23 de mayo 2023 - 14:00

La adquisición de BPU por Minerva no se resuelve y crece la preocupación entre los productores

La Comisión de Promoción y Defensa de la Competencia todavía no se expide sobre la situación de libre competencia en el mercado de faena uruguayo. El sector productivo teme por un desbalance en el poder de negociación.

Carne Uruguay
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La adquisición del frigorífico Breeders anda Packers Uruguay (BPU) por parte de la empresa brasileña Minerva Foods continúa demorada debido a la falta de opinión de la Comisión de Promoción y Defensa de la Competencia del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF); y crece la preocupación del Instituto Nacional de Carne (INAC) frente a la posición de los frigoríficos de Brasil en el mercado uruguayo.

Cuando se confirmó la compra del BPU por parte de Minerva, por un total de 40 millones de dólares, a fines de enero pasado, la operación ya causaba revuelo en el sector de la carne uruguaya: con la adquisición, la empresa brasileña lograba ocupar el 24,6% del mercado de faena de carne bovina —junto con las otras tres planta frigoríficas de la firma, PUL, Carrasco y Canelones—, que se sumaban a las plantas de otra compañía del país norteño, Marfrig. De esta forma, la porción del mercado de faena en manos brasileñas llegaba al 51%.

Frente a esto, el INAC realizó una presentación a la Comisión de Promoción y Defensa de la Competencia que, en su momento, entendió pertinente la preocupación ya que la compra del BPU podía afectar la libre competencia en el sector, en un momento en el que las exportaciones cárnicas de Uruguay siguen cayendoen abril se desplomaron un 37,7% y tocaron un mínimo en los últimos 32 meses—, principalmente por una menor demanda de China —que, a su vez, es un gran socio comercial de Brasil.

La investigación del organismo del MEF puso en pausa la concreción definitiva de la adquisición por parte de Minerva, pero todavía no ha emitido una opinión formal al respecto.

La preocupación del sector productivo

La demora de la Comisión de Promoción y Defensa de la Competencia, lejos de relajar a los productores, no ha hecho más que aumentar las tensiones ante la posibilidad de un desbalance en el poder de negociación entre el sector productivo y la industria, con más de la mitad del mercado en manos de las grandes empresas brasileñas.

Al respecto, el vicepresidente del INAC, Guido Machado, señaló que la institución ha brindado toda la información necesaria a los organismos competentes encargados de tomar decisiones en este tema para que avancen en medidas que protejan los intereses nacionales. Desde su perspectiva, el tema le genera “enorme preocupación” ya que “debemos preservar la competencia, el libre mercado y que no existan situaciones de apoderamiento de un mercado”.

Según el funcionario del ente, “hay indicadores americanos que muestran que con este negocio saldríamos de una situación de confort en términos de competencia” debido a la escenario monopólico con mayor poder de los grupos empresariales extranjeros.

Para Machado, “el gobierno tiene la responsabilidad de defender a los 45.000 productores que generan la carne que se industrializa y se comercializa a través de la industria frigorífica. Son 45.000 productores que están atomizados a lo largo y a lo ancho del Uruguay y que el gobierno tiene la responsabilidad de defender, que esos productores cuando vendan su producto, que es fruto de su enorme esfuerzo, también tengan la seguridad de que hay un ambiente de libre competencia entre quienes demandan el producto que ellos han generado con muchísimo esfuerzo, ellos y su familia”.

Ya cuando se había efectivizado la compra del BPU por parte de Minerva, el vicepresidente del INAC había advertido que era necesario “tratar de contornear el dominio del mercado que es muy peligroso por toda la cadena cárnica y todas las actividades”. Mientras tanto, en tanto la Comisión de Promoción y Defensa de la Competencia no se expida sobre la situación, el negocio millonario no puede terminar de concretarse.

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