercados esperan una suba de tasas de 25 puntos básicos, mientras que la evolución de los precios de la energía y las tensiones en Medio Oriente mantienen elevada la preocupación por la inflación.

En ese escenario, el dólar conserva algunos elementos de respaldo, principalmente la expectativa de tasas elevadas en Estados Unidos, pero enfrenta una combinación de factores que limitan su fortaleza: mayores apuestas por el endurecimiento monetario en Japón y Europa, dudas sobre la política fiscal estadounidense y un mercado que sigue sensible a la evolución de los rendimientos de los bonos.

Para los mercados, por lo tanto, la semana quedó definida por una doble incógnita: si la inflación estadounidense justificará una nueva suba de tasas de la Fed y si el yen continuará con su fuerte recuperación frente al dólar. El IPC del viernes será la próxima referencia capaz de alterar ese equilibrio.

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