7 de abril 2026 - 15:18

La biomasa consolida su liderazgo en la matriz energética y amplía la distancia frente al petróleo

La fuente representa la mitad de la energía primaria, impulsada por la industria forestal, según datos del Ministerio de Industria, Energía y Minería.

La biomasa se consolida como principal fuente energética de Uruguay, ampliando la brecha frente al petróleo.

La biomasa se consolida como principal fuente energética de Uruguay, ampliando la brecha frente al petróleo.

Foto: Freepik

La biomasa se consolida como principal fuente energética del país, ampliando la brecha frente al petróleo, en un año en el que la generación total de energía en el país alcanzó los 6.846 ktep (miles de toneladas equivalentes de petróleo), un nivel similar al de 2024, cuando se habían registrado 6.842 ktep, según el Balance Energético Preliminar elaborado por la Dirección Nacional de Energía del Ministerio de Industria, Energía y Minería (MIEM).

A pesar de esa estabilidad, se produjeron cambios relevantes en la matriz primaria. El dato más destacado es el crecimiento de la biomasa, cuyo abastecimiento aumentó 5% respecto al año anterior, consolidándose como la principal fuente energética del país. En paralelo, el petróleo y sus derivados redujeron su participación en 4%, quedando en segundo lugar. En términos de composición, la biomasa representó el 50% de la matriz primaria, seguida por el petróleo (33%), la hidroelectricidad (8%), la energía eólica (6%), la solar (1%), el gas natural (1%) y la electricidad importada (1%).

Este predominio de la biomasa responde, en gran medida, al desarrollo de la industria forestal y la operación de plantas de celulosa —dos de UPM y una de Montes del Plata— que utilizan residuos biomásicos como fuente energética. En conjunto, el sistema energético uruguayo alcanzó una participación de 64% de fuentes renovables, frente a un 35% de no renovables.

Creció la demanda de industrias y transportes

Del lado de la demanda, el consumo final de energía creció 2% en 2025. El sector industrial continuó liderando con el 52% del total, seguido por el transporte (25%), el residencial (14%), el comercial y de servicios (6%) y las actividades primarias (3%). En cuanto a las fuentes, el 38% del consumo correspondió a residuos de biomasa, con un incremento de 7% interanual.

Un dato destacado fue el fuerte crecimiento del consumo eléctrico en el transporte, que se triplicó hasta alcanzar los 7,7 ktep, aunque aún representa una porción menor frente a los combustibles tradicionales como el gasoil y la nafta. Este dato refleja un proceso incipiente de electrificación del sector.

En el plano eléctrico, la generación total fue de 15.855 GWh, un 8% inferior a la de 2024, explicado principalmente por una caída en las exportaciones y un aumento significativo de las importaciones. La matriz eléctrica, sin embargo, mantuvo su perfil renovable con 98% de la generación que provino de fuentes limpias, lideradas por la hidroelectricidad (38%), la eólica (28%) y la biomasa (28%).

Finalmente, el factor de emisión de monóxido de carbono del sistema eléctrico se ubicó en 12 toneladas por GWh, duplicando el nivel de 2024 pero manteniéndose entre los más bajos de la última década, lo que reafirma el posicionamiento de Uruguay como uno de los países con mayor participación de energías renovables en su matriz.

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