22 de abril 2026 - 18:30

El dólar global subió y se afirmó como activo refugio en medio de la cautela por la guerra con Irán

El billete verde avanzó pese a las tensiones en Medio Oriente, mientras que los bancos centrales adoptaron una postura de "esperar y ver".

La volatilidad geopolítica y la incertidumbre monetaria sostuvieron la demanda global por el dólar.

La volatilidad geopolítica y la incertidumbre monetaria sostuvieron la demanda global por el dólar.

Foto: Vecteezy

El dólar global subió el miércoles y se mantuvo firme cerca de máximos recientes, en un contexto marcado por la persistente incertidumbre en torno a la guerra entre Estados Unidos e Irán y la cautela de los principales bancos centrales.

El índice dólar,, que mide la fortaleza del billete verde frente a una cesta de monedas, avanzó un 0,21% hasta los 98,58 puntos, consolidando la tendencia alcista tras jornadas de alta volatilidad. En la misma línea, el euro cayó un 0,28% hasta los 1,1709 dólares, mientras que el yen se debilitó levemente hasta las 159,45 unidades por dólar.

El movimiento reflejó una mayor demanda de activos considerados refugio, en un escenario en el que los inversores alternaron entre el optimismo por una posible salida diplomática y el temor a una prolongación del conflicto.

Tensión geopolítica y señales contradictorias

La dinámica del mercado cambiario estuvo atravesada por las últimas novedades en Medio Oriente. Si bien el presidente estadounidense Donald Trump había extendido el alto el fuego para dar más tiempo a las negociaciones, la falta de avances concretos mantuvo la incertidumbre.

Durante la jornada, Irán capturó dos buques en el estrecho de Ormuz, reforzando su control sobre esta vía estratégica, lo que volvió a tensionar el escenario geopolítico. Estos episodios se sumaron a una serie de incidentes recientes que pusieron en duda la sostenibilidad de la tregua.

En este contexto, analistas del mercado señalaron la dificultad de establecer una tendencia clara. "Es difícil tener una convicción firme en este momento", advirtieron desde el sector financiero a Reuters, al tiempo que destacaron que, pese a todo, ambas partes parecían evitar una escalada mayor.

Bancos centrales en modo "esperar y ver"

El frente monetario también contribuyó a sostener al dólar. Los mercados comenzaron a ajustar sus expectativas sobre la política de tasas en Estados Unidos y otras economías desarrolladas. Los operadores redujeron las probabilidades de recortes de tasas por parte de la Reserva Federal (Fed), en parte por el riesgo de que la guerra impulse nuevas presiones inflacionarias. Los futuros de fondos federales pasaron a reflejar apenas un 28% de probabilidad de recorte hacia fines de 2026.

En paralelo, las declaraciones de Kevin Warsh, candidato a presidir la Fed, reforzaron esta percepción. El funcionario afirmó que no había realizado compromisos sobre bajas de tasas, al tiempo que buscó garantizar la independencia del organismo.

La próxima semana será clave, ya que se reunirán varios bancos centrales del G10, incluidos la Fed, el Banco Central Europeo, el Banco de Japón y el Banco de Inglaterra, en un contexto donde el consenso del mercado apunta a que mantendrán sin cambios sus políticas.

Wall Street cerró en máximos históricos

En el frente bursátil, las acciones estadounidenses lograron desmarcarse parcialmente del clima de incertidumbre y cerraron al alza, impulsadas por sólidos resultados corporativos y expectativas de estabilización geopolítica.

El Dow Jones subió un 0,69%, el S&P 500 avanzó un 1,05% y el Nasdaq trepó un 1,64%, alcanzando máximos históricos de cierre en los dos últimos casos. El optimismo estuvo apoyado en una buena temporada de balances, con crecimiento de ganancias cercano al 14%, y en señales de que las grandes compañías tecnológicas continúan liderando el dinamismo del mercado.

Sin embargo, los analistas advirtieron que el contexto sigue siendo frágil. La evolución del conflicto en Medio Oriente, el comportamiento de la inflación y las decisiones de política monetaria serán determinantes para sostener el rally en las próximas semanas. En ese marco, el dólar continuó consolidándose como uno de los principales refugios para los inversores, en un escenario global donde la incertidumbre sigue marcando el pulso de los mercados.

En contraste con la cautela en el mercado de divisas tradicionales, los activos digitales mostraron un comportamiento alcista. El bitcoin subió más de un 4% y alcanzó niveles cercanos a los 79.500 dólares, su valor más alto desde fines de enero, mientras que el ethereum también registró avances significativos. Este movimiento reflejó un mayor apetito por activos alternativos en medio de la volatilidad global.

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