El dólar global cedió este martes, aunque logró mantenerse cerca de su nivel más alto en un mes, mientras los inversores aguardaban la decisión de política monetaria de la Reserva Federal (Fed), en un contexto de menor presión por los precios del petróleo, pero con expectativas todavía divididas sobre una eventual suba de las tasas de interés.
El índice dólar, que mide la evolución del billete verde frente a una canasta de seis monedas de referencia, cayó un 0,2% hasta los 101,35 puntos, luego de haber alcanzado en la víspera un máximo cercano a 101,80, el nivel más elevado desde finales de junio. En paralelo, el euro avanzó un 0,2%, hasta los 1,1393 dólares, la libra esterlina ganó un 0,1%, hasta los 1,3288 dólares, mientras que frente al yen japonés el dólar se mantuvo prácticamente estable en 163,77 unidades.
La evolución de la moneda estadounidense refleja el cambio de expectativas que se produjo en los últimos meses respecto de la política monetaria de la Fed. El conflicto en Medio Oriente había impulsado al alza los rendimientos de los bonos del Tesoro y fortalecido las apuestas a tasas más altas, aunque la reciente caída del petróleo moderó parte de esas preocupaciones inflacionarias.
Aun así, los operadores mantienen una posición cautelosa. Según Karl Schamotta, estratega jefe de mercado de Corpay, muchos inversores incrementaron sus posiciones en dólares antes del anuncio de la Fed.
"A primera vista, la situación parece favorable para el dólar en ambos casos: una suba de tasas le daría un impulso directo, mientras que una decisión de mantenerlas, acompañada de un mensaje restrictivo, simplemente trasladaría las expectativas hacia setiembre", señaló. No obstante, advirtió que el posicionamiento especulativo a favor del dólar es elevado y que cualquier señal de un tono más moderado por parte de la Fed podría generar una corrección brusca de la divisa.
De acuerdo con datos de LSEG, el mercado asigna cerca de un 40% de probabilidad a un aumento de 25 puntos básicos en la reunión de este miércoles, frente al 20% estimado una semana atrás. Para septiembre, la probabilidad de un ajuste monetario ronda el 95%.
También siguen bajo la lupa el Banco de Inglaterra y el Banco de Japón
La atención de los inversores no se limita a la Reserva Federal. Esta semana también sesionarán el Banco de Inglaterra (BOE) y el Banco de Japón (BOJ), aunque el consenso espera que ambas entidades mantengan sin cambios sus tasas de interés.
En Japón, la preocupación sigue centrada en la debilidad del yen, que permanece cerca de mínimos de cuatro décadas frente al dólar. Los operadores siguen atentos a una posible intervención oficial en el mercado cambiario, luego de las acciones realizadas por Tokio cuando la moneda japonesa superó las 160 unidades por dólar.
Wall Street cerró mixto antes de los balances tecnológicos
En el mercado accionario estadounidense, el S&P 500 avanzó un 0,23%, impulsado por las ganancias de Coca-Cola y Boeing, que compensaron las pérdidas del sector de semiconductores.
El Dow Jones también cerró en positivo, con un avance del 1,05%, mientras que el Nasdaq Composite terminó con una leve baja, afectado por la debilidad de las empresas vinculadas a los chips y la inteligencia artificial.
Los inversores continúan atentos a los resultados trimestrales que presentarán en las próximas horas Microsoft, Amazon, Apple y Meta, en un contexto de creciente debate sobre el elevado gasto de las grandes tecnológicas en infraestructura para inteligencia artificial.
Apple volvió a destacarse al convertirse en la primera empresa en alcanzar una capitalización bursátil de 5 billones de dólares, antes de la publicación de sus resultados.
El alivio también llegó desde el mercado energético. El Brent cayó un 4,8% hasta los 84,09 dólares por barril, lo que ayudó a moderar las preocupaciones inflacionarias y favoreció el desempeño de sectores defensivos como consumo básico y salud.