El diputado del Partido Nacional (PN), Álvaro Rodríguez Hunter, tomó la lapicera este lunes y envió cartas formales tanto a la ministra de Industria, Energía y Minería (MIEM), Fernanda Cardona, como a la presidenta de UTE, Andrea Cabrera, exigiendo el restablecimiento del programa "Beneficios para el sector lácteo" que otorga un descuento del 15% sobre los cargos de energía eléctrica a los productores lecheros alcanzados.
El beneficio, que se renovaba año a año, lleva casi seis meses sin aplicarse en 2026, con impacto directo en los costos de producción de los tamberos.
"Es un beneficio que los productores lecheros se ahorran en la factura de UTE año a año, y en lo que va de este año van casi seis meses y no se ha llevado a cabo. Es algo de impacto real en un sector que, si bien estamos en un buen momento, los productores pequeños van perdiendo casi 100 productores por año", afirmó Rodríguez Hunter en diálogo con Radio Monte Carlo.
El problema: descuentos que no aparecen en las facturas
En las cartas dirigidas a Cardona y a Cabrera, el legislador precisó que "diversos productores han señalado que los descuentos tarifarios otorgados oportunamente dentro de dicho programa no se estarían aplicando de forma efectiva en las facturas correspondientes, generando incertidumbre y un impacto significativo en los costos de producción".
La solicitud formal apunta a que ambas autoridades informen si el programa sigue vigente, bajo qué condiciones opera actualmente y qué mecanismos existen para garantizar su correcta aplicación.
Rodríguez Hunter no dejó el tema librado a la buena voluntad del Ejecutivo. En declaraciones radiales fue explícito sobre los pasos siguientes si no hay respuesta: "Si no, tomaremos alguna acción legislativa para tratar de que eso se dé cuanto antes. Soy miembro de la Comisión de Ganadería y, si no, citaremos a los ministros a la comisión correspondiente para que expliquen los motivo". Dicho esto, el diputado fue cuidadoso en no personalizar el conflicto con la ministra: "No tengo ninguna duda de que la ministra lo vaya a otorgar, pero los tiempos en esto también son importantes".
Un sector que pierde escala y empleo
La dimensión estructural del problema que Rodríguez Hunter pone sobre la mesa es la que le da urgencia al reclamo. La lechería uruguaya lleva más de una década perdiendo más de 100 tambos por año, un ritmo de salida de productores que erosiona no solo la capacidad productiva del sector, sino también el empleo y la microeconomía de decenas de localidades del interior del país, particularmente en departamentos como Florida, Colonia y San José, donde la actividad tambo tiene un peso decisivo en la economía local.
El 15% de descuento en la factura eléctrica puede parecer un beneficio menor en términos absolutos, pero para los productores más pequeños, precisamente los que más rápido abandonan la actividad, representa un alivio concreto en una estructura de costos que en el arranque de la campaña invernal ya enfrenta la presión de insumos más caros, tipo de cambio bajo y exigencias crecientes de la industria. La señal que envía su no aplicación durante seis meses consecutivos es, para ese segmento del sector, exactamente la clase de incertidumbre que acelera las decisiones de salida.