20 de junio 2026 - 11:08

La pizzería artesanal de Villa Pueyrredón que recupera la tradición con horno a leña y recetas artesanales

La Casa Blanca de Habana rescata un clásico de este barrio porteño con una propuesta que combina tradición porteña, técnicas napoletanas y una cocina artesanal centrada en la calidad de los ingredientes y el trabajo a la vista.

La Casa Blanca de Habana rescata un clásico con una propuesta que combina tradición porteña, técnicas napoletanas y una cocina artesanal centrada en la calidad de los ingredientes y el trabajo a la vista.

La Casa Blanca de Habana rescata un clásico con una propuesta que combina tradición porteña, técnicas napoletanas y una cocina artesanal centrada en la calidad de los ingredientes y el trabajo a la vista.

En una esquina histórica del barrio porteño de Villa Pueyrredón, La Casa Blanca de Habana le devolvió al barrio una de sus referencias gastronómicas más recordadas. Reabierta por los emprendedores Walter García Díaz y Martín Coiro, esta pizzería recupera el legado del local original con una mirada actual, donde la producción artesanal, el cuidado por los detalles y el vínculo con la comunidad barrial ocupan un lugar central. El resultado es un proyecto que combina memoria afectiva y cocina contemporánea, pensada tanto para quienes conocieron su historia como para nuevas generaciones de comensales.

La experiencia se desarrolla en un espacio renovado que conserva múltiples guiños a su pasado. El antiguo cartel, las cerámicas ilustradas y las pizzeras colgadas del techo conviven con una ambientación cálida y actual, marcada por materiales nobles, iluminación tenue y un clima familiar. El salón, junto con las mesas en la vereda, invita a disfrutar con calma de una propuesta que prioriza la atención personalizada y el contacto directo con quienes visitan el lugar.

La Casa Blanca de Habana - Pizza 4 quesos

Uno de los grandes protagonistas de la experiencia es el horno de piedra alimentado exclusivamente con leña de quebracho blanco y rojo, construido especialmente para el proyecto. Allí, Alejo Medina y su equipo cocinan pizzas elaboradas con masa madre, harina de estilo napoletano y 48 horas de fermentación, una combinación que da lugar a una masa liviana, con buen desarrollo y una textura que logra el equilibrio justo entre crocante y flexible. Como sello distintivo, cada pizza se acompaña con alioli casero para disfrutar los bordes, un detalle simple pero memorable que ya forma parte de la identidad de La Casa Blanca de Habana.

Alejo Medina - La Casa Blanca de Habana

La carta comienza con una selección de entradas y opciones para compartir que reflejan el espíritu artesanal del lugar. Sobresalen los lehmeyún de receta familiar, disponibles en distintas versiones, como carne especiada, además de las porciones de fainá especiales, que incorporan ingredientes como cebollas caramelizadas, queso reggiano, tomates confitados y rúcula. También se ofrece pan de pizza recién horneado acompañado por alioli casero.

La Casa Blanca de Habana - Lehmeyún

Las pizzas constituyen el corazón de la propuesta gastronómica y se dividen entre variedades tradicionales y combinaciones más creativas. Entre las clásicas aparecen versiones como mozzarella, napolitana y fugazzeta, mientras que las especiales exploran sabores menos habituales. Algunas de las más destacadas son la de mortadela con pistacho, la de stracciatella con calabaza asada y hongos, la de bresaola con crema de ajo crocante y notas cítricas, o la de queso azul con cebollas caramelizadas y crema.

La Casa Blanca de Habana - Faina 2

La oferta dulce mantiene la misma filosofía artesanal y familiar, como la torta de ricota de la nona Elena, que ocupa un lugar destacado y se sirve con mandarinas confitadas a la leña. También sobresalen el budín de pan elaborado con masa madre y el helado soft de crema americana, opciones que aportan un cierre reconfortante y casero a la experiencia.

La Casa Blanca de Habana - Torta de ricota de la abuela (1)

En cuanto al apartado de bebidas, presenta vinos por copa o botella, cervezas, cócteles clásicos y una etiqueta propia de moscato joven llamada Momenti. Este vino también se presenta en preparaciones exclusivas como el Moscatoni y el Momenti Spritz, que invitan a vivir una típica experiencia de maridaje porteño, con un perfil fresco y relajado. Con una propuesta que privilegia el consumo en salón o el retiro en el local por sobre el delivery, La Casa Blanca de Habana reafirma una filosofía basada en la calidad, el trabajo artesanal y el disfrute de la pizza recién salida del horno.

Dirección: Nazca 4301, Villa Pueyrredón.

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