El inicio de la prospección sísmica para la búsqueda de petróleo en el mar uruguayo sigue generando polémicas, la más reciente de ellas respecto a la presunta muerte de una ballena debido a las operaciones en el marco del Proyecto Charrúa: la empresa Viridien, que lleva a cabo los trabajos, desmintió la denuncia de las industrias pesqueras.
"El pasado domingo desde un pesquero uruguayo, a unas dos millas de la ruta por donde había pasado unas horas antes el barco BGP Prospector que realiza la prospección sísmica en aguas uruguayas para Ancap, y con la autorización del Ministerio de Ambiente, se pudo observar una ballena muerta", denunció el miércoles la Cámara de Industrias Pesqueras del Uruguay (CIPU) a través de sus redes sociales, apuntando la presunta relación entre el evento y las tareas offshore.
Sin embargo, Viridien (CGG Services) no tardó en desmentir con un comunicado oficial tales vinculaciones: "Ante difundidas públicamente sobre la presunta muerte de una ballena en el área de operación, se informa que, de acuerdo con los registros operacionales y de monitoreo ambiental realizados en el marco del Plan de Gestión Ambiental (PGA), no se ha registrado ningún evento de muerte de ballena asociado a las operaciones de adquisición sísmica".
No hay "asociación temporal"
Según la empresa que opera en el bloque OFF-1, todas las observaciones de fauna marina fueron registradas por los observadores a bordo y reportadas a la Dirección Nacional de Calidad y Evaluación Ambiental (Dinacea) del Ministerio de Ambiente, conforme a los protocolos ambientales establecidos.
En ese sentido, aclararon que los restos avistados corresponden a fallecimientos previos al 7 de marzo, cuando comenzaron efectivamente las operaciones en el área, dado el avanzado estado de descomposición de los mismos. "La evidencia disponible no muestra una asociación temporal entre las carcasas observadas y las actividades de adquisición sísmica", afirmó el comunicado, en el cual también se aseguró el cumplimiento de todas las medidas previstas en el PGA aprobado por el gobierno.
"El proyecto reitera su compromiso con el estricto cumplimiento de todos los requisitos ambientales, con la protección de la fauna marina y con una comunicación transparente con las autoridades competentes", cerró Viridien, al respecto.
¿Qué denunció la industria pesquera?
La CIPU denunció que la aparición de una ballena muerta en alta mar es una de las tantas consecuencias que tienen las prospecciones sísmicas que se están llevando a cabo en el océano, asegurando que no solo afectan a la economía sino también a la naturaleza.
En una publicación en sus redes sociales, la cámara pesquera aseguró que "el avistamiento coincide con las prospecciones sísmicas que se realizan en este momento, a las que nos hemos opuesto el sector pesquero y a las que se han opuesto muchas organizaciones sociales, por su afectación a la sustentabilidad del ecosistema marino de nuestro país", asegura la publicación de la cámara en X.
En ese sentido, señalaron que investigaciones científicas de Australia demostraron que el sonido de las prospecciones sísmicas provoca que los cachalotes pierdan el sentido de orientación y vean afectados sus mecanismos naturales para compensar las diferencias de presión cuando nadan a diferentes profundidades.
"Si esto pasa con una ballena, imaginemos lo que pasa con cardúmenes de miles de pequeños ejemplares de especies más vulnerables como la merluza, una de las más valiosas para la pesca industrial uruguaya. No solo se está liquidando a la actividad pesquera, se está liquidando el Uruguay Natural", denunciaron.
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