Los precios del petróleo bajaron este lunes, en una sesión en la que los inversores volvieron a equilibrar las interrupciones en el suministro venezolano con las crecientes preocupaciones por un exceso de oferta global y el impacto que podría tener un eventual acuerdo de paz entre Rusia y Ucrania.
Los futuros del crudo Brent retrocedieron 56 centavos, o 0,92%, y cerraron en 60,56 dólares por barril, mientras que el crudo estadounidense West Texas Intermediate (WTI) cayó 62 centavos, o 1,08%, hasta los 56,82 dólares. Ambos contratos venían de acumular pérdidas superiores al 4% la semana anterior, presionados por las proyecciones de un superávit mundial de petróleo en 2026.
El mercado operó con cautela, en un contexto en el que las señales de menor oferta convivieron con expectativas de una demanda más débil y abundantes volúmenes de crudo ya comprometidos en el comercio internacional.
Venezuela bajo presión y flujos en retroceso
Las exportaciones de petróleo de Venezuela cayeron drásticamente luego de que Estados Unidos confiscara un petrolero la semana pasada e impusiera nuevas sanciones a compañías navieras y buques que operan con el productor sudamericano, según datos de envío, documentos y fuentes marítimas citadas por Reuters.
En ese marco, el mercado siguió de cerca los movimientos de Washington, que planeó interceptar más embarcaciones que transportaran crudo venezolano, intensificando la presión sobre el gobierno de Nicolás Maduro. A esto se sumó un ciberataque a la petrolera estatal PDVSA, que generó demoras adicionales, mientras varios petroleros que debían cargar crudo comenzaron a dar marcha atrás ante el aumento de las tensiones.
Pese a ese escenario, analistas señalaron que el impacto en los precios fue contenido por la disponibilidad de suministros alternativos y por los cargamentos que ya estaban en tránsito hacia Asia, especialmente hacia China, principal comprador del crudo venezolano.
El superávit global amortiguó el impacto
Desde el mercado, John Evans, analista de PVM, explicó que "la caída de los precios del petróleo podría haber sido mayor si no fuera por el aumento de la apuesta de Estados Unidos respecto a Venezuela", aunque advirtió que la presión bajista seguía presente.
Los abundantes suministros globales, junto con una demanda más débil de lo esperado, amortiguaron el efecto de las interrupciones, reforzando la idea de que el mercado podría enfrentar un escenario de sobreoferta prolongada.
En esa línea, JP Morgan Commodities Research había señalado que los superávits de petróleo previstos para 2025 se ampliarían aún más en 2026 y 2027, dado que la oferta mundial crecería a un ritmo tres veces superior al de la demanda hasta 2026.
Ucrania, China y un escenario de menor demanda
El mercado también siguió con atención los avances diplomáticos vinculados al conflicto entre Rusia y Ucrania. El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, ofreció abandonar la aspiración de ingresar a la OTAN durante conversaciones mantenidas con enviados estadounidenses en Berlín, mientras que una segunda ronda de negociaciones concluyó este lunes.
Desde Kiev, el secretario del Consejo de Seguridad Nacional y Defensa, Rustem Umerov, sostuvo que "las negociaciones entre Ucrania y Estados Unidos fueron constructivas y productivas, con verdaderos avances", alimentando la expectativa de un eventual acuerdo que podría incrementar el suministro de petróleo ruso, actualmente sancionado por Occidente.
A este panorama se sumaron datos económicos más débiles de China, donde la producción industrial se desaceleró en noviembre a su nivel más bajo en 15 meses y las ventas minoristas crecieron al ritmo más lento desde diciembre de 2022. Según Giovanni Staunovo, analista de UBS, "los mercados bursátiles cotizaron a la baja y los datos chinos no ayudaron al petróleo crudo", reforzando la presión sobre los precios.