1 de octubre 2026 - 17:43

El dólar global tocó máximos de 17 meses frente al euro en medio de una fuerte liquidación global de bonos

La presentación del presupuesto de austeridad en Francia y el gasto récord en intereses de deuda aceleraron la liquidación de papeles públicos.

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La volatilidad en la deuda soberana de las potencias mundiales impulsa al dólar global y reacomoda el costo del financiamiento internacional.

El dólar global alcanzó este jueves su nivel más alto en 17 meses frente al euro, en una jornada marcada por una fuerte venta masiva de bonos gubernamentales en Estados Unidos y Europa que llevó los rendimientos del Tesoro a su nivel más alto desde 2002.

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El euro cayó por debajo de los 1,123 dólares por primera vez desde mayo de 2025, mientras los inversores castigan a los activos europeos ante el impacto de los precios más altos del petróleo sobre la inflación y las finanzas públicas del continente. El índice dólar, que mide el desempeño del billete verde frente a una canasta de seis divisas de referencia, subió 0,57% en la jornada y marcó su nivel más alto desde abril de 2025. Con eso, el dólar completó su sexto trimestre consecutivo de ganancias, la racha más larga desde 2022, cuando las tasas de interés estadounidenses subían más rápido que las del resto del mundo.

El euro, por su parte, cerró setiembre con una caída mensual de casi 2,5%, la mayor desde julio de 2025. La libra esterlina bajó 0,54% hasta 1,31924 dólares, después de haber caído 2,1% el mes pasado, aunque se mantuvo estable frente al euro. El yen se depreció 0,11% hasta 157,6 unidades por dólar, y el dólar australiano tocó su nivel más bajo en dos meses, en 0,690 dólares, después de que la inflación interna resultara menor a la esperada.

Los bonos, en el centro de la tormenta

El motor detrás del salto del dólar fue una liquidación generalizada de deuda soberana que llevó el rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 10 años hasta 5,34% en algún momento de la rueda, su nivel más alto desde 2002, tras el mayor aumento trimestral de este siglo en el trimestre cerrado en setiembre. Hacia la tarde el rendimiento cedió algo, hasta ubicarse en torno a 5,26%, impulsado por inversores que aprovecharon los precios más bajos para comprar.

"El aumento de los rendimientos se debe a una confluencia de factores, en particular la preocupación por la política fiscal, incluyendo cierta debilidad en los mercados de bonos franceses, que podría estar extendiéndose a los mercados globales, así como la continua preocupación por los precios de la energía y la mayor inflación", explicó Brian Daingerfield, jefe de estrategia de divisas del G10 en NatWest Markets.

Francia fue el foco más tenso de la jornada: el gobierno presentó este jueves su proyecto de presupuesto 2027, con medidas de austeridad que podrían tener dificultades para aprobarse en el Parlamento. El rendimiento del bono francés a 10 años llegó a cotizar cerca del umbral simbólico de 5%, su nivel más alto desde 2002, tras su peor trimestre desde 1987. La diferencia de tasas entre Francia y Alemania se ubicó cerca de su mayor nivel desde la crisis de deuda europea de la década de 2010, y el costo de asegurar la deuda francesa contra un default tocó su valor más alto desde 2013. En el Reino Unido, el rendimiento del bono a 30 años superó 6% por primera vez desde 1998.

Por qué suben los rendimientos en todo el mundo

Según el Instituto de Finanzas Internacionales, las economías avanzadas pagaron más de 3,3 billones de dólares en intereses de deuda soberana negociada internacionalmente durante el último año, una cifra que supera el gasto global estimado en inteligencia artificial (2,6 billones de dólares), en defensa (3,1 billones de dólares) y en energías limpias (2,3 billones de dólares). El propio boom de inversión en IA y centros de datos es, a su vez, uno de los factores que intensifica la competencia por el financiamiento disponible y alimenta las expectativas de un crecimiento económico más fuerte y de tasas más altas por más tiempo.

Los operadores de mercado revirtieron en las últimas semanas sus apuestas por recortes de tasas en Estados Unidos este año: tras la suba de tasas del mes pasado, hoy el mercado descuenta al menos tres subas más de la Reserva Federal antes de mediados de 2027, pese a que los datos de inflación conocidos el miércoles resultaron algo más moderados de lo esperado. El Banco Central Europeo, por su parte, ya subió sus tasas dos veces en el año y el mercado anticipa tres subas adicionales de 25 puntos básicos para mediados de 2027.

Acciones: Wall Street resiste gracias a semiconductores y tecnología

Pese a la turbulencia en el mercado de bonos, las acciones se sostuvieron. Los futuros de los principales índices estadounidenses subían el jueves impulsados por las ganancias en semiconductores y consultoría: Micron Technology presentó previsiones de ingresos mejores a las esperadas, junto con compromisos de clientes por US$ 32.000 millones bajo sus acuerdos de suministro, lo que reforzó la confianza en el sector de la inteligencia artificial. Nvidia y Advanced Micro Devices subían 0,7% y 0,5% respectivamente en las operaciones previas a la apertura, mientras que Lam Research avanzaba 2,2%, aunque acumula una caída de 0,9% después de casi cuadruplicar su valor en lo que va del año.

En consultoría, Accenture saltó 16,4% tras pronosticar un crecimiento de ingresos anuales por encima de las estimaciones del mercado, lo que impulsó también a sus competidoras: Cognizant subió 8,3% e IBM ganó 5,9%.

El optimismo, sin embargo, se mantiene frágil. El índice VIX, el indicador de volatilidad más seguido de Wall Street, tocó su nivel más alto en dos semanas, en 16,31 puntos, y un índice de swaps de incumplimiento crediticio de bonos de alto rendimiento llegó a su nivel más alto desde comienzos de abril, señal de que la preocupación por el riesgo crediticio también empieza a filtrarse en otros mercados. Como graficó Danny Zaid, gestor de cartera de TwentyFour Asset Management, la economía global muestra hoy una dinámica "en forma de K": mientras los sectores de mayores ingresos prosperan, los de menores ingresos siguen sufriendo el impacto de los precios más altos de la energía.

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