El mercado automotor ha estado particularmente agitado en los últimos días. Por un lado, el gobierno decretó que a partir del año próximo los autos eléctricos de mayor valor (de aproximadamente 30.000 dólares de precio de venta al público) comenzarán a pagar Imesi, en dos estratos crecientes, con 5% y 9% de impuesto, mientras los de menor valor seguirán exonerados.
La decisión generó cierta discusión, pero en estos casos es especialmente importante tener la cuenta completa. Los vehículos nafteros pagan una tasa de Imesi de 23% o mayor. Además, pagan un 23% de tasa de importación, que sigue exonerada para todos los eléctricos. Es cierto que han subido las patentes para los eléctricos (que estaba rebajada) y UTE también ha venido aumentando el precio de la energía para carga en vía pública.
Sin embargo, en la cuenta global sigue habiendo un fuerte estímulo para la compra de autos eléctricos, política que Uruguay acordó —entre otras cosas— para acompañar con mayor demanda el aumento en la oferta de energía eléctrica renovable (especialmente de fuente eólica), poniendo al país en el mapa de la sostenibilidad. El estímulo en la compra es adicional al de la propia diferencia en el costo del transporte vehículo a vehículo, que es —por lo menos— 6 a 1 a favor del eléctrico.
Crecen las ventas de autos eléctricos
De manera que no hay tal cosa como una contravención al objetivo ambiental. El ajuste del Imesi —bastante modesto— se dió por el fuertísimo crecimiento en las ventas de eléctricos que —en buena medida— ha desplazado a las de nafteros 0 km, cuyas ventas han caído (no cayeron más por las ventas de utilitarios, que también tienen algunas ventajas impositivas); todo esto ha provocado que la recaudación del Imesi por ventas de 0 km haya caído 20% real en lo que va del año. Con las urgencias fiscales actuales, era cuestión de tiempo para que interviniera el ministro de Economía y Finanzas, Gabriel Oddone.
Dado que el Imesi a los eléctricos de alto valor comenzará a aplicarse a partir de enero, en estos meses posiblemente se esté dando una anticipación de demanda para escapar al impuesto. Las ventas de eléctricos 0 km ya superan las ventas de nafteros.
En este contexto llegó Tesla al mercado uruguayo, con representación oficial y precios que sorprendieron, dado que son inferiores —considerando los mismos modelos— a los de Estados Unidos. Según versiones de mercado, la empresa ya habría colocado en preventa más de 100 vehículos en los primeros días. Esto, obviamente, le pondrá presión a otras marcas. Cabe recordar que los precios de los eléctricos ya venían en moderado descenso —en el marco de una fuerte competencia—; el anuncio de la aplicación del Imesi pudo haberle puesto cierto freno a esa tendencia, pero todo indica que ese efecto fue transitorio y la tendencia sigue, con nuevos actores fuertes ingresando al mercado. Mientras, crece el crédito.
Fuerte expansión del crédito
Los datos del Banco Central del Uruguay (BCU) indican que a mayo de este año (último dato disponible) el crédito vigente a las familias para compra de vehículos superó los 1.400 millones de dólares; sumando el crédito a las comercializadoras, el total de crédito vigente para compra de vehículos supera los 2.000 millones. Esto equivaldría a entre 70.000 y 80.000 vehículos 0 km, tomando un rango de precios de entre 25.000 a 30.000 dólares.
Detrás de esto está el aumento en el salario real, la transición eléctrica descrita, que sigue a toda marcha por la conveniencia de costos y la caída en el valor real de los automóviles. En efecto, el dólar —la moneda en la que se comercializan vehículos— ha quedado estable por más de un año, mientras los precios de los vehículos se mantienen o bajan levemente. Así, el precio promedio del vehículo nuevo (tomando el promedio del IPC) ha caído 6% en el último año, en términos reales.
Se detectó una fuerte suba del crédito tanto a las familias como a las automotoras.
Y dado que la transición a los eléctricos parece seguir con fuerza, no sería extraño que el crédito para vehículos se siga expandiendo. Para la circulación en la zona metropolitana es un fuerte desafío y no sería extraño que se expanda el estacionamiento tarifado. En Montevideo, el número de autos y camionetas empadronados subió 12% en 5 años, superando hoy los 421.000. En motos el aumento fue de 22% en el mismo período (hay 271.000 empadronadas en la capital). No son aumentos arrolladores —así como ingresan 0 km salen más vehículos usados, con décadas de circulación— pero es una tendencia fuerte.
En particular, es un desafío para el sistema de transporte colectivo, que está encarando una renovación con millonarias inversiones. ¿Se tendrá en cuenta lo que sucede en el mercado automotor?