Las recientes lluvias dieron esperanza al mercado ganadero que en corto plazo podrá verse reflejado en los precios, aunque el mercado agrícola no tuvo la misma la suerte ya que las precipitaciones no alcanzaron para salvar la cosecha; lo mismo sucedió con el mercado lanero que se vio afectado por la incertidumbre mundial causada por la crisis financiera de la última semana.
El marcado ganadero comenzaría a equilibrar su oferta, lo que llevaría a una normalización de los valores, debido a que las lluvias llevaron tranquilidad al sector y mejorar la posición de los productores ganaderos.
El precio del novillo de pasto se afirmó una vez más en la última semana. Los animales mejor formados, especiales, y en volumen cotizan a 4,40 dólares por kilo carcasa e incluso algún centavo más, afirmaron operadores del sector. Aunque sigue habiendo muy poca oferta en esta categoría, según informó Blasina y Asociados.
Por otro lado, las vacas gordas reflejan una brecha importante de precios respecto al gordo, con valores entre 3,80 y 3,90 dólares por kilo. Pero el aumento importante de ofertas de este tipo de ganado —impulsado por la sequía— podría comenzar a frenarse y, como consecuencia de las lluvias, equilibrar los valores.
Asimismo, la demanda de los frigoríficos se mantiene interesante, con niveles de faena por encima de las 45 mil cabezas desde hace seis semanas. En la última semana la industria faenó 47.347 animales, subió un 5% luego de tres semanas a la baja.
La suba de precios del ganado gordo y los valores estables que mantiene la reposición están permitiendo que los corrales de engorde reactiven su actividad, frenada desde el segundo semestre de 2022.
Con un promedio semanal de 4.471 dólares por tonelada y de 4.413 dólares para los últimos 30 días, el precio de la carne exportada se mantiene 10% por encima de los valores de principios de febrero. En la última semana se frenó la suba que llevaba cuatro semanas consecutivas. Y se esperan posibles aumentos frente al crecimiento de casos de fiebre patrocinadores africana en China.
Los granos no corrieron la misma suerte
Aunque las lluvias parecían un faro de esperanza para los productores, el sector agricultor ya tiene gran parte de su cosecha perdida, especialmente el sector sojero. En Expoactiva se confirmó que la perdida de la cosecha de soja fue del 80% en comparación con el 2022, entre 500 mil y 600 mil el año pasado contra 2,8 millones de toneladas este año. Incluso los cultivos de bajo riesgo perderán gran productividad ya que en el litoral de Uruguay la lluvias no hicieron una gran aparición.
Según el Banco de Seguros del Estado (BSE), es una las mayores perdidas en mucho años debido a que el 60% del mercado rural debe pagar entre 70 y 90 millones de dólares en pólizas de seguros de cultivo y rendimiento. La soja y el maíz están aseguradas en el banco con 390 hectáreas y 180 de ellas con seguro de rendimiento, que tiene en cuenta sequía, déficit y exceso de agua.
En Argentina, la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA) volvió a revisar a la baja las estimaciones de producción de soja y maíz, y recortó cuatro millones de toneladas (-14%) la actual zafra, llevándola de 29 a 25 millones de toneladas.
Es una caída de 42% respecto a la campaña anterior (43,3 millones de toneladas) y 48% menos que la primera estimación para este año: 48 millones de toneladas. Asimismo, se trata del nivel más bajo de producción en 23 años, solo por encima de los 20,1 millones de toneladas producidos en 1999/2000.
Para el maíz la reducción fue de 1,5 millones de toneladas (-4%), llevándola de 37,5 a 36 millones de toneladas y marcando una caída de 31% en relación a la campaña anterior. Se agudiza la escasez del grano tanto para el mercado argentino como para el uruguayo.
En Argentina, la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA) volvió a revisar a la baja las estimaciones de producción de soja y maíz, y recortó cuatro millones de toneladas (-14%) la actual zafra, llevándola de 29 a 25 millones de toneladas.
Es una caída de 42% respecto a la campaña anterior (43,3 millones de toneladas) y 48% menos que la primera estimación para este año: 48 millones de toneladas. Asimismo, se trata del nivel más bajo de producción en 23 años, solo por encima de los 20,1 millones de toneladas producidos en 1999/2000.
Para el maíz la reducción fue de 1,5 millones de toneladas (-4%), llevándola de 37,5 a 36 millones de toneladas y marcando una caída de 31% en relación a la campaña anterior. Se agudiza la escasez del grano tanto para el mercado argentino como para el uruguayo.
Las lanas en un mal momento
La crisis financiera de la última semana afectó el mercado lanero debido a que aumentó la percepción de riesgo y se vio acompañada por la suba de tasas de interés en distinto países con la perspectiva de una disminución de consumo que se ve reflejada en la baja de los precios del petróleo. Esto llevó a que el mercado lanero uruguayo también sufra las consecuencias con una paralización casi completa de las transacciones y una oferta con precios que no ayudan.
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