3 de septiembre 2026 - 18:08

El petróleo cerró con resultados mixtos y se mantuvo cerca de máximos de seis semanas

Los ataques entre Estados Unidos e Irán mantuvieron la preocupación por el suministro.

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Los ataques entre Estados Unidos e Irán mantuvieron bajo presión al mercado petrolero y redujeron el tránsito de buques por el estrecho de Ormuz.

Los precios del petróleo cerraron con movimientos dispares este jueves, mientras los inversores evaluaron la escalada militar entre Estados Unidos e Irán, las amenazas israelíes contra Teherán y las señales de una posible negociación de paz entre Rusia y Ucrania.

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Los futuros del Brent, de referencia para el Uruguay, cerraron con una baja de 11 centavos, o 0,12%, hasta los 95,52 dólares por barril, mientras que los futuros del West Texas Intermediate (WTI) estadounidense avanzaron 29 centavos, o 0,32%, hasta los 91,30 dólares.

Durante la jornada, ambos contratos habían alcanzado máximos de seis semanas, antes de moderar sus movimientos. El mercado continuó incorporando una prima por el riesgo de interrupciones en el suministro de Medio Oriente, aunque también analizó factores capaces de aliviar las presiones sobre la oferta.

El conflicto entre Estados Unidos e Irán volvió a tensar al mercado

La evolución del petróleo estuvo marcada por los últimos ataques entre Washington y Teherán, en el que fue el intercambio de disparos más significativo entre ambos países desde julio.

Los ataques estadounidenses contra objetivos iraníes habían elevado nuevamente el temor a que el conflicto se extendiera y afectara todavía más las exportaciones de energía de la región. El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, volvió a advertir que Israel "paralizaría" infraestructura militar y civil de Irán, incluidas instalaciones energéticas, si Teherán lanzaba nuevos ataques.

"El mercado estará atento para saber si el ataque estadounidense de principios de esta semana fue un hecho aislado o no", señaló Giovanni Staunovo, analista de UBS. El especialista sostuvo que la evolución de las hostilidades sería determinante para definir si la prima de riesgo incorporada al petróleo se mantenía o aumentaba durante las próximas sesiones.

En la misma línea, el analista de Saxo Bank, Ole Hansen, afirmó que las declaraciones de Katz habían contribuido a sostener los precios del crudo ante el riesgo de nuevos ataques contra la infraestructura energética. La preocupación se concentró especialmente en el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el transporte de petróleo y gas a nivel mundial.

Menos buques atravesaron el estrecho de Ormuz

Los datos de transporte marítimo reflejaron el impacto de la guerra sobre el comercio energético. El miércoles, solamente seis buques de carga atravesaron el estrecho de Ormuz, frente a los 11 del día anterior y muy por debajo del promedio de 13 registrado durante los últimos diez días.

La vía marítima había transportado aproximadamente una quinta parte del suministro mundial de petróleo y gas natural licuado antes del inicio de la guerra a finales de febrero.

La reducción del tránsito mantuvo la atención de los operadores, que temían que una nueva escalada militar pudiera provocar una interrupción aún mayor de los flujos de crudo. Irán, además, había ampliado la lista de embarcaciones que consideraba que incumplían su normativa y que podían quedar expuestas a multas, confiscaciones o detenciones si intentaban atravesar el estrecho.

"El mercado petrolero sigue ajustado, y la continua disminución de las reservas mundiales de petróleo se traduce en precios más altos", explicó Staunovo. A pesar de las restricciones, algunos buques continuaron atravesando la vía, entre ellos embarcaciones iraquíes autorizadas por Teherán.

Irak aumentó sus exportaciones para aliviar la presión

En paralelo a las dificultades para el tránsito por Ormuz, Irak incrementó sus exportaciones de petróleo durante agosto, lo que ofreció cierto alivio al mercado.

El país elevó sus envíos hasta aproximadamente 2,34 millones de barriles diarios, desde los 1,35 millones registrados en julio, según informaron funcionarios energéticos iraquíes. Las exportaciones también tenían perspectivas de mantenerse elevadas en septiembre, favorecidas por fuertes descuentos y por las autorizaciones iraníes para que los buques petroleros iraquíes atravesaran el estrecho.

El incremento de los envíos iraquíes actuó como uno de los factores que moderaron el impacto de las interrupciones en otros flujos de la región. Sin embargo, el escenario siguió siendo frágil debido a que una intensificación de los enfrentamientos podía volver a restringir la navegación rápidamente.

Vladimir Putin abrió una puerta a las negociaciones de paz

La principal fuerza que limitó el avance del petróleo llegó desde Europa. El presidente ruso, Vladimir Putin, declaró que existía una posibilidad de alcanzar un acuerdo para poner fin a la guerra en Ucrania.

Durante un foro económico realizado en el extremo oriental de Rusia, Putin sostuvo que varios países, entre ellos Estados Unidos y China, estaban dispuestos a respaldar un eventual acuerdo de paz.

Las declaraciones generaron expectativas de una posible reducción de las interrupciones sobre el mercado de combustibles ruso, especialmente si disminuían los ataques contra las refinerías y la producción podía normalizarse. Para Phil Flynn, de Price Futures Group, las señales procedentes de Moscú podían contribuir a aliviar parte de la preocupación por el suministro de combustibles.

El factor ruso adquirió relevancia porque el sector energético de ese país había sufrido nuevas interrupciones derivadas de los ataques durante las últimas semanas.

El mercado siguió esperando una definición sobre Medio Oriente

Mientras la posibilidad de una negociación entre Rusia y Ucrania aportaba cierta presión bajista, el conflicto entre Estados Unidos e Irán continuó siendo el principal foco del mercado. Washington había confirmado que no mantenía conversaciones directas con Teherán, mientras que otros países de la región intentaban reactivar la mediación.

El vicepresidente estadounidense, JD Vance, sostuvo que Estados Unidos no tenía previsto entablar conversaciones con Irán mientras Teherán continuara atacando a los buques mercantes que atravesaban el estrecho de Ormuz. Al mismo tiempo, el primer ministro de Qatar había viajado a Teherán para intentar relanzar los esfuerzos diplomáticos y reducir las tensiones.

La situación dejó al mercado pendiente de dos escenarios contrapuestos: una nueva escalada militar que pudiera interrumpir todavía más los flujos de petróleo o una salida diplomática capaz de reabrir progresivamente el estrecho de Ormuz y reducir la prima geopolítica.

Los precios siguieron lejos de los niveles previos al conflicto

"El mercado estará atento para saber si el ataque estadounidense de principios de esta semana fue un hecho aislado o no", había resumido Staunovo, una definición que reflejó la principal incógnita de los operadores.

Mientras tanto, las amenazas sobre la infraestructura energética, el bajo tránsito de buques y las advertencias sobre nuevas represalias mantuvieron elevada la sensibilidad del mercado. Al mismo tiempo, cualquier avance concreto hacia una negociación diplomática podría reducir rápidamente la prima de riesgo que el conflicto había incorporado a los precios.

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