La administración entrante adelantó que revisarán el último decreto del gobierno que facilita los trámites y quita exigencias ambientales al sector forestal al asegurar que es "inconveniente" y que no coincide con la institucionalidad ambiental con la que se quiere caracterizar Uruguay.
El gobierno electo revisará la flexibilización de los requisitos de deforestación
El designado ministro Edgardo Ortuño, cuestionó el último decreto firmado por la gestión actual en materia ambiental.
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El gobierno electo revisará la flexibilización de las regulaciones en la industria forestal.
El futuro ministro de Ambiente, Edgardo Ortuño, comentó sobre las modificaciones que se aplicaron al último cambio que se aplicó en la ley en 2021 (una norma que data desde 1987). “Nos sorprendió, pero además no compartimos y lo vamos a revisar apenas asumamos el gobierno”, afirmó.
Ortuño señaló que el decreto lleva a la flexibilización de exigencias ambientales y que va en contra de las intenciones del gobierno de caracteriza a Uruguay como un país con una institucionalidad amigable y responsable con el planeta. “Si estamos hablando de un Uruguay sostenible, de retomar y potenciar el concepto de Uruguay natural, no podemos flexibilizar los controles ambientales. Debemos apostar a la rigurosidad y el análisis en los estudios de impacto ambiental”, remarcó.
En tanto, adelantó que en su gestión se priorizará la transversalidad, al tener en cuenta a otros ministerios como el de Ganadería, Agricultura y Pesca y Cancillería con el objetivo de trabajar en conjunto para la lucha contra el cambio climático y la contaminación.
¿Qué modifica el decreto?
Entre las modificaciones, se encuentran el reemplazo de la Autorización Ambiental Previa (AAP) por una Autorización Ambiental Especial en plantaciones que tienen más de 100 hectáreas en terrenos que ya están forestados, facilitando que no se cambie de suelos para la próxima plantación.
De esta manera, se simplifican y aceleran los trámites ya que los productores no deben esperar la autorización del Ministerio de Ambiente sino que pueden empezar con las plantaciones una vez que la autorización esté en trámite. Sin embargo, previamente deben haber informado con 30 días de antelación a la Dirección Nacional de Evaluación Ambiental (Dinacea).
Por otro lado, para las plantación de menor escala (entre 40 y 100 hectáreas), se exige un registro especial ante la Dinacea que puede extenderse por 30 año, es decir, unos tres ciclos forestales, lo que brinda más estabilidad en los proyectos que no tienen en su prioridad la producción forestal.
Por último, permite que todos los terrenos que se consideran forestales se redefinan, más allá del momento en que comenzaron con las plantaciones. Además, se establece que los terrenos utilizados para la forestación no se consideran nuevas plantaciones, lo que flexibiliza el aprovechamiento del suelo a los productores.


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