El dólar volvió a subir en la jornada de ayer y se acerca al piso de los 39 pesos, aunque todavía no logró superarlo. Mientras tanto, crece la expectativa moderada sobre una apreciación gradual de la moneda extranjera que logre contrarrestar su caída en lo que va del año en Uruguay.
El dólar cerró un 0,17% por encima de la jornada del martes, y alcanzó así los 38,928 pesos según la cotización oficial del Banco Central del Uruguay (BCU), al borde de superar el piso de los 39 pesos. En lo que va de mayo, la divisa estadounidense acumula un saldo positivo del 0,37%.
Esto se debe, en cierta medida, al efecto gradual de la última decisión del Comité de Política Monetaria (Copom) de bajar las tasas de interés de referencia para hacer menos atractivas las inversiones en pesos y, así, lograr una mayor demanda de dólares en el mercado que fortalecieran su cotización. Y, de este modo, comenzar a trabajar en solucionar el atraso cambiario que afecta, principalmente, a la competitividad del país.
Cabe recordar que, de acuerdo a las proyecciones de la última Encuesta de Expectativas Económicas, el BCU informó que los agentes del mercado esperan que, para este año, el dólar cierre en 41,28 pesos en promedio, lo que implicaría un aumento para el final del año calendario del 6,04%.
Hasta el momento, los altibajos de mayo no parecen ni acercar ni alejar la cotización de esta perspectiva en medio de una tendencia estable, cuando todavía queda más de la mitad del año para implementar medidas que se orienten a este valor.
¿Qué puede ocurrir en el mediano plazo para apreciar el dólar?
La medida más relevante que podría tomarse en función de elevar la cotización del dólar en el país se atañe a la política monetaria del BCU. En este sentido, es muy probable que el Copom vuelva a implementar una baja de las tasas en junio —salvo que las cifras de inflación se disparen—, avanzando en la flexibilización anunciada a fines del 2022.
En esta ocasión, es probable que el contexto internacional también acompañe la decisión de, al menos, poner en pausa la política contractiva. El ejemplo más importante es el de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) que, si bien volvió a implementar un aumento en las tasas recientemente, ya anunció la posibilidad de suspender nuevas subas en el corto plazo. Los índices inflacionarios de ese país —que, por primera vez desde abril del 2021, estuvieron debajo del 5%, una señal muy positiva— permiten prever que, efectivamente, esto sucederá en la próxima reunión del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC).
Sin embargo, también habrá que tener en cuenta otros dos factores que pueden jugar en contra de la valorización del dólar: por un lado, las posibles mejoras de la calificación crediticia por parte de las agencias Moody’s y Fitch —siguiendo el ejemplo de Standard & Poor’s (S&P)— que inflen la confianza de los mercados en el peso; y, por el otro, la situación de exceso de reservas que experimenta el BCU, la cual puede llevar a una baja del precio de la moneda estadounidense por la mayor oferta que demanda.
Dejá tu comentario