La intensificación de la guerra aérea entre Estados Unidos, Israel e Irán reforzó la demanda global de activos refugio y llevó al dólar global a consolidar su avance frente al euro, el yen y el franco suizo, en un contexto de fuerte suba del petróleo y renovadas presiones inflacionarias.
El dólar global se fortaleció y superó máximos recientes por la escalada bélica en Medio Oriente
El conflicto bélica y la interrupción de rutas comerciales presionan al euro, debilitan al yen y reactivan la búsqueda de refugio financiero.
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El dólar global operó con leve suba y el yen tocó mínimos de dos semanas tras señales expansivas en Japón
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El dólar global se encamina a su primera ganancia mensual desde octubre
El dólar escaló a máximos de dos meses por la tensión en Ormuz.
El índice dólar, que mide el desempeño del billete verde frente a una canasta de monedas fuertes, se ubicó en 98,535 puntos con un avance del 0,91%, alcanzando su nivel más alto desde fines de enero. La suba reflejó tanto la búsqueda de seguridad financiera como el impacto del encarecimiento energético sobre las economías más dependientes de importaciones de crudo.
El euro cayó 0,85% hasta 1,1712 dólares, presionado por el salto del petróleo y la mayor exposición de la zona euro a los costos energéticos. Europa depende fuertemente de las importaciones de crudo y gas, por lo que un conflicto prolongado en el Golfo eleva el riesgo de desaceleración económica y presiona a la moneda común. El yen japonés también se debilitó: el dólar avanzó alrededor de 0,7% hasta la zona de 157,13 yenes, en medio de la volatilidad global y pese a que desde el Banco de Japón señalaron que la inestabilidad de mercado no impediría eventuales ajustes de tasas.
El dólar se fortaleció incluso frente al franco suizo, tradicional activo refugio, y avanzó más de 1% hasta 0,778 francos, reflejando que en este episodio la moneda estadounidense concentró la mayor demanda defensiva.
Petróleo, inflación y expectativas de tasas
La escalada cambiaria estuvo directamente vinculada al salto de la energía. El Brent llegó a subir hasta 13% intradiario y cerró con un alza cercana al 7%, mientras que el WTI avanzó más de 6%, tras ataques a instalaciones petroleras y cierres de producción en Arabia Saudita y Qatar.
La relación es clara: Estados Unidos, como exportador neto de energía, tiende a beneficiarse en términos relativos cuando el crudo sube, mientras que economías importadoras como Europa y Japón enfrentan un deterioro en sus términos de intercambio.
A esto se sumó el ajuste en las expectativas monetarias. Los operadores de futuros de fondos federales ya no descuentan plenamente un recorte de tasas de la Reserva Federal (Fed) hasta septiembre, cuando antes lo proyectaban para julio. El riesgo de que el encarecimiento energético reactive la inflación fortaleció al dólar al reducir las probabilidades de una flexibilización monetaria temprana.
Acciones europeas: caídas superiores al 1%
Las principales bolsas de Europa cerraron en terreno negativo, afectadas por el impacto del encarecimiento energético y el mayor riesgo geopolítico:
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El Stoxx 600 retrocedió alrededor de -1,3%.
El DAX alemán cayó -1,5%.
El CAC 40 francés perdió -1,4%.
El FTSE 100 británico bajó cerca de -1,2%.
Las compañías más golpeadas fueron las vinculadas al transporte, la industria y el consumo, sectores especialmente sensibles a un aumento prolongado de los costos energéticos.
Wall Street: de fuertes bajas a cierre casi neutro
En Nueva York la jornada fue volátil. Tras abrir con caídas pronunciadas, los principales índices lograron moderar las pérdidas:
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El S&P 500 terminó con una leve baja de -0,3%.
El Dow Jones Industrial Average retrocedió -0,2%.
El Nasdaq Composite logró cerrar prácticamente estable, con una variación de -0,1%.
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