23 de octubre 2026 - 13:01

El mercado empieza a preparar el terreno para otra posible suba de tasas del Banco Central del Uruguay

Las mayores presiones inflacionarias y el endurecimiento de la política monetaria a nivel global dan lugar a 25 pb adicionales en la TPM antes de fin de año.

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El mercado empieza a preparar el terreno para otra posible suba de tasas del Banco Central del Uruguay.

Foto: BCU

El Banco Central del Uruguay (BCU) tiene todavía un par de semanas de margen antes de tener que tomar una nueva decisión de política monetaria, luego de que a principio de octubre avanzara con la primera suba de tasas en 18 meses, llevándolas al 6%, ¿qué adelantan los mercados para el anteúltimo Comité de Política Monetaria (Copom) del año?

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El 16 de noviembre próximo, en un inusual horario matutino, se reunirá nuevamente el Copom para decidir qué sucederá con la Tasa de Política Monetaria (TPM) tras los que fue la primera suba en un año y medio —en lo que los analistas señalan como un posible comienzo hacia la neutralidad, luego de la instancia expansiva—, y en medio de una coyuntura internacional fuertemente marcada por la guerra en Medio Oriente, que eleva las presiones inflacionarias en todo el mundo y, por lo tanto, empuja a los principales bancos centrales a elevar sus tipos de interés para contener la suba de los precios.

En este contexto global, Uruguay no es excepción, como puede observarse en los indicadores de inflación que vienen subiendo y cuyas expectativas ya apuntan a un acumulado anual entorno al 4,87% para el cierre del año, por encima de la meta del BCU. A lo que se le suma, también, los efectos que el fenómeno climático El Niño puedan tener sobre la economía local, en relación a la evolución de los precios internos durante los próximos meses.

Con este telón de fondo, el mercado ya comienza a enviar señales sobre un posible nuevo aumento en la TPM, que podría verse consolidado tras lo que será una semana de decisiones de política monetaria de la Reserva Federal (Fed), el Banco Central Europeo (BCE) y el Banco de Japón (BoJ).

El mercado consolida las tasas sobre el 6%

En ese sentido, este escenario de un mayor costo de endedudamiento y la posible instancia neutral de la TPM ya fue incorporado por el mercado que, incluso, se anima a adelantar un nivel más elevado. Es que los últimos movimientos de las Letras de Regulación Monetaria (LRM) apuntan a una suba más en lo que queda del 2026, aunque hay mayor ambigüedad respecto de si será en noviembre o en diciembre, cuando las autoridades monetarias se reúnan el 23, antes de las fiestas.

En ese sentido, la tasa de corte de los títulos a 35 días viene subiendo de forma constante desde hace más de un mes: en la previa al último Copom —donde el BCU elevó en 25 puntos básico la TPM—, se ubicaba en 5,88% mientras que, el 13 ya había avanzado hasta el 6,04%. Con el último cierre disponible en la Bolsa Electrónica de Valores (Bevsa), correspondiente al pasado lunes 19, se ubicó en 6,15%. Es decir, parecen sugerir un nuevo incremento de 25 pb en la próxima reunión de política monetaria.

Por su parte, las LRM a 90 días señalan un escenario similar aunque a un plazo un poco más largo, en tanto incorporan la posibilidad de que el alza en la TPM no ocurra en noviembre, sino en diciembre. Esto ocurre porque, si bien la tasa de corte también viene aumentando, el dato más reciente la ubica en 6,29% —también una suba de un cuarto de punto porcentual respecto a la cifra pre Copom—; y hay que tener en cuenta que no hay modificaciones en las tasas en enero, según la agenda habitual del BCU, por lo que cualquier movimiento esperado debería ocurrir antes de fin de año.

Por su parte, en setiembre, los operadores financieros consultados por el BCU apuntaban a una única suba de 25 pb en lo que queda del 2026 —la cual ya se habría dado, con la TPM en 6%—; aunque habría que ver si la modificación al alza de las expectativas de inflación repercuten en una correción similar respecto de las tasas, algo no especificado en el último relevamiento del banco central, correspondiente a este mes.

El escenario internacional puede marcar el camino para el BCU

Más allá del escenario que proyecta el mercado desde las tasas de corte y sus expectativas, lo cierto es que le BCU enfrenta otros factores que pueden resultar determinantes para su decisión el próximo 13 de noviembre. Uno de ellos es casi inmediato, ya que la próxima semana habrá reuniones de los principales bancos centrales del mundo y, lo que resuelvan, puede marcar una camino a seguir para Uruguay.

En ese sentido, el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) de la Fed tiene cita entre el miércoles y el jueves de la semana que viene. El banco central estadounidense viene de subir por primera vez en más de tres años sus tipos de interés y ya antició nuevos aumentos. Sin embargo, los operadores apuestan en mayor medida a que el próximo incremento no ocurra ahora, sino en diciembre.

Un escenario similar se espera para el BCE, sin cambios en las tasas el jueves, ante datos de una ralentización del crecimiento del sector privado de la eurozona, así como comentarios de la presidenta del banco central europeo, Christine Lagarde, respecto de una respuesta política moderada a la inflación como la más apropiada.

En el caso japonés, en tanto, la creciente presión inflacionaria —de la mano de la inflación subyacente anual que superó el objetivo del 2%— refuerza la necesidad de una subida de tipos a corto plazo; aunque una gran cantidad de analistas apunta también a que el BoJ mantendrá sin modificaciones sus tasas el próximo viernes.

¿Qué aporta la coyuntura interna a la decisión sobre las tasas?

Mientras el escenario internacional parece consolidar un noviembre sin subas en los costos de endeudamiento globales, el BCU sigue de cerca tanto la coyuntura geopolítica mundial —y su correlación en los precios de la energía— como el desarrollo de El Niño, en tanto los fenómenos climáticos ya mostraron el efecto que pueden tener sobre los precios internos.

Asimismo, la aceleración de la inflación es algo descontado en el mercado interno, no solo por lo que indican las mayores expectativas sino porque, en octubre, se dio el primer aumento en los combustibles en cuatro meses; un hecho que impactará indudablemente en el Índice de Precios al Consumo (IPC) que publica el Instituto Nacional de Estadística (INE), y que obligatoriamente considera el banco central para sus decisiones de política monetaria.

Esto será contemplado en el próximo Copom —que ya tendrá disponibles las cifras oficiales de variación de precios de este mes— que, igualmente, pondrá sobre la mesa las consecuencias de una suba de la TPM y un mayor costo de endeudamiento que pueda restar dinamismo a una economía nacional ya bastante estancada y con muy magras proyecciones de crecimiento para este año.

Con todo esto, el BCU —aunque sin anticipar nuevos movimientos concretos de la tasa de interés— ya adelantó que adoptará las medidas que considere necesarias para mantener la inflación en torno a la meta durante su horizonte de política monetaria.

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