Los inversores se preparan para una semana decisiva en Estados Unidos, con la reunión de la Reserva Federal (Fed) en el centro de la atención ante la creciente posibilidad de una suba de las tasas de interés, un movimiento que podría sumar presión sobre Wall Street en momentos en que los rendimientos de los bonos del Tesoro se aproximan al 5%.
La Fed se encamina a una posible suba de tasas y pone a prueba el rally de Wall Street
El mercado asigna más de un 80% de probabilidad a un incremento de 25 puntos básicos, mientras los rendimientos de los bonos rozan máximos de tres años.
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El dólar global subió ante los datos económicos de Estados Unidos
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El dólar global subió tras los datos de inflación en Estados Unidos y entre definiciones de tasas
Wall Street aguarda por la decisión de la Fed sobre las tasas de interés.
La expectativa se fortaleció después de conocerse que la inflación al consumidor repuntó en agosto, mientras el mercado laboral continúa mostrando solidez y la inflación permanece por encima del objetivo anual del 2% establecido por la autoridad monetaria.
Los futuros de los fondos federales mostraban al cierre del viernes una probabilidad superior al 80% de que la Fed eleve el miércoles su tasa en un cuarto de punto porcentual desde el actual rango de 3,5% a 3,75%, de acuerdo con datos de LSEG. La decisión supondría un cambio respecto de lo ocurrido durante 2026, período en el que el banco central mantuvo sin modificaciones las tasas de interés.
La inflación refuerza las posibilidades de una suba
El último Índice de Precios al Consumidor (IPC) mostró una aceleración de la inflación en agosto. El indicador subyacente, que excluye los componentes más volátiles de alimentos y energía, aumentó un 0,3%, por encima de las expectativas. A su vez, la última lectura del índice de precios de los gastos de consumo personal, una de las principales referencias utilizadas por la Fed para evaluar las presiones inflacionarias, ubicó la inflación subyacente en el 3,3% interanual.
El mercado laboral también aportó argumentos para una política monetaria más restrictiva, después de que el último informe de empleo registrara una creación mensual de puestos de trabajo superior a la esperada. Las expectativas sobre una eventual suba cobraron además mayor fuerza después del discurso del nuevo presidente de la Fed, Kevin Warsh, a fines de agosto, que fue interpretado por los mercados como una señal de mayor preocupación por las presiones inflacionarias.
Wall Street enfrenta el avance de los rendimientos
Una eventual suba de tasas encontraría a la bolsa estadounidense después de un fuerte desempeño durante buena parte del año, aunque con señales recientes de mayor vulnerabilidad. El S&P 500 acumula un avance cercano al 12% en 2026, impulsado principalmente por el crecimiento de los beneficios empresariales y las fuertes inversiones en infraestructura vinculada con la inteligencia artificial.
Sin embargo, el índice retrocedió recientemente y se encuentra aproximadamente un 2% por debajo del máximo histórico alcanzado a mediados de agosto. Al mismo tiempo, el rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a diez años llegó el viernes al 4,99%, su mayor nivel en casi tres años, antes de finalizar la sesión en 4,97%.
El avance de los rendimientos representa una presión adicional para las acciones, debido a que los bonos pasan a ofrecer retornos más atractivos y aumentan la competencia por el capital de los inversores. Las tasas más elevadas también incrementan los costos de financiamiento para empresas y consumidores, con un impacto potencialmente mayor sobre las compañías más dependientes del endeudamiento.
El mercado mira si comienza un nuevo ciclo de subas
Más allá de la decisión puntual del miércoles, uno de los principales interrogantes será si un eventual incremento constituye una medida aislada o el comienzo de un nuevo ciclo de endurecimiento monetario. Las probabilidades de una suba fluctuaron durante las últimas semanas en función de los indicadores económicos, aunque los últimos datos de inflación y empleo terminaron inclinando nuevamente las expectativas hacia un aumento de 25 puntos básicos.
El escenario financiero también está condicionado por las crecientes tensiones entre Estados Unidos e Irán, que durante la semana llevaron al petróleo por encima de los 100 dólares por barril, agregando otro factor de incertidumbre para la inflación y los mercados.
La combinación de una inflación todavía elevada, un mercado laboral sólido, rendimientos de los bonos cercanos al 5% y la posibilidad de tasas más altas deja así a los mercados ante una reunión de la Fed que puede resultar determinante para la evolución de Wall Street durante los próximos meses.

